El sistema de mercado funciona, y su empresa cuenta exactamente con la calidad de empleados por los que está dispuesta a pagar.
Dilbert, personaje de tiras cómicas creado por Scott Adams.
El sistema de mercado funciona, y su empresa cuenta exactamente con la calidad de empleados por los que está dispuesta a pagar.
Dilbert, personaje de tiras cómicas creado por Scott Adams.
El pasado sábado entró en vigor el Real Decreto que regula el Esquema Nacional de Interoperabilidad (PDF, 310 KB) que viene a significar que tanto entre las Administraciones como, y más importante, entre la Administraciones y los ciudadanos, se han de usar estándares abiertos en las relaciones telemáticas.
O lo que es lo mismo, la Administración no puede o, al menos no debería, comunicarse con ningún ciudadano con archivos de Word, de Excel, sonido en MP3 (sí, tiene copyright),… vamos, con ningún archivo que no sea de especificación pública, gratuita y exenta del pago de derechos de propiedad intelectual o industrial.
Por supuesto siempre hay excepciones, por ejemplo en el caso de que no haya ninguna alternativa libre a algún documento de la administración que cumpla con las características técnicas necesarias, pero en los documentos más usados, los nombrados anteriormente, no habrá ningún problema, porque ante Word y Excel tenemos OpenDocument, ante los MP3 tenemos los Ogg,… y muchas más.
Y aunque esto de la interoperabilidad abierta todavía está en pañales, hay que reconocer que es un buen primer paso.
El otro día se compró mi hermano un ASUS Eee PC 1001 con Windows 7 Starter (en una tienda muy conocida y al precio standard).
El equipo en sí está muy bien. Es pequeño, no hace ruido, apenas se calienta, con una pantalla brillante y nítida y suficientemente grande como para navegar perfectamente por Internet, leer el correo electrónico, ver vídeos, leer libros,… por supuesto, todo para uso personal. En el momento que aparece otra cabeza para ver la pantalla ya se está demasiado cerca… aunque a veces hasta es mejor
.
Pero el sistema operativo, Windows 7 Starter… bueno, eso mejor insertáis una unidad USB, arrancáis y lo formateáis completamente. Porque Windows 7 Starter da verdadero asco.
Que sí, que vale, que está hecho para dispositivos con poca potencia, pero no, no es normal que no se pueda cambiar el fondo de pantalla. Sí, habéis leído bien: en Windows 7 Starter no se puede cambiar el fondo de pantalla.
Y, a parte de esto, tampoco tiene la interfaz Aero (cosa casi lógica, si quieres), ni hay previsualizaciones de las ventanas en la barra de tareas, no reproduce DVD (ni con un DVD externo), no se puede cambiar entre usuarios sin cerrar sesión y ni siquiera tiene el modo de compatibilidad con Windows XP. Vamos, completito, completito. Y no, no es por las capacidades del hardware. Es pura política.
De verdad, hay veces que confías y dices “vaya, por fin han hecho un producto que funciona” y ahora van y la cagan con esta mierda.
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Ya me he actualizado a Mozilla Thuderbird 3 y, a parte de la nueva interfaz y que algunas cosas cambian de sitio y la forma de hacerlas, la experiencia es totalmente recomendable.
El único problema que he tenido… bueno, problema no, simplemente que no me gusta como está, es que ciertas cadenas de la traducción al español (la localización de la aplicación también conocido como Locale) vienen todas en minúsculas cuando a mi me gustan como el comienzo de frase, con la primera letra mayúscula.
Y como no puedo parar quieto, he buscado por los archivos de Thunderbird y he dado con una solución, a falta de que alguien lo cambie dentro del grupo de desarrollo o de traducción (que supongo no lo harán porque, como he dicho, no es que sea un problema).
El caso es que hay que ir al archivo C:\Archivos de programa\Mozilla Thunderbird\chrome\ y coger el archivo es-ES.jar y hacer una copia de seguridad. Luego se abre con el WinZIP, WinRAR o similares y se descomprime (recordemos que un .jar es un .zip con un formato de carpetas específico).
Una vez descomprimido, dentro de la carpeta locale\es-ES\messenger se abre el archivo msgHdrViewOverlay.dtd con un editor de texto y se cambian ahí todas las cadenas que queramos corregir teniendo cuidado de no alterar el formato del archivo ni de comernos ninguna comilla.
Luego se recomprime con el programa anterior en formato ZIP, que puede variar desde Sin compresión hasta La mejor; funcionará de cualquier forma. Después de comprimir se renombra a es-ES.jar y se sobrescribe la versión anterior de este archivo.
Se inicia el Thunderbird y todo debería haber funcionado sin problemas teniendo ya nuestras cadenas cambiadas. Si algo falla, siempre tendremos la copia de seguridad.
Y esto es todo. Supongo que no seréis tan tiquismiquis como yo y tampoco es que lo vayáis a hacer, pero aquí lo tenéis.
[...] para joder, el tamaño no importa.
Frase que resume el gran artículo de Manolo Saco en su blog de Público.
Gracias a un twitter de @pinano, he encontrado el mejor Tetris ever made: First Person Tetris.
Simplemente probadlo. Digamos que no es exactamente lo que estáis pensando
. Incluso tiene un modo noche que ya es para flipar.
La hibernación es una característica de los sistemas operativos que permite que toda la memoria RAM se copie al disco duro de forma que, en el próximo reinicio del sistema, se cargue la memoria RAM del archivo previamente guardado sin necesidad de realizar el inicio del sistema de forma normal.
Con esto se consigue que no sea necesario cerrar ninguna sesión ni ningún programa que esté en ella y, la próxima vez que se arranque el ordenador, todas las aplicaciones estarán en el mismo estado que cuando lo hibernamos.
En Linux disponemos de esta opción desde el menú de apagado de la interfaz gráfica, por lo que basta hacer clic en el botón correspondiente para que nuestro sistema hiberne.
Pero, además de esta opción, en los sistemas Linux también tenemos un comando que realiza esta acción: hibernate.
Con este comando conseguimos hibernar el sistema desde una consola o desde un script de apagado automático de la máquina, para que en el próximo reinicio tengamos todas nuestras aplicaciones abiertas.
Pero la función hibernate no está exenta de sus riesgos. A mi los errores que me daba eran principalmente dos:
El primero es que si había varias hibernaciones seguidas, esto es, según termina de iniciar el sistema después de una hibernación realizar otra (mediante el comando), en el segundo reinicio después de esta hibernación, se producían errores en las aplicaciones debido a fallos de segmentación en alguna de las librerías que usaba (las que vi fueron libc.so y libdbus.so).
Me inclino a pensar que después del reinicio no sabía exactamente donde estaban localizadas las librerías en memoria y por eso fallaba. O, quizás el kernel de Linux tenga una función de posicionamiento aleatorio del código para evitar ataques y todavía no funciona todo lo bien que debería. Pero, como digo, esto son suposiciones. Además, después de un poco de uso normal, en las siguientes hibernaciones todo iba perfectamente.
El segundo de los problemas se producía con GRUB 2, el nuevo gestor de arranque que traen las distribuciones de Linux más modernas (en mi caso Ubuntu 9.10). GRUB 2 tiene un registro llamado recordfail que se fija a uno cuando el sistema arranca y a cero cuando se apaga correctamente. Si se apaga incorrectamente y recordfail queda a uno, en el siguiente reinicio no aparece el timeout del menú de inicio del sistema por lo que hay que seleccionar el sistema operativo a arrancar manualmente.
Con el comando hibernate, una vez que inicia de nuevo el sistema, no fija de nuevo la variable recordfail de GRUB 2 a uno, con lo que en los siguientes reinicios después de hibernar, siempre hay que seleccionar el sistema a arrancar de forma manual.
Para solucionar esto, hay que configurar el comando hibernate. El archivo de configuración, como es norma en sistemas Linux, está en /etc/hibernate/hibernate.conf. En este archivo hay que añadir las siguientes líneas:
LockGnomeScreenSaver true
OnResume 00 /etc/pm/sleep.d/10_grub-common thaw
La primera línea bloquea la sesión de Gnome con su salvapantallas (porque tampoco lo hace por defecto con lo que después del reinicio aparecía la sesión sin contraseña; un gran fallo de seguridad) y la segunda línea indica que se ejecute el archivo /etc/pm/sleep.d/10_grub-common con el parámetro thaw, que es el archivo que fija recordfail a cero en cada inicio correcto del sistema.
Con esta pequeña solución, ya tenemos el comando hibernate listo para incluir en nuestro script de apagado automático sin que tengamos que arrancar todas las aplicaciones en cada reinicio.
[Si todos los trabajadores demandásemos ante un despido improcedente,] los empresarios harían contratos indefinidos casi siempre, porque el despido es más barato en un indefinido que en un temporal en fraude.
Resumen del largo e interesantísimo artículo de Laboro, donde explican qué son los contratos temporales en fraude de ley y qué hacer ante uno de ellos.
Además, promociona el libro «Tus derechos en el trabajo» que, supongo habrá escrito el autor del blog, y que no estaría mal comprar. Lo único que quiero ver es alguna revisión más para ver si realmente merece la pena y si realmente es lo que dice que es.
Hermanos de sangre es esa serie de TV que realmente te cautiva, donde ves cómo realmente pudieron ser todas las escenas bélicas de la Segunda Guerra Mundial. Una serie para guardar.
Y es que a mi, personalmente, las películas bélicas, especialmente de la SGM, me encantan. No me preguntéis por qué, pero me encantan. Es como ver la historia en directo en la pequeña pantalla.
Y es por todo esto, precisamente, por lo que hay que estar muy atentos a The Pacific, la nueva serie sobre la Segunda Guerra Mundial en el pacífico que, como Hermanos de sangre, también está producida por Tom Hanks y Steven Spielberg. Si es la mitad de buena que su hermana ya podemos estar contentos, pero ya dicen por ahí que va a ser la serie del año.
No sabemos ver la vida real con la nitidez con que vemos cine o leemos novelas.
Javier Marías, escritor, traductor y editor español, en un artículo de El País sobre como vemos la realidad dependiendo de los acontecimientos.
En resumen, es lícito que el público te insulte en el cumplimiento de tu trabajo pero no lo es que tú te encares con ellos por eso mismo. En el fútbol pasa y los periodistas argumentan que hay que dejarlo pasar, que cuando juegas aceptas que te piten y te insulten. Estoy seguro de que esos mismos periodistas se encararían con quien fuese cuando en el desarrollo de su labor alguien les insultara.
Quien siempre dice la verdad, puede permitirse el lujo de tener mala memoria.
Theodor Heuss, primer presidente de la República Federal de Alemania.

Ayer me compré un disco duro externo por USB de 1,5 TB para las copias de seguridad y demás, pero lo compré por separado (caja más disco) y, lógicamente, lo tuve que formatear en casa.
Y el caso es que para esos 1,5 TB, el Windos XP Home que venía en el portátil tardó, nada más y nada menos, que ¡¡5 horas!! en formatear en NTFS. Lo cual me inclina a pensar que si llego a comprarme uno de 3 TB, hubiera tardado 10 horas ¿no? Estupendo este NTFS.
Ahora no lo voy a probar (5 horas son demasiado para repetirlo) pero me gustaría ver cuánto hubiera tardado con ext4 o, por probar, con btrfs. Con BFS, por ejemplo, hubiera tardado menos de un minuto (o poco más) ya que hace poco más que escribir la información del disco y el mapa de bits de espacio libre.
Pero es lo que tenemos que aguantar si queremos que funcione tanto en Windows como en Linux (y sí, ya se que hay soluciones para que desde Windows podamos leer ext2 y ext3, pero no me fío demasiado).
La lotería es el impuesto de los que no saben de matemáticas.
En un comentario en Genciencia sobre la Paradoja de San Petesburgo.
Desde aquí mi apoyo a la iniciativa para que no se cierren páginas Web sin la autorización judicial correspondiente como se pretende con la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible.
Yo sólo soy uno, pero si todos los unos nos unimos, al final, venceremos. Tarde o temprano, aunque parezca que no conseguimos nada, aunque parezca que hacen lo que les da la gana, vayan tomando nota que, al final, venceremos.
Pero no venceremos porque sí; no venceremos porque nos de la gana. Venceremos porque esto se llama democracia.
P.D.: No me gusta hacer tanta política por eso de la democracia, pero en realidad es lo que hay. Unos dirigentes muy alejados de la sociedad actual intentan gobernarnos lucrarse (supuestamente) a costa de la excusa de es bueno para tí. Pero, hoy en día, con la información que hay, ya no cuela.
Siempre es más fácil hacerlo de la forma más difícil.
Paradoja de la Ley de Murphy.