Archivo para mayo de 2008

Libertad

Aquellos que renuncian a su libertad a cambio de seguridad no merecen ni la libertad ni la seguridad.

Benjamin Franklin, científico, político e inventor estadounidense.

Cita escuchada en la radio al hilo de los comics del Capitán América donde parece ser que sus creadores «lo matan» por poner esta cita en uno de ellos.

Server Live Load

Otro pequeño proyecto que presento aquí para los que les guste cacharrear un poco con esto de la programación. El proyecto se llama «Server Live Load» y lo que hace es mostrar la carga instantánea del procesador o procesadores del sistema vía Web al mejor estilo de htop:

Pantallazo del proyecto Server Live Load

Mediante esta aplicación se puede monitorizar la carga instantánea del procesador o procesadores del sistema mediante información textual y mediante unas barras que, según su tamaño, indican la carga en porcentaje de cada uno de los procesadores.

La información textual cuenta con el nombre del servidor, el uptime o tiempo que lleva encendida la máquina, el número de tareas totales y las que están en ejecución y la carga media al minuto, 5 minutos y 15 minutos.

La aplicación está desarrollada en PHP y la librería jQuery de Javascript. Lógicamente, para la actualización de los valores de carga se usa AJAX también mediante jQuery.

Para que funcione sólo es necesario tener un servidor con Linux (con Windows como que no funciona), desplegarla en cualquier directorio al que tenga acceso Apache (o lighttpd o cualquier otro servidor Web que soporte PHP) y listo. Lo único a tener en cuenta es que el usuario con el que se ejecute el servidor Web debe tener permiso de acceso al programa /bin/cat y a los directorios /proc/stat y /proc/uptime.

Por supuesto y como (casi) siempre, se puede ver una demostración de esta misma máquina. Y también, si queréis ver las chapuzas de programas que hago, lo podéis descargar:

Descargar CPULoadWebViewer0.1.tar.gz

Para la siguiente versión a ver si pongo la memoria y el swap además de que sea un poco más configurable. Y ya de estar, aunque quizás sea para la 0.3, un histórico del uso de CPU. Pero bueno, eso con tiempo.

También se podrían poner las tareas que se están ejecutando en cada momento, pero eso cargaría demasiado el sistema, así que ahí se queda.

Asus Eee PC

Asus Eee PCAyer ví mi primer Asus Eee PC en una tienda de informática. Dos cosas, una buena y otra mala.

La buena: mola la maquinita. Es simple, sencilla, pesa poco y no lleva el puto Windows. El barato tiene wifi y cámara Web integrada. Y el sistema operativo, Xandros, con una interfaz propia (no es Gnome, ni KDE, ni XFCE,…), tiene todo lo necesario para un usuario normal: navegador, correo electrónico, editor de documentos, hojas de cálculo,… vamos, lo típico de un Linux. La pantalla es un poco pequeña pero creo que suficiente para lo que es. Pensé que ese sería un pequeño problema pero he visto que no. El problema es que el teclado sí que es bastante pequeño. No me caben mucho los dedos.

La mala, y esta si que me jode, ¿por qué en EE.UU. cuesta 299 $ y en Europa cuesta 299 . Ahora el dólar ya no está al mismo precio que el euro, de hecho, este chisme aquí nos cuesta 464.44 $. Y eso es mucho más de los 299 $ prometidos.

¿Qué pasa que en Europa somos consumidores de segunda para las características y de primera (y más que de primera) para el precio?

La verdad es que es muy interesante la máquina, sobre todo para cacharrear y también para los niños (mejor que esos caros pseudo-ordenadores de VTech, por ejemplo) aunque estoy seguro de que también sustituirá a muchos teléfonos móviles que se las dan de «poder leer el correo» y cuestan casi lo mismo.

A ver si ahora deciden rebajarnos el precio al que debería porque sino creo que alguna venta perderán en Europa. De momento mi compra se queda a la espera.

Diálogo

Yo: — ¿Sabes lo que es el Mac OS X?
Mi novia: — No, ¿la versión porno de Mac OS?

A ver si ahorro y me compro uno y ya le enseño lo que es el Mac OS y lo que es la X ;) .

Migrando a Linux tu empresa

Ha salido en Barrapunto hace unos días un artículo donde un trabajador de Rentalia describe como ha sido la migración de todos los ordenadores de la empresa a Linux.

Lo primero, esto es para dar publicidad, no a Rentalia (que quizás la merezca por esta «hazaña») sino a Linux como sistema operativo de empresa.

Viendo esto, una empresa, por poco que quiera ahorrar, se dará cuenta de que Windows es una mala inversión. Mala porque cada dos por tres sacan una versión nueva (que no siempre es mejor, véase el Vista) y que tienes que pagar. Y la tienes que pagar porque el software antiguo no funciona en ella y, claro, hay que comprar software más moderno, que también hay que pagar. Y si tienes ordenadores con una versión antigua y otra moderna, los documentos generados entre ellas directamente no son compatibles. ¿Y eso por qué? Para que pagues.

Con Linux eso no pasa. En Linux (cualquier distribución) se siguen los estándares, casi al 100%, para que entre las distintas versiones se puedan intercambiar documentos. Mismamente, el OpenOffice.org genera documentos según el estándar que se podrán leer siempre y con cualquier versión. Y si algún día no se puede, si eres lo suficientemente hábil, te harás tu propio programa que los lea porque la especificación es abierta. Creo que con Windows eso no pasa.

Como comentan en el artículo, tampoco es ningún problema el software de Linux. Ellos han encontrado versiones homólogas en todo lo que usaban (aunque tampoco era tanto, sólo cinco aplicaciones). Digamos que las aplicaciones «estándares» (por decirlo de alguna manera) están en todos lados: correo electrónico, navegador web, editor de documentos, hojas de cálculo y bases de datos,… y si se necesita algún programa más específico, seguro que buscando un poco también lo encuentras.

Lo único es el Photoshop (como siempre digo) cuyo homólogo es el GIMP que realmente considero una basura (lo siento pero es cierto). Aunque hay formas de hacer funciona el Photoshop en Linux con WINE.

Y, como también comentan, poquito a poquito, el cambio y el ahorro puede ser muy sencillo. Y la administración de los equipos ya ni te cuento. Así que, señoras empresas, no hay excusa. Vayan ustedes penando en la migración, no por joder perjudicar a Microsoft, sino por la neutralidad tecnológica. Y eso es lo bueno que tiene el software libre: neutralidad. Porque el negocio ya no está en la venta sino en los servicios asociados.

P.D.: Por suerte en la empresa en la que estoy no tenemos ese problema porque aquí todos usamos Linux.

TimePicker: mi primer plugin para jQuery

Dentro de la página de plugins de jQuery existen varios que muestran un calendario para selccionar una fecha en un formulario. Pero he visto muy pocos (casi ninguno) que muestre un selector de hora, por ejemplo, para seleccionar un horario de trabajo. Y los que he visto tampoco es que sean muy interesantes (aunque es cierto que he visto uno muy bueno llamado NoGray Time Picker pero es con la librería Moo Tools).

Por eso, he hecho mi primer plugin para jQuery que es eso mismo, un selector de hora.

Mediante este plugin, en el input que esté activado, saldrá un selector con la hora actual en formato HH:MM donde, mediante la rueda del ratón, se podrá seleccionar una hora que se asignará automáticamente al input.

Este plugin require jQuery versión igual o mayor a la 1.2.6 y el plugin jQuery MouseWheel versión igual o mayor a la 3.0. Para instalarlo basta con incluir las siguientes líneas en el código HTML (en el mismo orden):

<script type=”text/javascript” src=”jquery.js”></script>
<script type=”text/javascript” src=”jquery.mousewheel.js”></script>
<script type=”text/javascript” src=”jquery.timepicker.js”></script>

Y para activarlo se usa el siguiente código:

<html>
[...]
<script type=”text/javascript”>
$(document).ready(function() {
$(“#timepicker”).timepicker();
});
</script>
[...]
<body>
[...]
<input type=”text” id=”timepicker” name=”timepicker” value=”" />
[...]
</body>
</html>

El id que se le asigna dentro del HTML es __timepicker con lo que se pueden usar hojas de estilo personalizadas.

El plugin está en la versión 0.1 y por dentro está bastante chapucero (es lo que hay ;) ) pero más o menos funciona tanto para Firefox en Windows y Linux como para Internet Explorer. Un problema que he detectado es que en IE versión 6 o menores no carga la hoja de estilos propia del TimePicker. Y un problema muy grave que no he corregido es que ¿qué pasa si tu ratón no tiene rueda? Pues que no puedes asignar la hora más que escribiéndola, por tanto el plugin no sirve para nada. A ver si soluciono esto de una forma elegante sin añadir las típicas flechitas de para arriba y para abajo. ¿Alguna sugerencia?

Podéis ver una demostración y, por supuesto, también podéis descargarlo en el siguiente enlace. Por supuesto que se agradece cualqueir comentario sobre todo de los que digan «¡Hey, que esto no va!»:

Descargar jQuery TimePicker Plugin v0.1

Compromiso Firefox

Si hay que batir un record de descargas de Mozilla Firefox, no hay problema, se bate. Yo ya me he comprometido:

Compromiso Firefox: Download Record

Aún no se sabe la fecha de publicación definitiva por lo que hay que estar atentos a la página en cuestión.

¿Dónde buscar en Internet?

Y muchos diréis: ¡¡En Google!!, y no es una mala respuesta, por supuesto. El el buscador más usado hoy en día, incluso en EE.UU. ya ha superado a Yahoo!.

Pero no siempre es la mejor opción para buscar lo que necesitas. Principalmente por el tipo de resultados que devuelve. Google siempre devuelve resultados de páginas Web que pueden ser más o menos adecuados a tus necesidades, pero siempre busca acordes a las palabras que has puesto en el campo de búsqueda, no al contexto de las mismas.

Por ejemplo, si queremos buscar el significado de la palabra «casa», podemos poner en Google la búsqueda «significado casa» o «significado de la palabra casa». Con estas búsquedas, Google nos devolverá todos los resultados que contengan dichas palabras, pero no nos devolverá lo que queríamos decir (el significado de una palabra) porque Google entiende de palabras, no de contextos.

Para buscar el significado de nuestra palabra «casa», ¿qué mejor que ir al diccionario de la RAE?

También, para buscar como se usa o se escribe algún término del lenguaje, por ejemplo cómo se escriben los números o como se usa la b y la v, Google tampoco es una buena opción por el mismo motivo que con nuestra búsqueda de significado. Quizás sea una mejor opción el Diccionario Panhispánico de Dudas, donde están las normas del lenguaje castellano.

En caso de buscar temas muy concretos, yo sobre todo busco temas de informática donde lo que necesito son definiciones rápidas o incluso temas de cultura general, pues lo mejor es, sin duda, la Wikipedia. Como la Wikipedia es una enciclopedia, ahí exiten muy buenos textos. Y si crees que alguno está mal, pues lo cambias (otra cosa es que te dejen hacerlo, pero si lo haces para bien, no tendrás ningún problema). Y si no está en la española, pues nos vamos a la Wikipedia inglesa que, con más de dos millones de artículos, es raro que no encuentres lo que buscas.

Otra búsqueda probable en las visitas a Internet es la traducción de una palabra. Pero no la busques en Google, búscala en un traducctor. Yo personalmente uso Wordreference, pero puedes usar el traductor que más te guste. Y sí, aquí puedes usar Google porque ellos también tienen un traductor.

Ya un poco más técnicos, si buscamos documentación sobre algún tema en general, como el PHP (vamos, todos los días estoy con eso…) pues tampoco es buena idea buscarlo en Google. Lo mejor es buscarlo en su propia documentación: PHP.net. Y así con cualquier documentación o manual técnico. Y es cuando no encuentras nada cuando sí hay que redigirise a un buscador más general.

Vamos, como conclusión, hay que tener en cuenta que Google, Yahoo!, MSN Search, Terra, AltaVista, Lycos, Excite, AOL,… son buscadores genéricos. Son buscadores que buscan en las páginas Web que tienen indexadas las palabras que tú les has puesto en su caja de búsqueda. Pero nada más. Ellos no entienden de contextos, sólo de números. Por eso debes ser tú el que descifre el contexto y sepas buscar en los lugares más adecuados.

Porque, recuerda, la cuestión no es saberlo todo, sino saber donde encontrarlo.

Sólo por salud

La Sociedad Médica Americana comprobó que un hombre debe tener alrededor de 21 eyaculaciones al mes para reducir el riesgo de cáncer de próstata.

Sacado de las 10 razones científicas para tener sexo. Pero sólo por salud, ¡eh!

Un tren de pistas

Desde una cita en Microsiervos, me redirijo a una de esas entradas antiguas (del 2003), donde todavía se podían poner comentarios, acerca de un libro sobre los nuevos mercados que están surgiendo. Mercados en los que son las interconexiones entre usuarios consumidores y empleados productores las que lo dirigen.

En el libro, «The Cluetrain Manifesto», se habla de todos estos cambios del mercado que parece que las grandes compañías ignoran pero que realmente es así. Las ideas han salido principalmente de cluetrain.com desde 1999 y existe un resumen en castellano en Manifiesto del Tren de Claves y que también he puesto aquí (esto seguro que le gusta mucho a Carlos, que ahora le va esto del mercado, ya me contarás):

  1. Los mercados son conversaciones.
  2. Los mercados consisten de seres humanos, no de sectores demográficos.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz.
  6. Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación.
  7. Los hiperenlaces socavan a las jerarquías.
  8. En los mercados interconectados como entre empleados intraconectados, la gente utiliza nuevas y poderosas formas de comunicación.
  9. Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos.
  10. Como resultado, los mercados se vuelven más inteligentes, más informados, más organizados. La participación en un mercado interconectado hace que las personas cambien de una manera fundamental.
  11. Las personas que participan en estos mercados interconectados han descubierto que pueden obtener mucha mejor información y soporte entre si mismos que de los vendedores. Ya basta de la retórica corporativa acerca de añadir valor a productos de consumo general.
  12. No hay secretos. El mercado en red sabe más que las empresas acerca de sus propios productos. Y ya sea que las noticias sean buenas o malas, se las comunican a todo el mundo.
  13. Lo que ocurre en los mercados también sucede entre los empleados. Una construcción metafísica llamada «compañía» es lo único que queda entre los dos.
  14. Las corporaciones no hablan en la misma voz que estas conversaciones interconectadas. Para su «audiencia objetivo», las compañías suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas.
  15. En sólo unos pocos años, la actual «voz» homogeneizada del mundo de los negocios —el sonido de misiones corporativas y folletos oficiales— parecerá tan rebuscada y artificial como el lenguaje de la corte francesa en el Siglo XVIII.
  16. Hoy en día, las compañías que hablan el lenguaje del charlatán, ya no logran captar la atención de nadie.
  17. Las compañías que asumen que los mercados en línea son iguales a los mercados que ven sus anuncios por televisión, se engañan a si mismas.
  18. Las compañías que no se dan cuenta que sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona y, por consecuencia, volviéndose más inteligentes y profundamente unidos en conversación, están perdiendo su mejor oportunidad.
  19. Las empresas ahora pueden comunicarse con sus mercados directamente. Esta podría ser su última oportunidad si la desperdician.
  20. Las compañías deben darse cuenta que sus clientes se ríen frecuentemente. De ellas.
  21. Las empresas necesitan relajarse y ser menos serios. Necesitan tener sentido del humor.
  22. Tener sentido de humor no significa poner chistes en el Web corporativo. Requiere tener valores, un poco de humildad, honestidad y un punto de vista sincero.
  23. Las compañías que intentan posicionarse necesitan «adoptar» una posición. Una posición idealmente relacionada con algo que realmente le importe a su mercado.
  24. Las declaraciones exageradas —«Estamos en posición de convertirnos en el principal proveedor de XYZ»— no constituyen una posición.
  25. Las compañías necesitan bajar de su pedestal y hablarle a la gente con quien esperan establecer relaciones.
  26. Las relaciones públicas no se relacionan con el público. Las compañías tienen un temor profundo de sus mercados.
  27. Al usar un lenguaje que resulta distante, poco atractivo, arrogante, levantan muros que las distancian de sus mercados.
  28. La mayoría de los planes de mercado se basan en el temor de que el mercado pueda enterarse de lo que realmente sucede dentro de la compañía.
  29. Ya lo dijo Elvis Presley: «No podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente.»
  30. La lealtad a la marca es la versión corporativa de una relación estable, pero el rompimiento es inevitable y se aproxima rápidamente. Gracias a que están interconectados, los mercados inteligentes pueden renegociar sus relaciones con velocidad increible.
  31. Los mercados interconectados pueden cambiar de proveedores instantáneamente. Los «empleados de conocimiento» interconectados pueden cambiar de empleador durante la comida. Las propias iniciativas de reducción de tamaño en las empresas nos enseñaron a preguntar: «¿Lealtad? ¿Qué es eso?»
  32. Los mercados inteligentes encontrarán proveedores que hablen su mismo lenguaje.
  33. Aprender a hablar con una voz humana no es un truco de magia. No puede ser aprendido en alguna conferencia.
  34. Para hablar en una voz humana, las empresas deben compartir las preocupaciones de sus comunidades.
  35. Pero primero, deben pertenecer a una comunidad.
  36. Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa.
  37. Si su cultura acaba antes que comience su comunidad, entonces no tendrán mercado.
  38. Las comunidades humanas se basan en el diálogo, conversaciones humanas acerca de inquietudes humanas.
  39. La comunidad del diálogo es el mercado.
  40. Las compañías que no pertenecen a una comunidad de diálogo, morirán.
  41. Las compañías han hecho una religión de su seguridad, pero esto no sirve de nada. La mayoría se protegen menos en contra de sus competidores que de su propio mercado y fuerza de trabajo.
  42. Tal como en los mercados interconectados, las personas también se comunican entre sí directamente dentro de la compañía y no solamente hablan acerca de las reglas y regulaciones, la linea oficial y rentabilidad.
  43. Estas conversaciones se llevan a cabo a través de los intranets corporativos. Pero sólo cuando las condiciones son favorables.
  44. Las compañías instalan sus intranets desde arriba para distribuir sus políticas de recursos humanos y otra información corporativa que sus trabajadores están tratando de ignorar.
  45. Las intranets tienden a centrarse en el aburrimiento. Las mejores se construyen desde abajo por individuos participativos que cooperan para construir algo mucho más valioso: una conversación corporativa interconectada.
  46. Una intranet saludable organiza a los empleados en varios sentidos de la palabra. Su efecto es más radical que la agenda de cualquier sindicato.
  47. Aunque esto asusta mucho a las empresas, también dependen en gran medida de estas intranets abiertas para generar y compartir conocimientos críticos. Necesitan resistirse a la tentación de «mejorar» o controlar estas conversaciones.
  48. Cuando las intranets corporativos no se limitan por el temor y normativas, el tipo de conversación que promueven resulta notablemente parecido a una conversación de los mercados conectados en red.
  49. Los organigramas funcionaron en la vieja economía en que los planes podían entenderse completamente desde el tope de las empinadas pirámides administrativas y se podían pasar detalladas órdenes de trabajo desde arriba.
  50. Hoy en día, el organigrama está hiperenlazado, no jerarquizado. El respeto al conocimiento práctico resulta más importante que la autoridad abstracta.
  51. Los estilos administrativos de «control de mando» surgen de, y refuerzan la burocracia, las luchas de poder y una cultura general de paranoia.
  52. La paranoia mata la conversación. Esa es su meta. Pero la falta de una conversación abierta mata a las empresas.
  53. Existen dos conversaciones llevándose a cabo. Una dentro de la empresa. Otra con el mercado.
  54. En general, ninguna de estas conversaciones va muy bien. Casi invariablemente, la causa del fracaso puede encontrarse en las ideas obsoletas de «control de mando».
  55. Como política, estas ideas son venenosas. Como herramientas, están descompuestas. Las prácticas de «control de mando» chocan con la hostilidad de los «empleados de conocimiento» intraconectados y generan desconfianza en los mercados interconectados.
  56. Estas dos conversaciones quieren encontrarse. Hablan el mismo idioma. Reconocen sus voces mutuamente.
  57. Las empresas inteligentes harán lo que sea necesario para lograr que lo inevitable suceda cuanto antes.
  58. Si el coeficiente intelectual se midiera como la disposición de «abrir paso» o quitarse de en medio, resultaría que muy pocas compañías se han vuelto sabias.
  59. Aunque en este momento es un poco subliminal, hay millones de personas en linea que perciben a las empresas como algo un poco más que curiosas ficciones legales tratando activamente de evitar que estas conversaciones se intersecten.
  60. Esta es una actitud suicida. Los mercados quieren conversar con las empresas.
  61. Desafortunadamente, la parte de la empresa con la cual se quieren comunicar los mercados se esconde tras una cortina de humo, de un lenguaje que suena falso. Y a menudo lo es.
  62. Los mercados no quieren conversar con charlatanes y vendedores ambulantes. Quieren participar en las conversaciones tras la pared de protección corporativa (firewall).
  63. Ponerse en un nivel más personal: Nosotros somos esos mercados. Queremos charlar contigo.
  64. Queremos tener acceso a tu información corporativa, a tus planes y estrategias, a tus mejores ideas y a tu conocimiento genuino. No nos vamos a conformar con tus folletos a cuatro colores, o con tu Web sobrecargada de chucherías visuales pero con muy poca sustancia.
  65. También somos los empleados que hacemos funcionar sus empresas. Queremos conversar directamente con los clientes con voz propia, no con frases trilladas escritas en un guión.
  66. Como mercados, como empleados, estamos hastiados de obtener nuestra información por control remoto. ¿Por qué necesitamos informes anuales impersonales y estudios de mercado de tercera mano para presentarnos unos a otros?
  67. Como mercados y como trabajadores, nos preguntamos ¿por qué no escuchas? Parece que hablas un idioma distinto.
  68. El lenguaje inflado y pomposo que utilizas —en la prensa, en tus conferencias— ¿qué tiene que ver con nosotros?
  69. Quizás impresiones a tus inversionistas. Tal vez impresiones a la bolsa de valores. No nos impresionas a nosotros.
  70. Si no causas gran impresión en nosotros, tus inversionistas van a salir perdiendo. ¿No entienden esto? Si lo entendieran, no te permitirían hablar en la forma que lo haces.
  71. Tus ideas anticuadas acerca de «el mercado» nos hacen voltear la vista al cielo. No nos reconocemos en tus proyecciones. Tal vez porque sabemos que ya estamos en otro lugar.
  72. Este nuevo mercado nos parece mucho mejor. De hecho, nosotros lo estamos creando.
  73. Estás invitado, pero es nuestro mundo. Quítate los zapatos y déjalos junto a la puerta. Si quieres comerciar con nosotros, ¡baja de tu camello!
  74. Somos inmunes a la publicidad. Olvídalo.
  75. Si quieres que te dirijamos la palabra, dinos algo. Que sea algo interesante para variar.
  76. También tenemos algunas ideas para ti: nuevas herramientas que necesitamos, algún mejor servicio. Cosas por las cuales estamos dispuestos a pagar. ¿Tienes un minuto?
  77. ¿Estas tan ocupado «haciendo negocios» que no puedes contestar nuestro correo electrónico? Por Dios, vaya, volveremos mas tarde. Tal vez.
  78. ¿Quieres que pongamos nuestro dinero? Nosotros queremos que pongas atención.
  79. Queremos que descartes tu viaje, que salgas de tu introversión neurótica, ven a la fiesta.
  80. No te preocupes, aún puedes hacer dinero. Eso sí, mientras no sea lo único en tu mente.
  81. ¿Te has dado cuenta que, por sí mismo, el dinero es unidimensional y aburrido? ¿De qué más podemos hablar?
  82. Tu producto falló. ¿Por qué? Nos gustaría preguntarle a la persona que lo hizo. Tu estrategia corporativa no tiene sentido. Nos gustaría hablar con tu Director General. ¿Cómo que no está?
  83. Queremos que trates a 50 millones de nosotros tan seriamente como tratas a un reportero del diario financiero.
  84. Conocemos algunas personas en tu empresa. Son buena onda en linea. ¿Tienes más de esos escondidos por ahí? ¿Pueden salir a jugar?
  85. Cuando tenemos dudas, nos apoyamos en el resto de nosotros para aclararlas. Si no tuvieras control tan estricto sobre «tu gente» tal vez nos apoyaríamos en ellos también.
  86. Cuando no estamos ocupados siendo tu «mercado objetivo», muchos de nosotros somos tu gente. Preferimos hablar con amigos en linea que estar viendo el reloj. Eso ayudaría a difundir tu nombre mejor que tu Web del millón de dólares. Pero tu dices que hablar con el mercado le corresponde al departamento de mercadotecnia.
  87. Nos gustaría que entendieras lo que está pasando aquí. Eso estaría muy bien. Pero sería un error pensar que vamos a esperar con los brazos cruzados.
  88. Nos preocupan cosas más importantes que si vas a cambiar a tiempo para hacer negocio con nosotros. El negocio es sólo una parte de nuestras vidas. Parece ser todo en la tuya. Piénsalo bien: ¿quién necesita a quién?
  89. Tenemos poder real y lo sabemos. Si no alcanzas a ver la luz, alguien más vendrá y nos dará mayor atención, será más interesante y divertido para jugar.
  90. Aún en el peor de los casos, nuestra nueva conversación es más interesante que la mayoría de las ferias comerciales, más entretenida que un programa de televisión y ciertamente más apegada a la vida real que cualquier Web corporativo que hayamos visitado.
  91. Nuestra lealtad es para con nosotros mismos. Para nuestros amigos, nuestros nuevos aliados y conocidos, hasta nuestros compañeros de batalla. Las empresas que no juegan un papel en este mundo, tampoco tienen futuro.
  92. Las compañías gastan millones de dólares en el problema Y2K. ¿Cómo es que no pueden escuchar el tic-tac de esta bomba de tiempo? En riesgo es incluso mayor.
  93. Estamos tanto dentro de empresas como fuera de ellas. Los límites que separan nuestras conversaciones se asemejan al muro de Berlin, pero son sólo un estorbo. Sabemos que caerán. Trabajaremos de ambos lados para hacerlos caer.
  94. Para las corporaciones tradicionales, las conversaciones interconectadas parecen un mar de confusión. Pero nos estamos organizando más rápido que ellas. Tenemos mejores herramientas, más ideas nuevas y ninguna regla que nos detenga.
  95. Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando.

El caso es que lo estoy viendo. Quizás alguna de estas notas no sea del todo real, pero la mayoría está describiendo lo que está pasando en la red.

Ahora mismo creo que hay dos mercados: el mercado tradicional, el compuesto por los directores de marketing, directores ejecutivos, comerciales y empleados, y el mercado de Internet, donde estamos los usuarios junto con empresas de las nada más que sus productos conocemos. Y poco más nos interesa. Lo único que queremos es calidad y atención. Queremos que lo que compremos sea bueno. Y queremos que nos presten atención a nuestras demandas, tanto de nuevos productos como de relaciones y comunicaciones.

Ahora mismo pocas empresas lo están haciendo. Muy pocas. Y las grandes, dinosaurios, menos todavía. Ni siquiera saben a donde se dirigen. Y esto no lo digo yo. Esto lo dice Internet. Ahora mismo, cuando vamos a comprar un producto, primero entramos en la Web del mismo. Generalmente patética. Y luego, preguntamos. ¿A quién? A la comunidad. Y es de ahí de donde se saca la verdadera información. ¿Saben algo de esto las grandes compañías? Creo que no.

Quizás una de las que lo está haciendo sea Apple. Y no tengo nada de ella. Pero veo que tiene buenos productos, escucha a la comunidad y habla con ella. Creo que va por el buen camino.

¿Google? Bueno, quizás Google sea el mejor ejemplo de que sus empleados tengan comunicación con sus clientes. Ahí están sus aplicaciones, las que quiere la gente.

¿Alguna más? Seguro que sí pero son las menos. Esto lleva desde 1999 y poco caso creo que se la hecho. Será tarde cuando las empresas, grandes y pequeñas, se den cuenta.

Riqueza

Riqueza es poder disponer de mi tiempo libre.

Jesús Encinar, CEO de Idealista, en una entrevista para Localia.

Cómo conectar dos máquinas mediante SSH sin contraseña y evitar un dolor de cabeza

Por Internet hay muchos tutoriales que dicen lo mismo que este, como conectar dos máquinas mediante SSH sin contraseña.

Para ello, a grandes rasgos, lo que hay que hacer es copiar una clave pública del sistema local en el sistema remoto para que cuando se inicie la conexión, el sistema remoto pueda confiar en el sistema local.

Antes de nada, hay que tener un par de claves pública y privada que se pueden generar así:

usuario@servidor-local:~:$ ssh-keygen
Generating public/private rsa key pair.
Enter file in which to save the key (/home/usuario/.ssh/id_rsa):
Created directory ‘/home/usuario/.ssh’.
Enter passphrase (empty for no passphrase):
Enter same passphrase again:
Your identification has been saved in /home/usuario/.ssh/id_rsa.
Your public key has been saved in /home/usuario/.ssh/id_rsa.pub.
The key fingerprint is:
3a:4b:0c:7d:3e:9f:9a:7b:3c:ad:ee:5f:3a:bb:3c:ed usuario@servidor-local
usuario@servidor-local:~:$

No es necesario introducir la passphrase (contraseña de encriptación de propia clave) ya que sino nos la pediría cada vez que intentamos usar la clave. Aunque esto también se pueden solucionar mediante el comando ssh-add, pero en eso no me voy a meter.

Después de tener nuestro par de claves, debemos copiar nuestra clave pública, nunca la privada que para eso es privada, al servidor remoto donde queremos conectarnos sin necesidad de introducir la contraseña. Esto es para que el servidor remoto confíe en nosotros en los intentos de conexión al tener nuestra clave pública (en los intentos de conexión se envía la clave privada). Para ello se puede ejecutar el siguiente comando:

usuario@servidor-local:~:$ scp .ssh/id_rsa.pub usuario@servidor-remoto:

Después de copiarla hay que introducirla en la lista de claves públicas en las que el servidor remoto confía:

usuario@servidor-local:~:$ ssh usuario@servidor-remoto
usuario@servidor-remoto’s password:
usuario@servidor-remoto:~:$ ls
id_rsa.pub
usuario@servidor-remoto:~:$ cat id_rsa.pub >> .ssh/authorized_keys
usuario@servidor-remoto:~:$ exit
usuario@servidor-local:~:$

A partir de ahora ya podemos conectarnos desde nuestro servidor local a nuestro servidor remoto, siempre con el usuario para el cual hemos generado las claves, sin necesidad de introducir la contraseña.

Por supuesto, si queremos conectarnos desde el servidor remoto al servidor local sin necesidad de introducir la contraseña, hay que realizar los mismos pasos pero con las máquinas cambiadas.

Esto es muy útil cuando tienes que administrar varios servidores con diferentes contraseñas de forma continuada y no tienes ganas de aprendértelas todas. Eso sí, ya que no las vas a usar a menudo, apúntalas en algún programa del tipo KeePass porque si se te olvida la contraseña de root y pierdes las claves entonces sí que tienes un problema.

Pero es que hay veces que después de hacer toda esta parafernalia en un sentido (local » remoto) y todo funcione correctamente, la haces en el sentido contrario (remoto » local) y no va. Y te rompes la cabeza, y regeneras las claves veinte veces, y revisas el archivo authorized_keys, y revisas la copia de id_rsa.pub, incluso copias la clave privada… y nada. Y el caso es que en el otro sentido sí funciona…

Pues a buscar en Internet y a leer la documentación. Pero si todo lo has hecho igual y no funciona ¿por qué? Pues nada. Último recurso: leer los mensajes de depuración en /var/log/auth.log a ver qué encuentras. Además, si al comando ssh le pones el parámetro -v pues imprime todo lo que va haciendo cuando conecta. Puedes llegar a poner hasta tres uves: -vvv.

Y es aquí donde, por fin, encuentras que tu servidor remoto se encuentra en una lista negra en tu servidor local. Sí, una lista negra que se encuentra en los archivos /etc/ssh/blacklist.RSA-2048 y /etc/ssh/blacklist.DSA-1024.

Esta lista se crea generalmente cuando se cambia de máquina y a la que normalmente conectas y se le pone el mismo nombre. La primera vez te pide a ver si realmente quieres conectar, pero hay veces que para evitar la suplantación de identidades pues parece ser que mete las huellas de las máquinas sospechosas en listas negras.

Borrando estos archivos se consigue que las conexiones sin contraseña vuelvan a funcionar sin problemas.

Pero bueno, todo esto es lo que tiene cuando algún desarrollador de Debian mete la pata. Pero vamos, no hay problema. Estas cosas pasan hasta en las mejores familias. A ver si a partir de ahora nos evitamos algún que otro dolor de cabeza.

Memorias RAM

La informática tiene una historia corta pero intensa. La informática moderna, ya que la informática en sí es simplemente el tratamiento de la información y es mucho más vieja que los ordenadores, comenzó en los años 50 del pasado siglo con máquinas que realizaban cálculos balísticos. Y empezó así porque era el ejército quién tenía el dinero necesario para desarrollar estos cacharros.

Por eso cuando vi estas imágenes de Mark Richards me entró algo así como nostalgia. Es algo que yo no he vivido, pero que está tan cercano que parece que fue ayer cuando todavía los ordenadores usaban tarjetas perforadas.

Una de las fotos que más me gusta es la de las antiguas memorias:

Memoria magnética del año 1962
Memoria magnética del año 1962

Escudo de la Ingeniería InformáticaY es de las que más me gustan porque es precisamente de este tipo de memorias de donde sale el escudo de la Ingeniería Informática (al menos en las universidades de España).

Pero por supuesto que hay más reliquias de la informática, como discos duros de tambor, paneles de control, cintas magnéticas, cables y más cables, incluso los inicios del Apple I… vamos, para mí hay sido un placer ver este pedacito de historia de la informática.

Textos monovocálicos

Hace tiempo que había visto estos textos que tienen algo especial. Me resulta impresionante que puedan salir historias tan largas y con sentido usando sólo palabras que tienen todas la misma vocal. Por ejemplo:

Una despedida en A (Manuel Lois)
Tanta charla vana… basta, a callar: saltar ya a la cama, a las mantas, a las blancas sábanas lavadas, planchadas, gratas… aaahhh…
Mañana a la carga, a trabajar. Plan para la mañana: hachar las astas a la vaca parda, lavar las patas a la blanca; agarrar la pala; cavar allá atrás para plantar papas; asar batatas; amasar pastas; llamar a Marta, la catalana, allá a La Pampa; arrastrar a Tamara, la bávara, hasta la casa; bajar las alabardas más altas, alzar las más bajas, apartar la santabárbara a la barca (jamás a la fragata, para nada), armar al atlas: Alabama, Andalgalá, Ankara, Bahamas, Caracas, Casablanca, La Banda, Paraná,… cansa armar, harta… Hasta mañana.

Y esto es sólo un pequeño ejemplo, ya que por poco que se busque se pueden encontrar unos cuantos. Y el caso es que hay con todas las vocales aunque, lógicamente, con la u son las más cortos y escasos.

A ver si ahora hay alguien de por aquí que sea capaz de componer alguno… ;)

Cosas de religiones

No hay más ignorantes e inútiles que aquellos que buscan respuestas arrodillados y con los ojos cerrados.

Anónimo.

Visto en Desvariando.

Distribución de recursos

[...] Hay una razón por la que hablamos de “70/20/10″, donde el 70% de nuestros recursos se gastan en nuestro negocio principal y el 10% va a parar a proyectos no relacionados [...] (el otro 20% se destina a proyectos adyacentes a la actividad principal) [...] La gente puede pensar que estamos desperdiciando el dinero [...] pero es de allí de donde vienen todas las cosas nuevas.

Larry Page, uno de los fundadores de Google, en una interesante entrevista para el Fortune Magazine hablando de cambiar el mundo.