Cuando eres un miembro fiel de alguna religión, no eres libre de usar tu propio juicio en lo que sea mejor para ti, para tu familia y la sociedad. Más bien, se espera que aplaces el juicio por el de otros que aseguran tener la autoridad sobrenatural. Y desde el momento en que ellos no ofrecen evidencia para avalar lo que dicen excepto su propia palabra, se te pide que evites usar tu propio intelecto en el proceso.
Victor J. Stenger en una traducción de Fernando G. Toledo en «Por qué no soy agnóstico».
Quizás el mejor párrafo que he leído para convencer a la gente de que todas las religiones son un fraude y retrasan, incluso impiden, el desarrollo social e intelectual de la raza humana. Me lo tendré que aprender de memoria…






