Para una vez que la administración pública trabaja bien… pues hay que decirlo.
Me ha tocado renovar el DNI y toca el electrónico, DNIe, así que he pedido la vez, pero en lugar de por teléfono, vía Internet (por cierto, su certificado digital es erróneo, lo que no dice mucho de la «e» del DNIe, pero bueno).
El proceso de cita previa a través de Internet es sencillo. Basta con introducir tus datos del DNI actual para comprobar tu identidad y ver la oficina de renovación más cercana para luego seleccionar el día y la hora a la que quieres renovarlo. El sistema ya te indica si puedes o no, cuantas personas lo pueden renovar a la misma hora, etc. Vamos, lo típico de un proceso de cita previa.
Yo tenía a las nueve de la mañana de ayer. Llegué a las ocho y media pasadas (por eso de aparcar y demás). Cogí un ticket, porque también hay que cogerlo aunque llegues con cita, y esperé viendo a las cinco o seis personas que había allí con ticket de sin cita.
A las nueve en punto… bueno, venga, eran y dos minutos, marcan el el panel A100 MESA 003. Para allí que voy. La chica señora me pregunta los datos, le doy mi foto, me toma la huella dactilar, me explica como va esto del certificado electrónico, me corta el DNI antiguo pero me lo da (me dijo que de recuerdo), mete la tarjeta recién impresa (por cierto, menos de 2 minutos en imprimirlo) en el grabador y se pira a fumar un cigarro diciendo que tardará un rato.
Vuelve, me da el plastiquito y a las nueve y dieciséis ya estaba fuera. Impresionante. En un cuarto de hora ¡he renovado el DNI! Esto no lo había visto nunca.
No se como será avanzada la mañana, pero por lo menos a mí, el proceso de renovación del DNI me ha resultado rápido e indoloro. A ver si gracias a esto de la informática (por cierto, somos los Ingenieros Informáticos los que lo hacemos posible) se aceleran estos trámites. Y a ver si, ya de paso, llevan a cabo el Proyecto Rhodas que no me gusta que tiren mi dinero pudiendo gastarlo en otras cosas.