
El HTC Magic es el segundo teléfono móvil del mercado, después del HTC Dream, que trae Android, el sistema operativo de Google para este tipo de dispositivos, preinstalado. En España lo distribuye Vodafone aunque con un precio algo elevado (200 € si te cambias de la competencia) pero mucho menos que el iPhone (al menos de momento).
No he tenido la oportunidad de probarlo (este blog no es tan famoso… —ay, que se me sale la carcajada…— para que me lo dejen probar) pero sí he probado el emulador que viene con el SDK de Android que te puedes bajar de su página Web (incluso hay un plugin para Eclipse).
El terminal en sí, sólo con ver las especificaciones, tiene dos carencias bastante importantes: la primera es que no tiene cámara por delante para hacer videoconferencia (el iPhone tampoco, aunque dicen que en la siguiente versión sí la tendrá), y la segunda es que su pantalla no es multitouch, es decir, sólo un dedo actúa en cada momento.
A su favor podemos destacar que se le puede quitar la batería, que tiene brújula para saber la orientación del terminal además del acelerómetro y que tiene una cámara de 3,2 Megapixeles.
En cuanto al software, viéndolo en el emulador, tengo que decir que es bastante bonito. Simple y sencillo pero a la vez funcional. Es más al estilo de un ordenador normal que de un dispositivo portátil ya cuenta con tres escritorios virtuales donde ubicar elementos (ya sean contactos, aplicaciones o widgets), un lanzador de aplicaciones oculto y una barra de estado donde mostrar la hora, la carga de la batería, las notificaciones, etc. Se parece más a un Linux con Gnome que a un terminal portátil (estilo iPhone, por ejemplo, donde toda la pantalla es lanzador de aplicaciones).
Lo que no me gusta es que tiene 9 botones, es decir, la funcionalidad de la pantalla táctil debe ser compensada pulsando botones externos. De hecho, en el emulador existen ciertas acciones que sólo se pueden hacer mediante los botones. Hay que tener en cuenta que, y es en la sencillez en la que me baso, el iPhone sólo cuenta con dos botones, el resto se hace en la propia pantalla. Creo que tener 9 botones complica demasiado el funcionamiento del aparato. Ya se sabe, hay que seguir la metodología KISS.
De todas formas, creo que lo mejor que tiene es que es libre al estar basado en Linux (al menos el núcleo). Pero mejor aún es que cualquiera puede hacer sus aplicaciones e instalarlas en el teléfono sin restricciones. Y, además, todas las aplicaciones está hechas en Java con su propia máquina virtual, Dalvik, optimizada para dispositivos móviles. No es necesario aprenderse el ensamblador del los procesadores ARM ni buscar compiladores para el mismo. Si sabes programar en Java, esto estará chupado. Eso sí, como (casi) siempre que hay algo nuevo, tendrás que aprenderte su API.
Como he dicho antes, todavía no lo he probado, pero me gustaría (el problema es el de siempre, que no hay un duro
). Lo único que ahora estoy indeciso entre un iPhone y un Android (si no es el HTC será otro ya que va a haber más dispositivos a finales de año) porque, aunque el iPhone viene “capado”, siempre se puede “descapar” y Android, a falta de que salga el Palm Pre, creo que será un duro rival para la hegemonía de Apple en este campo.







