
Con Gran Torino me quedé un poco como cuando vi Sin Perdón: con grandes expectativas antes de verlas pero con una ligera decepción al terminarlas. Quizás es porque son de Clint Eastwood y son películas a las que no nos tiene acostumbrados (no digamos ya con Los Puentes de Madison que, por cierto, no he visto).
La trama principal narra las vivencias del protagonista, Clint Eastwood, cuando llegan a su barrio unos vecinos orientales y, dado que él estuvo en la Guerra de Corea, no le hace gracia que estén allí, aunque luego se irá acomodando. El desarrollo de la película es algo lento, siendo la casa del protagonista el principal escenario, aunque no llega a aburrir teniendo algún que otro punto gracioso.
De lo mejor, el inesperado final. O casi inesperado, yo me lo olía un poco aunque no tanto como fue
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Si eres fan del señor Eastwood tendrás que verla, si no lo eres, seguramente también te gustará.






