Viendo la nueva página de Promusicae, El Portal de la Música, voy a dejar de lado el hecho de que de lo único que viven estas asociaciones es de las subvenciones del estado. Pero no puedo sino expresar mi ira cuando veo que esta basura de página ha costado 737.000 €.
Cualquier adolescente con acné que haya salido del instituto con dos dedos de frente y que, al menos, use uno, podrá hacer esto, por llamarle de alguna forma, en menos de una semana.
El diseño gráfico es hilarante. No se han gastado ni un duro euro en carga gráfica. Dos colores y encima planos, sin degradados, sombras y texturas. Sin ese puntillo 2.0 que tanto se lleva ahora, pero no por moda, sino porque vende porque es más usable. Porque, en definitiva, es mejor.
Además, ¡está hecha en Flash! Por dios, ¿a qué persona diseñadora/desarrolladora de páginas Web se le ocurre por un momento, en estos tiempos que corren, hacer una página en Flash? Y, encima, para 61 líneas de código (lo justo para insertar el Flash y un Javascript intrusivo) y tienen ¡24 errores y 6 warnings! en la validación. Aunque esto podría tener dos lecturas, o no tienen ni puta idea, o no quieren que Google y compañía los indexen por eso de no violar los derechos de autor.
Y ya la última gracieta: ¡¡la música arranca según cargas la página!! Viendo esto me decanto por la primera opción. No tienen ni puta idea de hacer páginas Web. Y no es la primera vez que en algo oficial
sucede algo así.
Esa página, aún sin cumplir los requisitos mínimos de calidad en el desarrollo Web de hoy, no hubiera costado más de 30.000 € (si alguien dice que eso es barato por esa basura, yo la haría sin dudar —y sin sudar— por ese dinero). Así que esos señores se han embolsado más de 700.000 € de dinero público que es de TODOS.
Quiero que me devuelvan mi parte, que ya la invertiré yo en cosas más útiles y necesarias (por ejemplo).
P.D.: Y, además de todo esto, la reputación de los informáticos queda a la altura del betún al ver la mierda que sale de algunas manos que se hacen pasar por ingenieros. Para que luego no regulen nuestra profesión…






Pues sí, es jodidamente mala la web de las narices… No me he registrado, pero la funcionalidad que ofrece es más bien escasa, y la interfaz es bastante mala.
Yo creo que el coste de esta página se ha visto influenciado por unos cuantos intermediarios. No me extrañaría que hubiera una cadena de 4 subcontrataciones, con lo que la empresa que la hizo habría cobrado 60000 euros con suerte…
Date cuenta que has reproducido parcialmente su diseño… Ten cuidado que estos son capaces de pedirte hasta derechos de autor para recuperar el dinero que “aparentemente” alguien se ha embolsado de más. Yo por si acaso no pondría promusi…. sino proborricae, por si don ramón le ha prestado el buscador de piratas.
Un abrazo.