Basado en el popular y antiguo plano “Chispa 40”, aquí tenéis el pequeño modelo de este hidrodeslizador por radio control en el que mi padre ha invertido unas cuantas horas.
Con motor de explosión (no sé de cuanta cilindrada pero creo que es de 3,5 cm3) y dos servos (uno para acelerar y otro para la dirección) se conseguían velocidades impresionantes en el agua. Eso sí, la superficie no debía tener olas y debía ser bastante grande ya que su gran velocidad hacía que fuese muy sencillo que se estrellara (se pueden ver las consecuencias de un choque frontal en la segunda foto).
Había que tener bastante cuidado, sobre todo al principio, porque la primera vez que la cogí, gracias a mi ansia, la estrellé contra un muro. De ahí la reparación del frontal y los refuerzos de la columna donde está el motor. Incluso el muñeco piloto salió disparado (iba pegado con silicona). Pedazo de accidente
.
En otra ocasión, la lancha iba directa hacia otro muro. Como el motor iba en bajas revoluciones, no giraba (el timón necesita bastante aire para dirigir la lancha) por lo que, finalmente, me decidí a acelerar a tope (a riesgo de dar aún más fuerte contra el muro) y girar de golpe, con lo que la lancha finalmente cambió de sentido con la sorpresa de que instantáneamente después del giro se paró el motor. Cuando fuimos a buscarla (al medio del río) nos dimos cuenta de que ¡¡se había terminado la gasolina!! Lo que hubiera pasado si se hubiese terminado un segundo antes.
Además, también hay que tener cuidado con las olas que, para una ola que había en el río (era una zona muy mansa), la pillé con la lancha lateral, con lo que el vuelco fue inevitable con el motor a toda marcha entrando agua en el carburador. Por suerte no pasó nada. Arrancó a la primera la siguiente vez.
En realidad lo más divertido, quizás, no sea pilotarla sino construirla. De hecho, el silenciador que tiene el tubo de escape lo hicimos entre mi hermano y yo con un bote de Nesquik y un soldador por el simple hecho de divertirnos. Eso le quitaba ruido y también potencia (que tampoco venía mal que corriera menos).
Y con estas cosas, también hay que tener algo de cuidado porque la cicatriz que tiene mi padre en el brazo porque lo pilló la hélice (nada grave, por suerte) no se le va a quitar
.
De todas formas, esto del modelismo ya no se lleva. Cada día hay menos personas que sepan construir estas cosas. Los niños de ahora prefieren ponerse delante de un ordenador a pegar tiros
.









