Parece que se sigue extendiendo la buena costumbre de dar de comer cuando te pides tu caña.

Pero esto no es nada nuevo, ni mucho menos.
En León tenemos un barrio llamado el Barrio Húmedo que, de toda la vida, se ha dado una tapa con un corto. Y el corto no es otra cosa que un vaso pequeño de cerveza. En lugar de pedir una caña, con lo que bebes mucho y comes poco, te pides un corto (o de coca cola, o de refresco de naranja —también llamado butano— o mosto, o vino,…) y la tapa correspondiente.
Y todo esto sin coste adicional. El corto y tapa, ahora mismo está sobre 1,10 €.
Por supuesto hay variedad. Te puedes encontrar la típica croqueta (y no, no es de bolsa de los congelados), la rebanada de jamón, pollo frito, patatas de mil formas, pizza, panceta, queso, huevo frito (de gallina, nada de esos mini huevos de codorniz), picadillo, morcilla, cecina, chorizo, bollo preñao, sopas de ajo, sandwiches, mini bocadillos, calamares, oreja, callos,… vamos, infinitud de tapas.
La verdad es que no sé por qué ahora se le da tanto bombo y platillo si nosotros lo llevamos haciendo años. De hecho es una de las mejores cosas que tiene León a nivel turístico. Además, si nosotros lo hacemos sin coste adicional ¿por qué no los demás? Se ve que sale rentable.
Además de en León, esta práctica (que yo sepa) también se da en Bilbao (donde el corto se llama Zurito), en Granada, en Valladolid (donde sí hay que pagar la tapa), en Ávila, etc.
Ya sabéis, quién quiera está invitado a venir a León a salir de cortos. Además, tengo la prueba de que todo el que ha venido aquí que es de fuera ha quedado encantado. Sorprendido más que nada. Y, por supuesto, con ganas de volver.






Cuando estudiábamos allí, el corto andaba por las setenta pesetas. Lo cual quiere decir que su precio se ha duplicado en lo que llevamos de milenio, que no es mucho, pero con eurorredondeo enmedio. Aún así, sigue siendo más económico que en cualquier otro lugar de la meseta norte que yo conozca, con la posible excepción de Zamora.
Pues eso, ¡que vivan los cortos de León!