Hace ya algún tiempo que Mark Shuttleworth propuso el uso de la interfaz Unity para la nueva versión de Ubuntu, la 11.04.
Esta interfaz es bastante distinta a lo que estamos acostumbrados, esto es, una barra de tareas en la parte inferior y ventanas por el escritorio, además de iconos en el mismo junto a un menú desplegable de aplicaciones. Ahora lo que tendremos es una barra de tareas a la izquierda, el menú de las aplicaciones de forma global —estilo Mac OS X— y un lanzador global de aplicaciones que se muestra a pantalla completa para elegir la aplicación que queremos ejecutar.
Esto, visto así y después de probarlo un rato, tengo que reconocer que la idea no está mal. Integración, sencillez, facilidad de uso,… más al estilo Web o al estilo interfaz de teléfono móvil que al de las interfaces típicas de los sistemas operativos a los que estamos acostumbrados.
El problema que le encuentro es que creo que este tipo de interfaces está diseñado para pantallas pequeñas, esto es, de los Netbook (entre 8 y 12 pulgadas), y en las pantallas de un ordenador de sobremesa, no sólo no se le saca todo el partido, sino que resta productividad.
Uno de los problemas que encuentro con pantallas grandes es que la mayoría de las aplicaciones están maximizadas por defecto, por lo que no puedes ver más de una ventana a la vez. Cierto es que se pueden restaurar, pero el comportamiento por defecto es el de pantalla completa. Además, el menú de cada aplicación se pasa al menú global —otra vez estilo Mac OS X— y hay ciertas aplicaciones en las que no funciona, como en Eclipse.
En cambio, algo que sí me gusta es el lanzador, y no precisamente porque esté a la izquierda (aunque ahí no podría quejarme porque el de BeOS estaba a la derecha y es mi sistema operativo favorito) sino por su funcionalidad y su interfaz. La forma de comprimir los botones cuando hay muchas aplicaciones me parece bastante buena lo que repercute en un uso muy sencillo e intuitivo.
En resumen, creo que esta interfaz está bien para dispositivos con pantallas pequeñas y también para pantallas táctiles, pero la decisión de incluirlo como interfaz por defecto en el sistema operativo de sobremesa no me parece en absoluto acertada. Espero que haya una forma sencilla de revertir esta decisión para volver a usar Gnome.