[...] para joder, el tamaño no importa.
Frase que resume el gran artículo de Manolo Saco en su blog de Público.
[...] para joder, el tamaño no importa.
Frase que resume el gran artículo de Manolo Saco en su blog de Público.
Gracias a un twitter de @pinano, he encontrado el mejor Tetris ever made: First Person Tetris.
Simplemente probadlo. Digamos que no es exactamente lo que estáis pensando
. Incluso tiene un modo noche que ya es para flipar.
La hibernación es una característica de los sistemas operativos que permite que toda la memoria RAM se copie al disco duro de forma que, en el próximo reinicio del sistema, se cargue la memoria RAM del archivo previamente guardado sin necesidad de realizar el inicio del sistema de forma normal.
Con esto se consigue que no sea necesario cerrar ninguna sesión ni ningún programa que esté en ella y, la próxima vez que se arranque el ordenador, todas las aplicaciones estarán en el mismo estado que cuando lo hibernamos.
En Linux disponemos de esta opción desde el menú de apagado de la interfaz gráfica, por lo que basta hacer clic en el botón correspondiente para que nuestro sistema hiberne.
Pero, además de esta opción, en los sistemas Linux también tenemos un comando que realiza esta acción: hibernate.
Con este comando conseguimos hibernar el sistema desde una consola o desde un script de apagado automático de la máquina, para que en el próximo reinicio tengamos todas nuestras aplicaciones abiertas.
Pero la función hibernate no está exenta de sus riesgos. A mi los errores que me daba eran principalmente dos:
El primero es que si había varias hibernaciones seguidas, esto es, según termina de iniciar el sistema después de una hibernación realizar otra (mediante el comando), en el segundo reinicio después de esta hibernación, se producían errores en las aplicaciones debido a fallos de segmentación en alguna de las librerías que usaba (las que vi fueron libc.so y libdbus.so).
Me inclino a pensar que después del reinicio no sabía exactamente donde estaban localizadas las librerías en memoria y por eso fallaba. O, quizás el kernel de Linux tenga una función de posicionamiento aleatorio del código para evitar ataques y todavía no funciona todo lo bien que debería. Pero, como digo, esto son suposiciones. Además, después de un poco de uso normal, en las siguientes hibernaciones todo iba perfectamente.
El segundo de los problemas se producía con GRUB 2, el nuevo gestor de arranque que traen las distribuciones de Linux más modernas (en mi caso Ubuntu 9.10). GRUB 2 tiene un registro llamado recordfail que se fija a uno cuando el sistema arranca y a cero cuando se apaga correctamente. Si se apaga incorrectamente y recordfail queda a uno, en el siguiente reinicio no aparece el timeout del menú de inicio del sistema por lo que hay que seleccionar el sistema operativo a arrancar manualmente.
Con el comando hibernate, una vez que inicia de nuevo el sistema, no fija de nuevo la variable recordfail de GRUB 2 a uno, con lo que en los siguientes reinicios después de hibernar, siempre hay que seleccionar el sistema a arrancar de forma manual.
Para solucionar esto, hay que configurar el comando hibernate. El archivo de configuración, como es norma en sistemas Linux, está en /etc/hibernate/hibernate.conf. En este archivo hay que añadir las siguientes líneas:
LockGnomeScreenSaver true
OnResume 00 /etc/pm/sleep.d/10_grub-common thaw
La primera línea bloquea la sesión de Gnome con su salvapantallas (porque tampoco lo hace por defecto con lo que después del reinicio aparecía la sesión sin contraseña; un gran fallo de seguridad) y la segunda línea indica que se ejecute el archivo /etc/pm/sleep.d/10_grub-common con el parámetro thaw, que es el archivo que fija recordfail a cero en cada inicio correcto del sistema.
Con esta pequeña solución, ya tenemos el comando hibernate listo para incluir en nuestro script de apagado automático sin que tengamos que arrancar todas las aplicaciones en cada reinicio.
[Si todos los trabajadores demandásemos ante un despido improcedente,] los empresarios harían contratos indefinidos casi siempre, porque el despido es más barato en un indefinido que en un temporal en fraude.
Resumen del largo e interesantísimo artículo de Laboro, donde explican qué son los contratos temporales en fraude de ley y qué hacer ante uno de ellos.
Además, promociona el libro «Tus derechos en el trabajo» que, supongo habrá escrito el autor del blog, y que no estaría mal comprar. Lo único que quiero ver es alguna revisión más para ver si realmente merece la pena y si realmente es lo que dice que es.
Hermanos de sangre es esa serie de TV que realmente te cautiva, donde ves cómo realmente pudieron ser todas las escenas bélicas de la Segunda Guerra Mundial. Una serie para guardar.
Y es que a mi, personalmente, las películas bélicas, especialmente de la SGM, me encantan. No me preguntéis por qué, pero me encantan. Es como ver la historia en directo en la pequeña pantalla.
Y es por todo esto, precisamente, por lo que hay que estar muy atentos a The Pacific, la nueva serie sobre la Segunda Guerra Mundial en el pacífico que, como Hermanos de sangre, también está producida por Tom Hanks y Steven Spielberg. Si es la mitad de buena que su hermana ya podemos estar contentos, pero ya dicen por ahí que va a ser la serie del año.
No sabemos ver la vida real con la nitidez con que vemos cine o leemos novelas.
Javier Marías, escritor, traductor y editor español, en un artículo de El País sobre como vemos la realidad dependiendo de los acontecimientos.
En resumen, es lícito que el público te insulte en el cumplimiento de tu trabajo pero no lo es que tú te encares con ellos por eso mismo. En el fútbol pasa y los periodistas argumentan que hay que dejarlo pasar, que cuando juegas aceptas que te piten y te insulten. Estoy seguro de que esos mismos periodistas se encararían con quien fuese cuando en el desarrollo de su labor alguien les insultara.
Quien siempre dice la verdad, puede permitirse el lujo de tener mala memoria.
Theodor Heuss, primer presidente de la República Federal de Alemania.

Ayer me compré un disco duro externo por USB de 1,5 TB para las copias de seguridad y demás, pero lo compré por separado (caja más disco) y, lógicamente, lo tuve que formatear en casa.
Y el caso es que para esos 1,5 TB, el Windos XP Home que venía en el portátil tardó, nada más y nada menos, que ¡¡5 horas!! en formatear en NTFS. Lo cual me inclina a pensar que si llego a comprarme uno de 3 TB, hubiera tardado 10 horas ¿no? Estupendo este NTFS.
Ahora no lo voy a probar (5 horas son demasiado para repetirlo) pero me gustaría ver cuánto hubiera tardado con ext4 o, por probar, con btrfs. Con BFS, por ejemplo, hubiera tardado menos de un minuto (o poco más) ya que hace poco más que escribir la información del disco y el mapa de bits de espacio libre.
Pero es lo que tenemos que aguantar si queremos que funcione tanto en Windows como en Linux (y sí, ya se que hay soluciones para que desde Windows podamos leer ext2 y ext3, pero no me fío demasiado).
La lotería es el impuesto de los que no saben de matemáticas.
En un comentario en Genciencia sobre la Paradoja de San Petesburgo.
Desde aquí mi apoyo a la iniciativa para que no se cierren páginas Web sin la autorización judicial correspondiente como se pretende con la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible.
Yo sólo soy uno, pero si todos los unos nos unimos, al final, venceremos. Tarde o temprano, aunque parezca que no conseguimos nada, aunque parezca que hacen lo que les da la gana, vayan tomando nota que, al final, venceremos.
Pero no venceremos porque sí; no venceremos porque nos de la gana. Venceremos porque esto se llama democracia.
P.D.: No me gusta hacer tanta política por eso de la democracia, pero en realidad es lo que hay. Unos dirigentes muy alejados de la sociedad actual intentan gobernarnos lucrarse (supuestamente) a costa de la excusa de es bueno para tí. Pero, hoy en día, con la información que hay, ya no cuela.
Siempre es más fácil hacerlo de la forma más difícil.
Paradoja de la Ley de Murphy.
El 5 de agosto de 1981, Ronald Reagan despidió a 11.359 controladores aéreos estadounidenses por haber declarado una huelga ilegal. Los sustituyó por controladores militares y a los huelguistas les impuso la prohibición vitalicia por ley de volver a trabajar en aeropuertos. Y no pasó nada.
Esto es lo que se llama tener “dos cojones”. Y usarlos, claro. Lo ví en Crónicas Bárbaras hablando sobre los controladores aéreos españoles y sus supuestas nóminas y la verdad es que me ha impresionado.
Lástima que aquí ni los tenemos ni los sabemos usar.
Con la llegada del nuevo año llegan innumerables cosas nuevas, como la subida de los precios debido a la inflación… oh, wait!! Vaya, parece que este año no nos van a subir los precios porque la inflación no ha subido sino que ha bajado, temiendo algunos incluso hasta que llegue la deflación.
Pero no, no os preocupéis, porque algunos, aunque los precios en general han bajado, ellos se empeñan en subirlos, aludiendo a… quién sabe qué razones. Como por ejemplo la Autopista León-Astorga, también conocida como AP-71, que, lejos de bajar su excesivo precio por sus escasos 38 km, nos ha pasado esta entrada de año de 3,85 € a 4,40 € (para turismos). ¡¡Un 14,3%!! Igualito que la inflación, vamos.
Luego se extrañarán de que por allí no pase nadie.
Cómo pasa el tiempo, la verdad; parece que fue ayer cuando os felicitaba el 2009 y ya estamos en 2010. Diez años han pasado desde el 2000, ese año donde parecía que todo iba a cambiar, donde tenían miedo por el Efecto 2000 y donde algunos decían que comenzaba el milenio y otros no. Diez años ya.
¿Y el 2009? ¿Qué pasó en el 2009? Pues muchas cosas, la verdad. Así, resumiendo, para mí no empezó nada bien. Pero que nada bien. Cosas de salud. Luego el trabajo (algunos aprovechan la crisis para… bueno, ya se sabe. Luego, aún habiendo crisis, buscan gente… ¿verdad?). Pero poco a poco fue mejorando, no sin su correspondiente esfuerzo y hoy, tengo que reconocer, que es un final año de los mejores que he tenido.
Ahora esperemos que el 2010 siga la tónica de este final y se mejore hasta donde se pueda. Por supuesto, no sin el esfuerzo correspondiente, que nada te lo dan gratis, como es lógico, porque yo tampoco lo haría.
Y con este pequeño resumen, os deseo a todos un:
¡¡Feliz año 2010!!
¿Y vosotros, qué tal el 2009? ¿Qué esperáis para conseguiréis en el 2010?