Archivo para octubre de 2010

Manifiesto por el Desarrollo Ágil de Software

De lo primero que he visto en el libro de ingeniería del software ágil ha sido el manifiesto por el desarrollo ágil de software, donde estos son sus principios:

  1. Nuestra mayor prioridad es satisfacer al cliente mediante la entrega temprana y continua de software con valor.
  2. Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas tardías del desarrollo. Los procesos Ágiles aprovechan el cambio para proporcionar ventaja competitiva al cliente.
  3. Entregamos software funcional frecuentemente, entre dos semanas y dos meses, con preferencia al periodo de tiempo más corto posible.
  4. Los responsables de negocio y los desarrolladores trabajamos juntos de forma cotidiana durante todo el proyecto.
  5. Los proyectos se desarrollan en torno a individuos motivados. Hay que darles el entorno y el apoyo que necesitan, y confiarles la ejecución del trabajo.
  6. El método más eficiente y efectivo de comunicar información al equipo de desarrollo y entre sus miembros es la conversación cara a cara.
  7. El software funcionando es la medida principal de progreso.
  8. Los procesos Ágiles promueven el desarrollo sostenible. Los promotores, desarrolladores y usuarios debemos ser capaces de mantener un ritmo constante de forma indefinida.
  9. La atención continua a la excelencia técnica y al buen diseño mejora la Agilidad.
  10. La simplicidad, o el arte de maximizar la cantidad de trabajo no realizado, es esencial.
  11. Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de equipos auto-organizados.
  12. A intervalos regulares el equipo reflexiona sobre cómo ser más efectivo para a continuación ajustar y perfeccionar su comportamiento en consecuencia.

Pero con los que no estoy de acuerdo con todos. Me explico:

Los puntos uno y tres son lógicos: es bueno que se entregue al cliente software. Y, además, rápido. De hecho es lo mejor para que se vea que el desarrollo avanza.

El punto dos, el de los requisitos es más peliagudo: los requisitos pueden cambiar, pero no la base principal del software, es decir, cierta funcionalidad puede variar, pero no se puede cambiar de aplicación de un momento para otro (y de eso hay mucho).

El equipo debe estar unido y motivado, pero eso se consigue de dos formas: o que el jefe de proyecto sea un buen jefe de proyecto (todavía no he conocido a ninguno), o tener equipos autogestionados sin jefe de proyecto (como en algunas metodologías ágiles). Quizás este sea el punto más complicado de cumplir.

Eso de que la comunicación “cara a cara” (punto seis) siempre es la mejor… disiento. Está bien para etapas tempranas, donde se está decidiendo el principio de la aplicación, las tecnologías, etc. Pero cuando ya ha pasado bastante tiempo de desarrollo, lo mejor es usar herramientas de comunicación, como el simple correo electrónico o pizarras compartidas. Y esto es porque así queda registrado todo lo que se comenta, mientras que con el “cara a cara” se pierde la mitad de la información.

Como dicen en el libro, el diseño de la aplicación es el propio código fuente (la construcción la hace el compilador, no el programador), por eso, como dice el punto siete, el software funcional es la mejor medida de avance.

Los últimos puntos también son algo lógico, pero también algo muy complicado de cumplir: la excelencia, es decir, tener a buenos desarrolladores, utilizar metodologías ágiles y, sobre todo, simplicidad.

Este manifiesto está bien, sobre todo para la época en que fue escrito, allá por 2001 (9 años en informática es una eternidad), cuando la Ingeniería del Software se tomaba como cualquier otra ingeniería siguiendo procesos tayloristas. Incluso hoy en día todavía seguimos esos procesos aún sabiendo que en la mayoría de los casos no funcionan (¿conocéis algún proyecto informático grande —por ejemplo de alguna administración pública— que haya terminado en plazos y sin salirse del presupuesto? Yo no.), por eso recomiendo seguir estos principios para el desarrollo de software aunque con algunas excepciones, pero no estas, sino las que vosotros hayáis deducido de vuestra experiencia.

IBM Lotus Symphony

Captura de IBM Lotus Symphony en Ubuntu

Por casualidad he visto la nueva suite ofimática de IBM llamada Lotus Symphony y, como tenía paquete .deb y era fácil de instalar, me he decido a probarla.

Esta suite es la apuesta de IBM por el software de oficina intentando hacer la competencia al omnipresente Microsoft Office, aunque creo que sus objetivos principales son OpenOffice.org y, ahora, LibreOffice, ya que esta, a su vez, está basada en OpenOffice y en Eclipse.

La primera impresión ha sido buena. No tarda demasiado en iniciar la primera vez y en las sucesivas aún menos ya que queda ejecutando en segundo plano un lanzador rápido. Es totalmente compatible con los archivos OpenDocument (para mi ahora es lo más importante) y, lo que más me ha llamado la atención, es su cuidada aunque inacabada interfaz de usuario. Digo inacabada porque he detectado algunos problemas de dibujado en la misma, sobre todo al pasar el ratón por encima de algunos elementos.

Además, mayoría de los menús y opciones son similares a todas las aplicaciones ofimáticas del mercado, especialmente a OpenOffice.org.

En general está bien. Es otra alternativa más que siempre viene bien para el monopolizado mundo de las suites ofimáticas.

Lo siguiente será probar LibreOffice. Pero eso para cuando el desarrollo y las paquetes están más estables, a parte de las traducciones al español. Ya os contaré.

RAE: Recursividad

recursividad.

(Del ingl. recursivity)

1. f. Véase recursividad.

El chiste fácil del día. Por cierto que recursividad no viene en el diccionario de la RAE.

No es lo que dicen que es

¿Está Dios dispuesto a prevenir el mal, pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿Es capaz, pero no está dispuesto? Entonces es malévolo. ¿Es capaz y está dispuesto? Entonces ¿de dónde viene el mal? ¿Es que no puede ni quiere? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?

Epicuro (341 a.C. – 270 a.C.), filósofo griego y fundador de la escuela que lleva su nombre (epicureísmo).

Visto en otras 20 citas de ateos (en inglés).

Twitter en Haiku con atributos extendidos

Algún día hablaré escribiré largo y tendido sobre el uso de atributos extendidos en los sistemas de archivos, pero, de momento, aquí tenemos una aplicación de Twitter para Haiku que hace uso de ellos. Y no sólo eso, sino que en la captura de pantalla ¡salgo yo!

Haiku Twitter

Bueno, no salgo yo, sale un twit que hice yo sobre Haiku.

Otra aplicación de BeOS/Haiku que usa atributos extendidos es Mail, donde cada correo electrónico se guarda como un archivo y cada campo del mismo (de, para, asunto,…) se guarda como un atributo del archivo y el contenido real del correo es lo único que se guarda en el archivo.

Muy, muy útil. No se como todavía no se ha adoptado de forma masiva en sistemas Linux.

Ya llegó mi libro de ingeniería del software

Hace tiempo que leí un artículo en Barrapunto sobre la precariedad en la informática donde, además, se comentaban ciertos aspectos de las tendencias de la ingeniería del software actual contra las tendencias de la ingeniería del software de hace unos años comentando, finalmente, que todo eso estaba en un libro: Ingeniería del Software Ágil.

Después de leer el primer capítulo (descargable en ese momento) he de reconocer que me impactó, teniendo en cuenta que todo lo que vi en la carrera en la vasta asignatura de Ingeniería del Software (18 créditos) no sirve para nada. Pero no porque lo diga el libro, sino porque lo que dice el libro es lo que he estado haciendo en toda mi vida laboral.

Y es por eso que me lo he comprado (de mis pocas compras por Internet, por cierto) y ya ha llegado, en apenas 6 días (lo pedí el día 14 y ha llegado hoy). A ver si no tardo mucho en hacer la reseña…

Paqute de Bubok Libro Ingenieria del software ágil

«1984» de George Orwell

Portada de '1984' de George Orwell

1984, de George Orwell, es el segundo libro que leo en mi Papyre. A partir de aquí hay algún que otro spoiler, así que lean bajo su propia responsabilidad ;) .

Esta novela transcurre en un 1984 distópico en el que existen tres potencias totalitarias donde su principal acción es la de vigilar, adoctrinar, subyugar, manipular y dominar a la población. Para ello existen diferentes métodos, como alterar el pasado para eliminar todo recuerdo que vaya en contra de las ideas del Partido o modificar el lenguaje para evitar tener palabras que definan el hecho de ir en contra de las ideas del Ingsoc.

En esta novela, George Orwell describe la evolución de una sociedad en la que lo único que le importa a las clases altas, a las clases dominantes, es el poder. El poder por el poder.

La clase media, entonces, debería estar controlada, ya que es la única que puede sublevarse para conseguir dicho poder. Por eso se limita, se vigila, se adoctrina,… a todos los ciudadanos de esta clase. En caso de rebeldía, simplemente se elimina, no sin antes lavar el cerebro de forma tal que, antes de morir, amen las consignas del partido; de tal forma que el insurgente esté totalmente convencido de que es lógica su eliminación. Incluso que él mismo la pida.

Además, las doctrinas del Partido deben ser inmortales. De hecho, son inmortales gracias a la colectividad. El partido es un colectivo. El individuo no importa, no existe como tal, es la colectividad lo que da el control y la inmortalidad.

Al contrario que la clase media, la clase baja es insignificante. Sólo sirven para mantener en funcionamiento la máquina de la sociedad, donde se crea industria y se destruye con la guerra por el simple hecho de mantenerlos ocupados. Esta clase es analfabeta y mediocre. Con unos servicios básicos para garantizar su supervivencia con el fin de que las clases altas sigan funcionando, su mayor restricción es la intelectual. Nunca podrán alcanzar la clase media y, ni mucho menos, el poder.

Al final, como es lógico, todo el mundo ama al Partido.

La verdad es que este libro me ha encantado. No me ha gustado demasiado su prosa, que me gusta más rebuscada y con más giros lingüísticos; aunque esto quizás sea debido a la traducción y en el original sea mejor. Pero lo que de verdad me ha encantado son las descripciones de la sociedad del momento. Las descripciones del Partido y todas sus argucias para controlar al resto de la población.

La parte final también tiene su “aquel”; se describen las formas de lavar el cerebro, las formas de hacerte pensar que estás loco, de hacerte creer que la única verdad es la verdad del Partido. Y, finalmente, funciona.

En definitiva, un muy buen libro que recomiendo encarecidamente.

KRUPS Nespresso

KRUPS Nespresso

Después de mucho vacilar y dado que me gusta bastante el café (con sus curiosidades), me he decido a comprar una cafetera KRUPS Nespresso.

Resumiendo mucho, estas son las conclusiones que saco (por si alguien se lo está pensando):

  • El café es caro, 0,33 € cada uno (por cápsula); esto es, un tercio del precio en un bar, el triple del café de cafetera italiana en tu casa (cálculo burdo pero aproximado). Vamos, estamos en el medio.
  • Sus mayores virtudes —y principales por las que la compré— son la rapidez y la limpieza. Simplemente se pone el café y en un minuto está listo. Los siguientes tardan incluso menos.
  • Las variedades de café son muy amplias. Tienes dieciséis tipos para elegir, tres de ellos descafeinados.
  • De los que he probado (no todos, todavía) tengo que decir que son bastante flojos, aunque he de reconocer que a mi me gustan los cafés largos y quizás las cápsulas probadas eran para cafés cortos. Pero el sabor es muy bueno. Y no es que sea un experto, simplemente me gusta.
  • Las cápsulas las tienes que pedir por Internet (hay muy pocas tiendas en España). Eso a la larga es una ventaja ya que no te tienes que desplazar para comprarlas. La única pega, los gastos de envío.
  • La máquina no es demasiado grande y se puede acoplar a cualquier esquina de tu cocina.
  • En definitiva, si te gusta el café es una buena compra, si te conformas con café soluble, creo que es un gasto inútil.

Pero más que estas conclusiones, la mayor que saco es que los chicos de Nespresso son unas máquinas haciendo marketing. De la nada se han creado el ecosistema del café: se han hecho su propia cafetera, nueva, moderna, “pija”…; luego sus propias cápsulas, incompatibles con cualquier otro modelo de cafetera (y supongo que con patente ya que todavía no ha salido la competencia); y luego una extraordinaria campaña de publicidad en la que te hacen creer que hasta dios quiere una cafetera de este tipo. Realmente impresionante. Mi enhorabuena a estos chicos.

Eso sí, si te la compras, no serás más cool; simplemente harás café ;) .

P.D.: Si eres un poco manitas y no te apetece pedir demasiadas cápsulas, siempre las puedes reciclar con un poco de papel de plata y otro poco de celo. Y café molido, claro.

La programación es…

La programación es fundamentalmente una actividad de diseño y la única representación definitiva y verdadera de ese “diseño” es el código fuente.

Jack W. Reeves, desarrollador de software con 30 años de experiencia, como resumen de sus ensayos sobre desarrollo de software.

Ubuntu 10.10 Maverick Meerkat

A veces padezco de versionitis, como ahora, por lo que he actualizado mi versión 10.04 de Ubuntu a la versión 10.10 desde el instalador gráfico. Y, cómo no, aquí están los comentarios de rigor:

  • La actualización ha sido perfecta, a pesar de los más de 2 GB que he tenido que descargar (tengo muchos paquetes, sobre todo de desarrollo). Eso sí, ha tardado lo suyo, unas cinco horas entre descarga e instalación de paquetes.
  • La nueva tipografía, “Ubuntu”, aunque se instala, hay que aplicarla a mano desde las preferencias. Pero sí que merece la pena el cambio. Es una fuente sensacional, de muy fácil lectura y de una muy buena apariencia.
  • En general el sistema va más fluido. No es un cambio radical pero sí que se nota en ciertas partes.
  • El menú de sonido que integra Rhythmbox (entre otros) está bien. No es que sea la panacea pero está bien.
  • He aprovechado para instalar Chromium (Google Chrome para Linux) desde su repositorio oficial y me ha dado un error al cargar la librería libmoon. Este librería es la encargada de dar soporte al navegador para Moonlight, la versión de Silverlight de Microsoft para Linux. Para solucionarlo simplemente desinstaladla. De hecho, desinstaladla.
  • Además, también he instalado Cardapio, un sustituto del menú principal de Gnome bastante bueno que se parece al de Windows 7 (sí, he dicho Windows…). Pero lo interesante es que puedes buscar como en Spotlight para lanzar aplicaciones, con lo que casi seguro prescindo de Gnome Do (aunque todavía estoy probándolo).
  • El único problema que he notado es que el calendario y ubicaciones que salen cuando haces clic en el reloj de la barra de tareas sale a la derecha del todo de la pantalla pero a media altura, no pegado a la barra de tareas. Y el caso es que todavía no he visto quejarse a nadie, así que no se si seré yo sólo (aunque me ha pasado en dos equipos).

Resumiendo, la tipografía nueva es sensacional y se agradece en la lectura y el sistema va más fluido en general, así que aunque esta versión no es LTS (tres años de soporte), sí que merece la pena el cambio, así que, ya sabéis ;) .

La tecnología es igual para todos

David Noble, en su Progress Without People, relataba un incidente de principio de los 70, cuando el Washington Post adoptó un sistema de impresión por ordenador que dejaba en el paro a los antiguos prensadores. La sala de impresión fue invadida por éstos, que procedieron a sabotear las máquinas con la eficacia de Jack el Destripador.

¿Por qué es perverso que los “Luditas” destruyan las máquinas que les quitan el trabajo, mientras que la tecnología que quita trabajo (o beneficio) a los capitalistas resulta que viola sus “derechos de propiedad”? Si la misma industria de prensa escrita que adoptó tecnologías que quitaron trabajo a gente se ven ahora amenazados por el copia-pega y los hipervínculos… bueno, la verdad es que no me da ninguna pena. Si las corporaciones discográficas se ven puenteadas por la edición de sonido doméstica, el P2P y otras nuevas formas de tecnología, pues que le echen azúcar. Si los trabajadores no tienen derecho de propiedad sobre sus puestos de trabajo ante la aparición de nuevas tecnologías, los capitalistas tampoco tienen derecho de propiedad sobre sus beneficios si su modelo de negocio queda obsoleto ante los avances técnicos.

De un estudio de Kevin Carson sobre la propiedad intelectual (en inglés). La traducción es de Joaquín Padilla Rivero (PDF, 311 Kb).

Saber

Uno no sabe nada hasta que no sabe por qué lo sabe.

Clovis Andersen, escritor.

Fases de una burbuja económica

De un comentario en Menéame saco estos dos gráficos, uno de las fases de una burbuja económica y otro de los precios de la vivienda en España.

Esto no se si será fiable en un futuro, pero ahí están los hechos. Vamos, las imágenes casan casi a la perfección. Ahora habrá que esperar a ver si se cumplen los pronósticos que, si son ciertos, todavía le queda mucho que bajar al precio de la vivienda.

La culpa la tenemos nosotros

Y en esta viñeta del El Roto se resume perfectamente:

Viñeta de El Roto

Sí, sí, venga, vale. Ya se que cuando no tienes nada es muy jodido y no puedes hacer otra cosa que agarrarte a lo que sea, pero es que esto no es de ahora, esto viene ya desde muy lejos, viene de cuando nos decían: “estudiad, formáos, aprended, coged experiencia para que cuando vayáis a trabajar podáis exigir igual que ellos nos exigen”; pero la respuesta siempre era la misma: “¿para qué voy a estudiar si de albañil gano más?”. Y ahora toca lo que toca.

Ley de Parkinson

El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine.

Cyril Northcote Parkinson (1909 – 1993), historiador británico y autor de unos sesenta libros.