Estoy harto de ver en las noticias que si a Facebook no le importa tu privacidad, que si es inseguro, que si tus datos los ve todo el mundo… tonterías.
Todos los datos de Facebook los ve quién tú quieras que los vea. Eso sí, tienes que perder gastar un poco de tu tiempo que configurarlo como debe, porque Facebook no va a hacer el trabajo por ti. Basta con ir a tu perfil, leer lo que pone (remarco leer porque nadie lee lo que pone y luego van al pringao informático de cabecera a preguntar) y marcar las opciones que creas oportunas.
Pero, como hay opciones que parecen la letra pequeña y está un poco ocultas, existen herramientas que te ayudan en la tarea de la configuración, como por ejemplo Reclaim Privacy (gratis, que yo sepa).
Esta página te insta a que añadas un enlace en tu barra de marcadores del navegador para luego irte a tu cuenta de Facebook (estando ya autentificado) y, al darle al enlace que acabas de añadir, te saldrán una serie de comprobaciones indicado si las opciones que tienes hacen seguro o inseguro tu Facebook. En caso de que no lo sea, simplemente sigue las instrucciones que te marca.
Y listo.
Internet, Facebook o cualquier otra herramienta social no es mala, no distribuye nuestros más íntimos secretos a través de la Red. Quienes lo hacemos mal somos los usuarios que no nos paramos a ver qué es lo que estamos usando y como nos afecta. Porque si una herramienta no hace realmente lo que nosotros queremos o necesitamos, simplemente dejamos de usarla (excepto con Windows, que eso no pasa; seguimos usándolo aunque nos pierda todos los datos).
Además, como dijo en su momento alguien de Google (creo recordar, no me hagáis caso): “si no quieres que algo se sepa, no lo hagas“.






Oye, tío, gracias. Voy a probar ahora mismo.