¿Desde cuándo la ignorancia en un punto de vista?
Dilbert, personaje ficticio de la tira satírica creada por Scott Adams, en el libro “When Did Ignorance Become A Point Of View?”.
¿Desde cuándo la ignorancia en un punto de vista?
Dilbert, personaje ficticio de la tira satírica creada por Scott Adams, en el libro “When Did Ignorance Become A Point Of View?”.
—¿Y esto para qué sirve?
—Ni idea.
Quizás este sea el diálogo más pronunciado entre el inversor y el investigador. Pero de eso se trata la ciencia (entre otras cosas). Investigas… y ya le buscará utilidad. Como, por ejemplo, el Gorilla Glass.
Por aclarar conceptos, en este comentario en Menéame de mindundi se deja bien claro que esto que estamos sufriendo no es una crisis, es una estafa. Y tantas otras cosas…
Y si de verdad alguien cree que esto no es así, que lo diga en los comentarios; aportando pruebas, obviamente, porque de cada una de estas frases que he puesto se pueden aportar unas cuantas. Sólo hay que molestarse y buscar un poco…
El método científico no sólo pone en entredicho lo que opina el personal sino que se pone continuamente en entredicho a sí mismo: todo lo que aprueba es temporal y está sujeto a corrección. […]. Lo que importa aquí son las ideas, no las personas. Las ideas, pues, no se respetan. Si la ciencia respetara las ideas dejaría de ser ciencia y se convertiría en religión. La ciencia dinamita las ideas para construir ideas mejores.
Extracto de la entrada ¿Por qué somos tan estúpidos? en Xataca Ciencia.
Por cierto, de imprescindible lectura.
El receptor de un chiste de humor negro se ofende porque no entiende que la clave para responder al interrogante no está en la brutalidad del humor sino en el equívoco de intenciones.
En una viñeta sobre los límites del humor.
Ignorar los procedimientos y técnicas de una disciplina no significa ser un rebelde revolucionario superalternativo, sino un simple analfabeto.
J.M., uno de los autores del blog La ciencia y sus demonios, en una excelente e imprescindible entrada sobre la ciencia.
Uno más para la colección y ya van casi 6 del blog con más de mil entradas y más de dos mil comentarios (gracias a todos por seguir ahí después de 6 años diciendo tonterías
).
Este año se podría resumir como normal; con algún que otro susto que, finalmente, fue menos de lo que se esperaba; y con mucho trabajo —hoy en día hay que decir por suerte— pero con un poco de agobio por ese exceso, aunque nada que no se pueda llevar con fines de semana de por medio y algún que otro viaje.
Así que esperemos que el 2012 sea mejor que este —en eso me esforzaré todo lo que pueda— por lo que sólo me queda deciros:
¡¡Feliz año 2012!!
¿Y vosotros, qué tal el 2011? ¿Qué esperáis para conseguiréis en el 2012?