Archivo para mayo de 2012

Siempre sal de la oficina a tiempo

  • El trabajo es un proceso que nunca termina. Nunca se puede terminar todo el trabajo.
  • Los intereses de tu jefe o un cliente no son más importantes que los intereses de tu familia.
  • Si fallas en la vida, tu jefe o cliente no será la persona que te ofrecerá una ayuda, pero tu familia o un amigo sí lo harán.
  • La vida no significa llegar a la oficina, volver a casa y dormir. Hay más en la vida. Necesitas tiempo para socializar, hacer ejercicio y relajarte. No hagas que tu vida carezca de sentido.
  • Una persona que se encuentra en la oficina hasta tarde no es una persona muy trabajadora. Es un tonto que no sabe cómo administrar el trabajo dentro del tiempo estipulado. Además de que es un perdedor que no tiene vida personal o social.
  • Tú no estudiaste y luchaste en la vida sólo para ser una máquina.

Salir a tiempo de la oficina

  • Mayor productividad.
  • Buena vida social.
  • Buenas relaciones familiares.

Salir tarde de la oficina

  • Menor productividad.
  • Sin vida social.
  • Sin vida familiar.

Lo vi en un Tweet, aunque creo que no es original ya que luego, buscando, hay muchas más referencias. Además, por el lenguaje y las faltas de ortografía (todo hay que decirlo) creo que es una traducción del inglés.

Y si lo queréis imprimir, también lo tenéis en formato OpenDocument Text (.odt).

El porqué de los menús globales y su falta de usabilidad

Lo que fueron un par de comentarios en Menéame sobre la usabilidad de Unity —los menús globales en general— en un artículo que nada tiene que ver, lo he convertido en una entrada que llevaba tiempo queriendo escribir, aunque algo menos densa.

El caso es que todo empezó con que las últimas versiones de Ubuntu cuentan con un nuevo entorno de escritorio llamado Unity, que se asemeja más al de Mac OS X que a la forma antigua —más tirando a entornos Windows— y por ello cuenta con una barra de aplicaciones en el lateral izquierdo y un menú de aplicación global en el borde superior de la pantalla.

Son precisamente estos cambios lo que provocan las quejas de no pocos usuarios, pero no por el hecho de cambiar la interfaz, sino porque dichos cambios, precisamente, hacen de este software algo inusable. Aunque bueno, por ser un poco menos radicales lo dejaremos en “poco usable”. Y es poco usable porque ha sido pensado para pantallas pequeñas y para ejecutar aplicaciones a pantalla completa dejando muy de lado las pantallas grandes (de 20 pulgadas en adelante) con aplicaciones con ventanas pequeñas distribuidas a lo largo y ancho de todo el escritorio. Además de que es muy poco configurable y personalizable (si no es con software de terceros).

¿Qué es lo que nos lleva a decir que es poco usable? Empecemos por un par de pequeñas historias. La primera: Mac OS X, allá por sus inicios, justificó su menú global superior argumentando que ubicándolo de esta forma no te sales con el ratón, es decir, por muy rápido que vayas hacia un menú, el borde de la pantalla evitará que te salgas y la probabilidad de acierto de clic en el menú correspondiente es muy alta. Esto no ocurre, por ejemplo, con los menús en Windows, que suelen estar por debajo de la barra de título y puede que, si no eres hábil con el ratón, en lugar de hacer clic en dicho menú lo hagas en la barra. En Mac OS X puedes hacer clic en el menú equivocado, pero por arriba nunca te saldrás, mientra que en Windows tienes los cuatro costados para fallar en la acción.

La segunda historia es algo más moderna, exactamente de Google Chrome: la idea detrás de la ubicación de las pestañas en Google Chrome con la ventana maximizada es la misma que la del menú global. A la hora de cambiar de pestaña haciendo clic con el ratón, por mucho que avances o muy rápido que vayas, no te saldrás de la pantalla y siempre darás en una pestaña. Que puede que falles, sí, pero la probabilidad de acierto es mucho más alta que si las pestañas estuvieran como en el antiguo Firefox, justo por debajo del menú y este por debajo de la barra de título. Por cierto, en Firefox ya se puede hacer lo mismo con las pestañas arriba del todo ocultando el menú.

Con estas dos historias en mente, tenemos que usar un menú global impide que se usen las pestañas de la forma para lo que han sido diseñadas. En Mac OS X y en Unity, por ejemplo, toda esta funcionalidad de Chrome se pierde, como se puede ver en la imagen siguiente:

Pestañas de Chrome en Ubuntu con Unity

Y no sólo eso, un usuario experimentado ¿cuántas veces usa los menús? En general, los usuarios experimentados usan el ratón, usan las barras de herramientas, usan los menús contextuales y, sobre todo, usan las teclas de acceso rápido. Incluso en, por ejemplo, Photoshop, que es un software complejo con muchas opciones, muchos menús, muchas herramientas… el usuario experimentado rara vez usará los menús ya que está totalmente habituado a usar las teclas y el menú contextual.

Como decía antes, en un navegador, ¿para qué sirve el menú? ¿Cuántas veces se usa? La primera vez para configurarlo. Y ya. Si te fijas, Chrome desde un principio ya lo ha sustituido por un sólo botón donde sale un menú contextual. Firefox, con la configuración compacta, ha hecho exactamente lo mismo con su botón naranja. El explorador de Windows (el de los archivos, no el navegador) tampoco tiene menú —que se activa presionando la tecla Alt—. Microsoft Office lo ha sustituido por una barra de herramientas y un botón con menú contextual. Y así con mucho otro software… Pero no es que sea una moda, es que hay estudios que dicen que un menú es poco usable y hay alternativas mucho mejores, entre ellas, las ya nombradas teclas de acceso rápido los gestos en el trackpad que Mac OS X usa con destreza.

Además, otra de las cosas criticables de los menús globales es que, en el caso de querer usar el menú —porque se siguen usando, obviamente, aunque su uso se reduzca con las nuevas interfaces gráficas—, si tenemos una aplicación con ventana pequeña ubicada en el lugar más cómodo de uso para nosotros, puede que sea bastante tedioso usar dicho menú. Por ejemplo, la calculadora:

Cambiar el modo de la calculadora en Unity

En caso de querer cambiar el modo, funcionalidad sólo accesible a través de menús, tendremos que recorrer toda la pantalla para acceder al mismo y luego volver para hacer uso de la calculadora.

Aún podemos seguir con esta falta de usabilidad de Unity: ¿por qué si hay una aplicación maximizada y otra en ventana normal delante, el menú que se muestra en el menú global es el de la aplicación que tiene el foco, excepto cuando haces clic, que es el menú de la aplicación maximizada trayendo esta al frente? Es decir, el menú de arriba es el de la ventana que tiene el foco excepto cuando haces clic en él, que se convierte por arte de magia en el menú de la ventana maximizada. Muy coherente todo, sí.

Pero, venga, no nos quedemos aquí. Unity también tiene cosas buenas. O casi…

La barra y lanzador de aplicaciones a la izquierda está muy bien. Es muy usable porque no te sales hacia la izquierda (el mismo principio que usa el menú global) porque a la izquierda de las aplicaciones no hay ningún control… bueno, eso no es cierto del todo. En Unity los botones de minimizar, maximizar y cerrar ventana están, ¡oh, sorpresa!, a la izquierda. Cuando vas a cerrar una ventana es muy fácil que te salgas hacia la barra de aplicaciones. Una solución es cambiar los botones a la derecha de la ventana.

O también, ¿qué pasaría si la pudiéramos poner el lanzador a la derecha? Digo “pudiéramos” porque Unity no lo permite (de ahí mis quejas por la falta de configuración). En caso de poderse, alguien podría pensar que ahí interfiere con la barra de desplazamiento… pero no. ¿Todavía queda alguien que no use la rueda del ratón? La única queja es el trackpad de los portátiles, pero hoy en día la mayoría soporta scroll don dos dedos o cualquier forma similar.

En conclusión, y ya para terminar este ladrillo, se podría decir, en mi opinión, que la mejor configuración para un lanzador de aplicaciones, menú principal y bandeja del sistema en una interfaz gráfica de usuario es en la parte inferior —donde lo tienen Windows, KDE y Gnome 2.x— ya que no interfiere con ningún control de la ventana; o también en los laterales, siempre y cuando los controles de la ventana no estén en el mismo lado.

Como nota respecto a esta ubicación de elementos y a mi conocida afición por el sistema operativo BeOS/Haiku, tengo que decir que allá por el año 1990, BeOS ya contaba con una interfaz gráfica de usuario donde el lanzador y la lista de aplicaciones abiertas estaba en la parte superior derecha del escritorio, y los controles de las ventanas estaban a la izquierda de la barra de título —teniendo en cuenta que esta barra de título no ocupaba todo el ancho de la ventana sino sólo lo que ocupaba el texto, de forma similar a solapas—, tónica de diseño de interfaces que ha tardado veinte años en llegar al gran público.

Si has llegado a este punto (vaya ganas que tenías de leer :tongue: ), que quede claro que esta es mi opinión y sólo mía, totalmente criticable por supuesto, pero que luego cada uno usará lo que quiera siempre y cuando esté a su gusto.

Decálogo de la razón

  1. No te sientas absolutamente seguro de nada.
  2. No pienses que vale la pena ocultar la prueba, pues con toda seguridad ésta saldrá a la luz.
  3. Nunca te desanimes pensando que no vas a tener éxito.
  4. Cuando te encuentres con una oposición, incluso si viene de tu esposa o de tus hijos, esfuérzate por vencerla con argumentos y no con autoridad, pues la victoria que depende de la autoridad es irreal e ilusoria.
  5. No tengas respeto por la autoridad de otros, pues siempre se encuentran autoridades enfrentadas.
  6. No uses el poder para reprimir opiniones que consideres perniciosas, pues si lo haces las opiniones te reprimirán a ti.
  7. No temas ser excéntrico en tus opiniones, pues todas las opiniones aceptadas ahora alguna vez fueron excéntricas.
  8. Encuentra mayor placer en el disenso inteligente que en la aceptación pasiva, pues si valoras la inteligencia como se debe, lo primero implica una más profunda aceptación que lo segundo.
  9. Sé escrupulosamente sincero, incluso si la verdad es inconveniente, pues es más inconveniente cuando tratas de ocultarla.
  10. No sientas envidia de la felicidad de aquellos que viven en un paraíso de tontos, pues sólo un tonto pensará que eso es la felicidad.

Bertrand Russell (1872 – 1970), filósofo, matemático, lógico y escritor británico ganador del Premio Nobel de Literatura y conocido por su influencia en la filosofía analítica, sus trabajos matemáticos y su activismo social .

Entrada original en Recuerdos de Pandora: Los 10 mandamientos según Bertrand Russell.