Las leyes deben defender a las personas, su integridad, sus posesiones, etc., pero las ideas, los pensamientos, los conceptos deben ser sometidos a la crítica sin correr el peligro de ser castigados; cada cual es libre de creer o no creer, y de cuestionar, rebatir, parodiar o “blasfemar” sin más límites que la integridad de las personas.
El mejor resumen que he visto de por qué hay que defender la crítica a las religiones —y a todas las ideas en general—. Comentario hecho por Makili en la noticia de Menéame sobre que Europa Laica pide la eliminación de la blasfemia como delito y felicita a Krahe por su absolución.





