—¿Y esto para qué sirve?
—Ni idea.
Quizás este sea el diálogo más pronunciado entre el inversor y el investigador. Pero de eso se trata la ciencia (entre otras cosas). Investigas… y ya le buscará utilidad. Como, por ejemplo, el Gorilla Glass.
—¿Y esto para qué sirve?
—Ni idea.
Quizás este sea el diálogo más pronunciado entre el inversor y el investigador. Pero de eso se trata la ciencia (entre otras cosas). Investigas… y ya le buscará utilidad. Como, por ejemplo, el Gorilla Glass.
Este artículo es una copia literal de un artículo sobre la relación entre el número de Avogadro y la homeopatía. Lo copio porque ya no está disponible en la Web original y es muy necesario entender esto para ver que la homeopatía es una simple y llama estafa.
Amadeo Avogadro (1776-1856) es considerado como uno de los fundadores de la físico-química. Fue un profesor de física, con experiencia también en química y matemáticas, lo que le sirvió para explicar la mayoría de sus descubrimientos. Los dos más importantes fueron:
El número de Avogadro, que es el número de partículas en un mol, su valor es 6.02214199 × 1023 mol-1 (± 0.00000047 mol-1).
La Ley de Avogadro establece que volúmenes semejantes de un gas ideal contienen igual número de moléculas a presión y temperatura constante. Por ejemplo 1000 cm3 de un gas ideal contiene el doble de moléculas que 500 cm3.
Hablando de forma sencilla, un mol representa un número muy grande. Así como decimos una docena para hacer mención a 12, pues para hacer mención a 6.02 × 1023 decimos un mol. El mol se usa cuando se habla sobre números de átomos y moléculas. Una gota de agua del tamaño del punto de este párrafo contendría 10 trillones de moléculas de agua. En vez de hablar de trillones es más sencillo usar el mol.
Una muestra de cualquier elemento con una masa igual a su peso atómico (en gramos) contiene un mol de átomos (6.02 x 1023 átomos). Por ejemplo, el helio tiene un peso atómico de 4, por consiguiente 4 gramos de helio contienen un mol de átomos de helio. En general, para cada elemento de la tabla periódica, una cantidad del elemento igual a su masa atómica en gramos, serán 6.02 x 1023 átomos de ese elemento.
Los átomos al unirse forman moléculas cuya masa es la combinada de sus integrantes. Por ejemplo, cada molécula de agua (H2O) tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Un mol de moléculas de agua contiene dos moles de hidrógeno y un mol de oxígeno. La masa de una molécula de agua es igual a: 2 x 1.01 + 16 = 18.02 gramos. Un recipiente con 18.02 gramos de agua debe contener 6.02 x 1023 moléculas de agua.
El fundamento de la homeopatía es lograr grandes diluciones del principio activo en agua u otra sustancia. Por ejemplo, se parte de un gramo de una sustancia homeopática y se disuelve en 99 gramos de agua.
Hay dos procedimientos, uno es la denominada serie decimal o de Hering, en el que se disuelve una parte en nueve de solvente. La representación es nDH, donde n indica el orden de la disolución, por ejemplo para esta primera indicada sería 1DH. Si de la resultante tomamos un gramo y lo disolvemos de nuevo en nueve, se tendría un preparado homeopático 2DH y así sucesivamente.
El otro procedimiento, conocido como serie centesimal o de Hahnemann, consiste en disolver una parte de principio activo en 99 de solvente. La representación es nCH, donde n indica el orden de la dilución y así sucesivamente.
Entre los preparados homeopáticos hay uno llamado “Natrum muriaticum”, muy habitual. Se trata del cloruro de sodio (ClNa) o sal común, la que encontramos en el agua del mar y que se puede adquirir en cualquier supermercado.
Un mol de sal contiene 6.02 x 1023 moléculas y su masa es de 58.442 gramos; por lo tanto un gramo contiene 1.03008 x 1022 moléculas. Al disolver ese gramo en 99 gramos de agua bidestilada, se obtiene una dilución 1CH. Al diluir un gramo de esta nueva preparación en 99 de agua, se obtiene la 2CH y la cantidad de moléculas habrá descendido a 1.03008 x 1020 (el exponente cambia en dos, dado que es dilución centesimal).
Siguiendo se tendría para 8CH, 1.03008 x 108 moléculas; para 11CH, 1.03008 x 102 moléculas lo que equivale a unas 103 y para 30CH 1.03008 x 10-36 moléculas. Estos valores implican que para conseguir en la solución una molécula única de sal necesitaríamos disponer de 9.70779 x 1031 toneladas de agua. Como comparación, la masa de la Tierra es de 5.977 x 1021 toneladas.
Así se ve que la mayoría de los preparados no contienen el principio activo y, sin embargo, llevan impurezas, pues aunque se use agua bidestilada es imposible obtenerla con una pureza al 100 %.
Samuel Christian Hahnemann (1755-1843) no tenía forma de saber esto en 1796, fecha en la que inventó la homeopatía (aunque en 1810 escribió su libro Organón), ya que la moderna teoría atómica no apareció hasta 1803 (Dalton y Avogadro) y se confirmó en 1811. Hahnemann murió en 1843, de modo que tuvo tiempo suficiente de conocer la no validez de la homeopatía.
Un ilustre contemporáneo de Hahnemann, el famoso físico y astrónomo Pierre Laplace (1749-1827), solicitó que se incorporase la medicina a la Academia de Ciencias, para que allí, en contacto con los verdaderos sabios, los médicos empezaran a hacerse científicos. Opinión que refleja bien la percepción que se tenía en aquella época respecto a la medicina y que indudablemente se ha de mantener en la actualidad respecto a algunos profesores de la universidad de Murcia.
Los conocimientos fisiológicos se hallaban aún en estado embrionario, se desconocía por completo la etiología de las enfermedades, se carecía de medios adecuados de diagnóstico, las terapéuticas efectivas eran escasas y se apelaba con frecuencia a tratamientos tan brutales como inútiles, por lo que el tratar con algo que no tiene efecto como sucede con la homeopatía, a veces era más beneficioso.
Ahora habría que imprimirlo y dárselo a todos esos que siguen defendiendo la homeopatía. Incluso a los propios médicos que lo hacen, que eso sí que es incomprensible. Y lamentable.
Cuando discutimos* con alguien sobre cualquier teoría, como puede ser la evolución biológica, en cualquier momento, si su formación no es muy científica, nos puede soltar la manida e ignorante frase “eso es sólo una teoría”, con lo que la cara de satisfacción de tu contrincante es épica mientras que la tuya puede estar un poco desencajada. Pero nada que no se solucione con unas definiciones.
La RAE dice, en su primera acepción, que una teoría es:
Teoría: Conocimiento especulativo considerado con independencia de toda aplicación.
Y esto da lugar a tú estés confundido y tu contrincante crecido. Pero, en realidad, un teoría científica, que es a lo que nos referimos cuando hablamos de ciencia, es:
Teoría científica: modelo descriptivo de la realidad refrendado por pruebas.
Es decir, antes de nada, cuando se discute* con alguien sobre ciencia, lo mejor es aclarar conceptos para que se den cuenta de que las teorías científicas están refrendadas por las pruebas y que no hay nada de especulativo en ellas.
Y, luego ya, el debate.
*: Cuando hablo de discutir me refiero a debatir o debatir acaloradamente, pero nunca a discutir con enfado. Me refiero más al significado que se le da al inglés discuss que al español discutir.
La ciencia trabaja según una secuencia lógica: primero observa un hecho específico, después establece una hipótesis sobre ese hecho y, en base a esa hipótesis, hace una serie de predicciones o desarrolla un experimento. Si las predicciones no se cumplen o los experimentos la desmienten, la hipótesis queda invalidada; pero si la confirman, la hipótesis pasa a ser un modelo descriptivo refrendado por pruebas, es decir, una teoría.
José Antonio Peñas, en una entrada muy interesante sobre el Darwinismo.
Las imágenes de despegues y aterrizajes de los transbordadores espaciales siempre suelen ser a nivel del suelo, por eso estas dos me han llamado mucho la atención, porque están sacadas… desde otra perspectiva:

Estela de humo del despegue del Atlantis vista desde el aire.

Estela de aire ionizado durante la reentrada del Atlantis vista desde la ISS.
Y este era el último viaje de la era de los transbordadores. Esperemos que pronto, tanto EE.UU. como el resto de países, dediquen sus esfuerzos a la investigación y desarrollo que este tipo de viajes necesita. Porque todavía hay quién piensa que esto no sirve para nada.

¿Que la televisión puede ser educativa y a la vez entretenida? Pues sí; y la prueba está en el primer programa de Escépticos, una serie especialmente dedicada al desarrollo del pensamiento escéptico avalado por la ciencia.
En su primer episodio, desarrollado por Luis Alfonso Gámez, José A. Pérez y su equipo, se centran en desmentir todas las leyendas conspiranóicas acerca del viaje a la luna. Y lo consiguen; además, de una forma clara y sencilla, con un lenguaje para todos y con algún experimento que hasta puedes hacer en tu casa.
Pero lo mejor es que una televisión pública, como es la ETB (aunque sólo sea para el País Vasco), haya apostado por poner un programa de ciencia en horario de máxima audiencia.
Yo ya lo he visto en su Web y me ha parecido sublime, útil, sencillo, ilustrativo, educativo, rompedor… vamos, estoy esperando con ansia los siguientes capítulos (que espero que los haya) y, quizás, que alguna televisión de ámbito nacional también apueste por ello y lo emita con ámbito nacional.
Mi enhorabuena a los chicos de la idea, a los que la llevaron a cabo y a los que fueron lo suficientemente valientes como para apostar por ella.
Lo bueno de la ciencia es que no necesita una cabeza líder que ordene las cosas. Simplemente están ahí y basta que alguien quiera verlas.
Resumen de un artículo de MiGUi donde opina sobre las palabras de Stephen Hawking de que dios no es necesario y de por qué todas esas reacciones en contra.
La incapacidad de invalidar una hipótesis no equivale en absoluto a demostrar que es cierta.
Carl Sagan (1934 – 1996), astrónomo, exobiólogo y divulgador científico estadounidense.
Y aquí tenemos otra magufada más, la del “agua enriquecida en oxígeno”, que, junto a las pulseritas mágicas, hacen que los menos críticos se rasquen el bolsillo para enriquecer a cuatro listillos:
Todo esto copiado descaradamente de la fabulosa entrada de Per Ardua Ad Astra.
Y como cada uno hace lo que le da la gana, pues eso, haced lo que es de la gana: bebed agua oxigenada… perdón, agua enriquecida en oxígeno, o compraos la pulserita pogüer balans. Eso sí, por favor, sed críticos.
Disclaimer: Como quiero ser cool, no digo ‘descargo de responsabilidad’. Pero a lo que voy, no bebáis agua oxigenada, en serio, que aunque suene a agua, no lo es.

El puntito que hay a la izquierda del todo, de un sólo píxel, donde pone “Sun” representa a nuestro Sol. Lo siguiente son las representaciones de estrellas conocidas en nuestro universo, cada cual más grande… de hecho, la imagen de arriba sólo es el recuadro rojo que se ve en esta imagen de la derecha, y todavía no se ven la mayoría de estrellas.
Puedes hacer clic en la imagen de arriba para verla completa, pero ojo, es una imagen de 10173×2500 píxeles y con un tamaño de 4,63 MB. Como dicen en la nota original, espero que te guste hacer scroll lateral…
Visto en Menéame y de ahí a Stargazers Lounge.
- Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
- Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
- Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Isaac Asimov (1920 – 1992), escritor de obras de ciencia ficción (entre otras) y bioquímico, originalmente nacido en Petróvichi, antigua RSSB, y nacionalizado estadounidense.
Me lo recordaron algunos juegos de lógica sobre las Leyes de la Robótica.
Hace ya varios días que se cumplieron 40 años desde que el hombre llegó a la luna por primera vez a bordo del Apollo XI, pero no he podido editar porque estaba de vacaciones así que, ahora, desde aquí mi pequeño homenaje al gran viaje:



Fotos de The Big Picture y de la Wikipedia.
En la entrada sobre la sostenibilidad, mi amigo Dani nos puso un acertado comentario que paso a resumir como «Las 7 R de la sostenibilidad»:
Si todo el mundo hiciésemos al menos la mitad de lo que aquí se dice, cambiaríamos el mundo. Y para mejor.
Bueno, haciendo esto seríamos sostenibles, punto muy importante. Luego habría que acabar con la corrupción, las guerras, la distribución desigual de las riquezas, la manipulación informativa, las injusticias, la contaminación, la falta de educación,…
Pero mejor, vayamos por partes. Por algo hay que empezar.
La evolución es un hecho. La Teoría de la Evolución es una explicación para ese hecho.
Desde La Aldea Irreductible traigo esta frase que es la frase que nos debemos aprender y decir cada vez que cualquier ciego e ignorante creacionista nos intente convencer del diseño inteligente argumentando que la Teoría de la Evolución es sólo “una teoría”.
Porque una teoría es una explicación de un hecho basada en la observación y experimentación. ¿Qué han observado o experimentado los creacionistas o fanáticos religiosos a parte de las carencias de su cerebros y al intento de manipulación de los demás?
Visto en un powerpoint una presentación enviada por una amiga:
Cualquier ingeniero aprende la notación matemática según la cual la suma de dos números reales, como por ejemplo:
1 + 1 = 2
puede ser escrita de manera muy simple. Sin embargo, podemos decir que le falta totalmente estilo.
Desde las primeras clases de Matemática sabemos que:
1 = ln(e)
y también que:
1 = sin2(p) + cos2(p)
Además, todos saben que:
2 = ∑n=0∞(½)n
Por lo tanto la expresión,
1 + 1 = 2
puede ser reescrita así:
ln(e) + sin2(p) + cos2(p) = ∑n=0∞(½)n
la cual, como fácilmente pueden observar, es mucho más comprensible y científica.
Es sabido que:
1 = cosh(p) · √(1 – tanh2(q))
y que
e = limz→∞ (1 + 1/z)z
de donde resulta:
ln(e) + sin2(p) + cos2(p) = ∑n=0∞(½)n
que puede ser escrita de forma clara y concisa:
ln(limz→∞ (1 + 1/z)z) + sin2(p) + cos2(p) = ∑n=0∞(cosh(p) · √(1 – tanh2(q)) / 2n)
Teniendo en cuenta que:
0! = 1
y que la matriz invertida de la matriz transpuesta es igual a la matriz transpuesta de la matriz invertida (con la hipótesis de un espacio unidimensional), conseguimos la siguiente simplificación (debida al uso de notación vectorial):
(XT)-1 – (X-1)T = 0
Si unificamos las expresiones simplificadas anteriores, será obvio obtener:
((XT)-1 – (X-1)T)! = 1
Aplicando las simplificaciones descritas anteriormente, resulta que, de la ecuación:
ln(limz→∞ (1 + 1/z)z) + sin2(p) + cos2(p) = ∑n=0∞(cosh(p) · √(1 – tanh2(q)) / 2n)
obtenemos finalmente, de forma totalmente elegante, legible, sucinta y comprensible para todos, la ecuación:
ln(limz→∞ (((XT)-1 – (X-1)T)! + 1/z)z) + sin2(p) + cos2(p) = ∑n=0∞(cosh(p) · √(1 – tanh2(q)) / 2n)
que, convengamos, es mucho más profesional que la vulgarísima y plebeya ecuación original:
1 + 1 = 2
Esta presentación fue confeccionada para los amigos abogados, para que sepan que también los ingenieros podemos complicar las cosas al santo pedo.
Pueden enviarla también a sus amigos ingenieros, quienes sabrán apreciar la humilde alma ingenieril que les anima.
NOTA: No enviar a sus amigos arquitectos. Ellos no lo entenderán, sin embargo si pueden enviarles, en su lugar, el último catálogo de decoración de IKEA.
P.D.: Espero que se entiendan bien las ecuaciones ya que he intentando hacerlas sin imágenes aunque para una mejor comprensión, mejor bajarse la presentación original.
Gracias a una entrada en Microsiervos de como dibujar un cuadrado perfecto con una máquina que se basa en el Triángulo de Reuleaux, me he dado cuenta de que es la misma idea que sigue el motor Wankel para su funcionamiento:

Círculos que forman el Triángulo de Reuleaux.

Animación del Triángulo de Reuleaux.

Esquema de funcionamiento del motor Wankel (Fuente: Wikipedia).
Por cierto, el motor Wankel es un motor de explosión cuyos ciclos son todos simultáneos, que apenas tiene vibraciones y que tiene un menor mantenimiento al tener menos piezas móviles que un motor de explosión de ciclo Miller.
Peeeeero… (en estos casos siempre hay un pero) este motor consume bastante porque su relación de compresión es menor y, además, es bastante difícil mantener aisladas sus cámaras debido al fuerte desgaste.
De todas formas, yo creo que si en este tipo de motores se invirtiera la décima parte de lo que se ha invertido en los motores actuales, tendríamos ahora un motor que tendría mucho mayor rendimiento que el de mi coche. Pero claro, las empresas se mueven por el dinero. Y el dinero lo da lo que vende. ¿Y qué vende? Los motores de explosión normales.
Aunque el Mazda RX8 lleva un motor rotativo desde hace años, ningún otro vehículo generalista lo tiene, así que tendremos que seguir esperando… aunque bueno, a este ritmo de precios del petroleo seguro que nos compramos antes un coche eléctrico que un coche con motor rotativo.