Hace ya bastante tiempo que mi madre nos compró a mi hermano y a mí el libro «Quest: Experimentos» (Ed. Rialp. Madrid 1992. ISBN: 84-321-2954-2), un libro para niños donde nos enseña a través de la práctica como hacer experimentos caseros.
Ya de por sí mi hermano y yo estábamos todo el día haciendo cosas raras (ya desde pequeño me viene lo de friki) así que este libro nos vino al pelo. Había algunos, incluso, que ya los habíamos hecho. Aunque bueno, sobre todo nos dedicábamos a desmontar los juguetes. Montarlos ya era otra cosa…
El caso es que a este libro, igual que a mi primer libro de informática, le tengo especial cariño y quería ponerlo aquí por si un día desaparece (ya me costó encontrarlo en casa) porque, además, ya está descatalogado y no creo que se pueda comprar en ningún sitio (quizás algún sitio por Internet, pero…).
Este libro tiene multitud de experimentos con varios niveles de dificultad, aunque, con la supervisión de un adulto (ahora soy yo el lo digo, cuando los hacía era mi madre, jejeje) son todos fáciles.
El que más me gustó está en la página 8 y es hacer un cohete con una botella llena de agua hasta la mitad (de plástico) en posición invertida y un corcho bien prieto. Con una bomba de bicicleta se le inyecta aire y cuando la presión interior vence la exterior, sale el corcho y el agua a presión con lo que la botella sube (venga, voy de sobrao, sube por la Tercera Ley de Newton). Y la verdad es que sube bastante. Todo está en con cuanta agua llenas la botella y cuanta presión le metes. Pero ojo que puede explotar (bueno, esto es algo trola que mi hermano también hizo el experimento de meterle presión a la botella —con un compresor, obviamente— y aguanta unos 7 Kg/cm2 y dar esa presión con una bomba de bicicleta es algo complicado. De todas formas no probéis).
Por supuesto, el resto de experimentos también están igual de entretenidos. Así que, nunca es tarde para empezar a ser un friki.
Este es uno de mis libros favoritos. Un libro que me regaló mi tío allá por al año 1985 y que fue, quizás, mi iniciación a la informática.
Los libros de literatura no me gustan. Principalmente porque no me gusta leer. Y eso es una putada, pero es así desde que era pequeño.
Para aquellas personas que tengan hijos, o quieran tenerlos, uno de los grandes problemas que se plantean es la explicación de la sexualidad cuando empiezan a ser mayores; pongamos con 11 o 12 años.



