A partir de ahora, y gracias a una conferencia episcopal celebrada en Italia, es pecado usar programas de ordenador sin licencia, crear virus, bajarse música de Internet, etcétera, etcétera,….
Vamos a ver, señores teólogos, curas, religiosos, obispos, cardenales, y demás gentes de la iglesia: eso de hacer pecado lo que (supuestamente) está bien y lo que está mal, para que así, la ignorante sociedad sepa por qué regir su moralidad, está muy bien. Pero en los tiempos que corren, la ignorante sociedad que era antaño, se ha convertido en una sociedad inteligente (muy inteligente en conjuto, yo diría) gracias a la difusión tan enorme que tiene la información actualmente gracias a Internet y las nuevas tecnologías en general.
Así que ahora, señores religiosos, su intento de moralizar a la sociedad no va por buen camino si intentan convertirlo todo en pecado. Quizás, una educación desde la infancia donde se inculquen los valores de la sociedad y no se intente convertir todo en faltas religiosas sería más adecuada para la educación social. Y dénse cuenta también, que ahora el pecado se ha banalizado, queriendo todos nosotros incurrir en él (¿a quién no le gusta el sexo? Y es pecado si no es para procrear, que lo sepas).
La religión, en sus principios, era para concienciar a la gente de que había que hacer el bien. La religión era la moral del pueblo confiada a un ser superior a quién tuviesen miedo para así no desviarse del camino. Pero ahora eso ya no vale. Ahora eso no vale, primero, porque no hay ningún ser superior. Y segundo porque la religión no se ha modernizado y sigue en sus trece, insistiendo en decir que el sexo y otras muchas cosas que SON NORMALES, siguen siendo pecado. Y por eso no pasamos. Gracias.