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El porqué de los menús globales y su falta de usabilidad

Lo que fueron un par de comentarios en Menéame sobre la usabilidad de Unity —los menús globales en general— en un artículo que nada tiene que ver, lo he convertido en una entrada que llevaba tiempo queriendo escribir, aunque algo menos densa.

El caso es que todo empezó con que las últimas versiones de Ubuntu cuentan con un nuevo entorno de escritorio llamado Unity, que se asemeja más al de Mac OS X que a la forma antigua —más tirando a entornos Windows— y por ello cuenta con una barra de aplicaciones en el lateral izquierdo y un menú de aplicación global en el borde superior de la pantalla.

Son precisamente estos cambios lo que provocan las quejas de no pocos usuarios, pero no por el hecho de cambiar la interfaz, sino porque dichos cambios, precisamente, hacen de este software algo inusable. Aunque bueno, por ser un poco menos radicales lo dejaremos en “poco usable”. Y es poco usable porque ha sido pensado para pantallas pequeñas y para ejecutar aplicaciones a pantalla completa dejando muy de lado las pantallas grandes (de 20 pulgadas en adelante) con aplicaciones con ventanas pequeñas distribuidas a lo largo y ancho de todo el escritorio. Además de que es muy poco configurable y personalizable (si no es con software de terceros).

¿Qué es lo que nos lleva a decir que es poco usable? Empecemos por un par de pequeñas historias. La primera: Mac OS X, allá por sus inicios, justificó su menú global superior argumentando que ubicándolo de esta forma no te sales con el ratón, es decir, por muy rápido que vayas hacia un menú, el borde de la pantalla evitará que te salgas y la probabilidad de acierto de clic en el menú correspondiente es muy alta. Esto no ocurre, por ejemplo, con los menús en Windows, que suelen estar por debajo de la barra de título y puede que, si no eres hábil con el ratón, en lugar de hacer clic en dicho menú lo hagas en la barra. En Mac OS X puedes hacer clic en el menú equivocado, pero por arriba nunca te saldrás, mientra que en Windows tienes los cuatro costados para fallar en la acción.

La segunda historia es algo más moderna, exactamente de Google Chrome: la idea detrás de la ubicación de las pestañas en Google Chrome con la ventana maximizada es la misma que la del menú global. A la hora de cambiar de pestaña haciendo clic con el ratón, por mucho que avances o muy rápido que vayas, no te saldrás de la pantalla y siempre darás en una pestaña. Que puede que falles, sí, pero la probabilidad de acierto es mucho más alta que si las pestañas estuvieran como en el antiguo Firefox, justo por debajo del menú y este por debajo de la barra de título. Por cierto, en Firefox ya se puede hacer lo mismo con las pestañas arriba del todo ocultando el menú.

Con estas dos historias en mente, tenemos que usar un menú global impide que se usen las pestañas de la forma para lo que han sido diseñadas. En Mac OS X y en Unity, por ejemplo, toda esta funcionalidad de Chrome se pierde, como se puede ver en la imagen siguiente:

Pestañas de Chrome en Ubuntu con Unity

Y no sólo eso, un usuario experimentado ¿cuántas veces usa los menús? En general, los usuarios experimentados usan el ratón, usan las barras de herramientas, usan los menús contextuales y, sobre todo, usan las teclas de acceso rápido. Incluso en, por ejemplo, Photoshop, que es un software complejo con muchas opciones, muchos menús, muchas herramientas… el usuario experimentado rara vez usará los menús ya que está totalmente habituado a usar las teclas y el menú contextual.

Como decía antes, en un navegador, ¿para qué sirve el menú? ¿Cuántas veces se usa? La primera vez para configurarlo. Y ya. Si te fijas, Chrome desde un principio ya lo ha sustituido por un sólo botón donde sale un menú contextual. Firefox, con la configuración compacta, ha hecho exactamente lo mismo con su botón naranja. El explorador de Windows (el de los archivos, no el navegador) tampoco tiene menú —que se activa presionando la tecla Alt—. Microsoft Office lo ha sustituido por una barra de herramientas y un botón con menú contextual. Y así con mucho otro software… Pero no es que sea una moda, es que hay estudios que dicen que un menú es poco usable y hay alternativas mucho mejores, entre ellas, las ya nombradas teclas de acceso rápido los gestos en el trackpad que Mac OS X usa con destreza.

Además, otra de las cosas criticables de los menús globales es que, en el caso de querer usar el menú —porque se siguen usando, obviamente, aunque su uso se reduzca con las nuevas interfaces gráficas—, si tenemos una aplicación con ventana pequeña ubicada en el lugar más cómodo de uso para nosotros, puede que sea bastante tedioso usar dicho menú. Por ejemplo, la calculadora:

Cambiar el modo de la calculadora en Unity

En caso de querer cambiar el modo, funcionalidad sólo accesible a través de menús, tendremos que recorrer toda la pantalla para acceder al mismo y luego volver para hacer uso de la calculadora.

Aún podemos seguir con esta falta de usabilidad de Unity: ¿por qué si hay una aplicación maximizada y otra en ventana normal delante, el menú que se muestra en el menú global es el de la aplicación que tiene el foco, excepto cuando haces clic, que es el menú de la aplicación maximizada trayendo esta al frente? Es decir, el menú de arriba es el de la ventana que tiene el foco excepto cuando haces clic en él, que se convierte por arte de magia en el menú de la ventana maximizada. Muy coherente todo, sí.

Pero, venga, no nos quedemos aquí. Unity también tiene cosas buenas. O casi…

La barra y lanzador de aplicaciones a la izquierda está muy bien. Es muy usable porque no te sales hacia la izquierda (el mismo principio que usa el menú global) porque a la izquierda de las aplicaciones no hay ningún control… bueno, eso no es cierto del todo. En Unity los botones de minimizar, maximizar y cerrar ventana están, ¡oh, sorpresa!, a la izquierda. Cuando vas a cerrar una ventana es muy fácil que te salgas hacia la barra de aplicaciones. Una solución es cambiar los botones a la derecha de la ventana.

O también, ¿qué pasaría si la pudiéramos poner el lanzador a la derecha? Digo “pudiéramos” porque Unity no lo permite (de ahí mis quejas por la falta de configuración). En caso de poderse, alguien podría pensar que ahí interfiere con la barra de desplazamiento… pero no. ¿Todavía queda alguien que no use la rueda del ratón? La única queja es el trackpad de los portátiles, pero hoy en día la mayoría soporta scroll don dos dedos o cualquier forma similar.

En conclusión, y ya para terminar este ladrillo, se podría decir, en mi opinión, que la mejor configuración para un lanzador de aplicaciones, menú principal y bandeja del sistema en una interfaz gráfica de usuario es en la parte inferior —donde lo tienen Windows, KDE y Gnome 2.x— ya que no interfiere con ningún control de la ventana; o también en los laterales, siempre y cuando los controles de la ventana no estén en el mismo lado.

Como nota respecto a esta ubicación de elementos y a mi conocida afición por el sistema operativo BeOS/Haiku, tengo que decir que allá por el año 1990, BeOS ya contaba con una interfaz gráfica de usuario donde el lanzador y la lista de aplicaciones abiertas estaba en la parte superior derecha del escritorio, y los controles de las ventanas estaban a la izquierda de la barra de título —teniendo en cuenta que esta barra de título no ocupaba todo el ancho de la ventana sino sólo lo que ocupaba el texto, de forma similar a solapas—, tónica de diseño de interfaces que ha tardado veinte años en llegar al gran público.

Si has llegado a este punto (vaya ganas que tenías de leer :tongue: ), que quede claro que esta es mi opinión y sólo mía, totalmente criticable por supuesto, pero que luego cada uno usará lo que quiera siempre y cuando esté a su gusto.

Mi análisis del Galaxy Nexus

Después de unos días cacharreando con el Galaxy Nexus, este es mi análisis personal. Si estás pensando en cambiar de terminal y esta es una de tus opciones, quizá te interese leer esto:

Galaxy Nexus

Dispositivo

El dispositivo, en general, tiene buen tacto, pesa poco y, aunque tenga la carcasa de plástico, no da apariencia de endeble. El tacto es agradable teniendo los bordes lisos y redondeados y la parte trasera rugosa, con lo que conseguimos que no se nos escape de las manos por descuido o al sacarlo del bolsillo.

Una cosa que no tiene, y debería, es Gorilla Glass para proteger la pantalla de arañazos, con lo que hay que tener más cuidado con no rayar la pantalla.

Respecto al tamaño, el terminal es grande. Muy grande. El bolsillo del pantalón irá bien cargadito; y mucho cuidado al sentarte, no lo vayas a aplastar. Pero, claro, si quieres buena pantalla, no hay más opción.

Pantalla

La pantalla tiene una definición excelente. Con 1280×720 píxeles en 4,65 pulgadas de diagonal no se ve absolutamente ningún borde rugoso (aliasing) ni en los iconos ni, sobre todo, en las tipografías que, aunque sean de pequeño tamaño, se leen perfectamente. En este sentido no creo que tenga nada que envidiar a la Retina Display del iPhone 4/4S.

En este sentido, digo, porque hay un pero muy grande: este tipo de pantallas Super AMOLED tiene dos problemas graves ya documentados:

  1. El primero, con la retroiluminación alta consume mucha batería. Pero mucha. Y el brillo automático no ayuda nada. Es más, creo que es esa característica la que le hace consumir más batería de la debida. También digo que igual que consume mucho con la iluminación alta, con la iluminación baja consume mucho menos y se ve perfectamente. Por la noche basta con tenerla al 1 % y por el día (a pleno sol no, por supuesto; ahí habría que ponerla al 50 % más o menos) basta con tenerla al 15 % para que no tengas ningún problema de visionado.
  2. El segundo problema y más grave: los colores sólidos con la iluminación baja se ven con textura, como con granulados, aparte de mantener la imagen anterior en algunos casos (no siempre) como lo hacían las antiguas pantallas de plasma. Con la iluminación alta y/o buena iluminación exterior este problema es imperceptible. Esta cuestión ya lo han comentado en el foro de XDA; lo que no sé es si se produce en todas las pantallas de este tipo en sólo en algunas (comentan también que es normal en pantallas de tipo PenTile). Esto, por ejemplo, no se produce en las pantallas LCD, pero claro, en las LCD el negro no es negro, es gris. En estas pantallas el negro es realmente negro.

Cámara

La cámara trasera tiene 5 megapíxeles, más que suficientes para hacer buenas fotos (con esta resolución, fotografías impresas a 10×15 cm o 15×18 cm son totalmente indistinguibles en calidad a una fotografía hecha con una cámara convencional de carrete). Olvidaos (otra vez) de que cuantos más megapíxeles mejor es la cámara porque eso es una mentira. Más importante que los megapíxeles son el sensor y las lentes. Pero eso nadie te lo pone en las características…

Además de los 5 megapíxeles, la cámara trasera cuenta con un flash LED con bastante potencia para su tamaño, sacando fotografías suficientemente iluminadas por la noche, siempre y cuando no esté al mucha distancia el objetivo (como en cualquier cámara compacta). Este LED puede quedar encendido como antorcha durante la grabación de vídeo que, por cierto, puede ser de hasta 1080p, aunque con 720p o, incluso 480p, es más que suficiente para hacer vídeos de buena calidad y ahorrar en tamaño.

La cámara frontal es de 1,3 megapíxeles y aquí pasa lo de siempre. No es que tenga poca resolución, es que la óptica y el sensor son bastante malos y por eso la calidad de la grabación se resiente. Pero claro, en teoría esto sólo sirve para videoconferencia con buenas condiciones de luz, para lo cual es más que adecuada.

Comunicaciones y sensores

Como todo smartphone hoy en día, el Galaxy Nexus cuenta con los sensores típicos: acelerómetro, giroscopio, brújula y sensor de proximidad. Como novedad se puede destacar el barómetro, que comentaré más abajo.

En cuanto a las conexiones y comunicaciones, trae Wi-Fi, Bluetooth, conector de 3,5 mm, Micro USB 2.0… el extra destacable en este caso es el chip NFC (que también detallaré más abajo).

Las novedades en cuanto a las comunicaciones son que la Wi-Fi es a/b/g/n, tiene la capacidad de Wi-Fi Direct además de actuar como punto de acceso (compartir Internet) y el Bluetooth es la versión 3.0.

Después de probar todos estos sensores y comunicaciones tengo que decir que funcionan sin ningún problema y con buen rendimiento (la Wi-Fi mantiene bien la cobertura y el ancho de banda) excepto la brújula, que es algo imprecisa y hay que calibrar las aplicaciones (he leído que es algo malo el chip que utiliza).

Para el posicionamiento cuenta con un A-GPS, o GPS Asistido, con el que no tendrás ningún problema en coger señal de los satélites.

He probado a hacerlo dentro de casa con varios edificios alrededor (donde puede rebotar la señal) y en menos de un minuto ya tenía la señal cogida y estaba marcando la posición.

Batería

La batería del Galaxy Nexus es de 1750 mAh que es bastante justa para este terminal permitiendo un uso de un día como máximo haciendo, como comenté el otro día, un uso normal del aparato.

Además, tened en cuenta que aunque la teoría diga que las baterías de Litio-Ion tienen disponible el 100 % de capacidad desde la primera carga, la experiencia dice que hay que realizar cuatro o cinco ciclos de carga completos para que cuente con el total de capacidad. Esto se nota en los primeros usos del teléfono que con uso normal o, incluso, con poco uso (como me pasó a mi) la batería no dura más de 12 horas.

Almacenamiento interno

16 GB es lo que tiene de almacenamiento interno sin posibilidad de añadir una tarjeta de memoria extraíble. ¿Y por qué? Los ingenieros de Google han argumentado —con buen criterio en mi opinión— que, en caso de contar con tarjeta de memoria extraíble, los desarrolladores han de implementar funcionalidad para controlar su ausencia en caso de usarla, por lo que, si no se pone, no es necesario que el desarrollador añada funcionalidad innecesaria. Esto está bien para facilitarles la vida a los creadores de aplicaciones, pero a ciertos usuarios no les hará ninguna gracia.

Para mi, por ejemplo, con 16 GB me es más que suficiente (hoy) ya que no suelo llevar mucha música y todas las fotografías que haga las iré sacando del terminal, por eso de hacer copia de seguridad. Y tampoco pretendo instalar más aplicaciones de las que realmente vaya a usar, que luego el terminal se convierte en un basurero digital.

Los extras

Este teléfono cuenta con dos cosas que no suelen traer el resto de smartphones.

El primer lugar está el chip NFC, un chip que sirve para comunicaciones a muy corta distancia (unos 10 cm) y que está pensado para hacer pagos a través del terminal (lo usa, por ejemplo, Google Wallet) aunque también sirve para otras cosas, como transferir información entre dispositivos como contactos, URL, etc.

Obviamente, sólo se puede pagar con este sistema en tiendas que lo soporten y, aquí en España, pocas hay, por no decir ninguna. Lo mismo que transmitir información; el otro dispositivo necesita tener el mismo chip y no es que haya muchos dispositivos que lo tengan. Principalmente están el Galaxy S II, el Galaxy Note, el Nexus S, el Galaxy Nexus y algún otro de gama alta (con Android, me refiero).

Aún así, el hecho de que tenga este chip es un punto a su favor, más que para hacer pagos, para transferir contenidos entre terminales a través de Android Beam. Así ya no hará falta andar deletreando URL o enviarse mensajes para compartir información.

El otro extra que trae este terminal es un barómetro. Pero, ¿para qué quiere un teléfono un barómetro? Los ingenieros de Google arguyen que es para mejorar la geolocalización que, al tener más datos, se aceleran los cálculos de posicionamiento.

Pero, obviamente, el barómetro también sirve para medir la presión atmosférica que también nos puede ayudar a predecir la meteorología. Hay varias aplicaciones en Google Play para aprovechar este nuevo sensor.

Android 4.0 Ice Cream Sandwich

Del sistema operativo nuevo de Google, Android 4.0.4 ICS, se podría escribir largo y tendido. Aunque lo primero siempre es mirarse lo que dicen los que nos lo quieren vender que, más o menos, es lo destacable.

Pero, para hacer un resumen de mi experiencia, puedo decir que el avance del mismo en cuanto a velocidad y usabilidad es sensacional.

Han cambiado toda la interfaz gráfica respecto a la versión 2.x (la que solía estar en los terminales móviles ya que en las tables estaba la versión 3.x cuya interfaz es la base de esta versión) haciéndola más simple, con colores sólidos en tonos oscuros y con objetos gráficos sencillos con bordes rectos. Te puede gustar o no, pero la simplicidad se nota. Además, al menos para mi, el cambio de una versión a otra no ha supuesto más que aprender dónde están ahora los nuevos menús de configuración ya que el resto de la funcionalidad es prácticamente similar.

Lo que puedo destacar es:

  • Como acabo de comentar, la interfaz gráfica está totalmente renovada y es muy consistente. Como ya comenté, se nota la mano de Matías Duarte.
  • Las nuevas opciones de configuración. Más y más ordenadas.
  • La nueva pantalla de desbloqueo —desde donde se puede lanzar la cámara de fotos directamente; si está habilitada la seguridad no se puede—.
  • La opción de mostrar las aplicaciones abiertas (pongo abiertas en cursiva porque cuando sales de una aplicación es el sistema operativo el que decide si se cierra de verdad o permanece en memoria esperando el próximo uso).
  • La integración de los botones que antes estaban en la carcasa (hardware) ahora están en la pantalla (software) con el intento de aprovechar mejor ese espacio de terminal (no se si lo conseguirán porque, en realidad, no hay muchas aplicaciones que lo aprovechen a pantalla completa).
  • La eliminación de los botones de búsqueda y de menú integrándolos en la barra de acciones.
  • El mejorado lanzador de aplicaciones que también incluye los widgets (y que estos se puedan cambiar de tamaño) con la posibilidad de desinstalar aplicaciones directamente sin ir a Google Play.
  • Por fin se puede poner una fotografía en alta definición (creo que a 512×512 píxeles; muy alta definición no es, pero sí mejor que los antiguos 100×100 píxeles) para los contactos. Eso sí, de momento sólo desde el teléfono y no desde la interfaz de Gmail.
  • Los iconos del lanzador principal sí se pueden personalizar.
  • Mayor información tanto en el consumo de batería como en el consumo de datos móviles pudiendo, incluso, poner límites en este último.
  • Mejora de las aplicaciones de Google: Gmail, Calendar…
  • Editor de imágenes y vídeos. Básico pero funcional.
  • Mejora de las notificaciones. Además, ahora se pueden ver sin desbloquear el teléfono (siempre que no haya seguridad).
  • Y seguro que se me olvida alguna…

Y, como siempre, hay cosas que no me gustan y que creo que deberían mejorar:

  • El teclado virtual, aunque es mejor que en las versiones 2.x, todavía es mejorable, sobre todo para poner las tildes. Cierto es que hay otras opciones, pero también tienen el problema de las tildes de forma rápida.
  • El software de predicción del propio teclado puede predecir si va a llover, si te vas a frustrar escribiendo e, incluso, el futuro, pero no lo que pretendes escribir.
  • La barra de búsqueda en el escritorio, justo debajo de la barra de notificaciones, no se puede quitar. Y, aunque consigas quitarla con algún truco, ese espacio no es aprovechable por los iconos del escritorio.
  • Separación de los contactos en dos aplicaciones. Una para llamar con un teclado numérico y llamada directa al contacto y otra para administrar contactos. Antes estaba mejor que desde una sola aplicación se hacía todo.
  • Desbloqueo del terminal mediante la cámara y tu cara. Tan espectacular como inútil; con una fotografía se desbloquea sin problemas.
  • Y seguro que también se me olvida alguna, sobre todo porque irán saliendo con el uso.

Precio

El menor precio para este terminal libre es de 425 €, aunque se puede conseguir en alguna operdora de telefonía algo más barato (casi la mitad, como lo conseguí yo). Eso sí, no sin dejarte atrapar por un contrato de permanencia de 2 años (sí, 2 años; se nota que andan chungos que quieren atraparte). No está mal dicho contrato siempre que estés bien con las tarifas, como en mi caso… por el momento.

Conclusiones

Aunque hay ciertas cosas que no me gustan, como la (de momento) pésima calidad de las pantallas Super AMOLED (no atribuible al terminal sino a la tecnología), en general el dispositivo está bien. Bien hasta el punto de pagar entre 200 y 300 € por él pero, en ningún caso, más de eso. Los 425 € del terminal libre me parecen totalmente excesivos, aunque el mercado diga lo contrario (igual que con este terminal, lo digo con todos: pagar más de 300 € por cualquier smartphone me parece totalmente desmedido).

Así que, si estás pensando en cambiar de terminal y quieres que sea grande porque te cabe bien en el bolsillo, esta es una buena opción, aunque siempre recomiendo mirar todas las opciones posibles, por ejemplo, de las mismas características, el Galaxy S II o los nuevos HTC, el One S y el One X. Sin olvidarse, claro está, de los nuevos Sony, Motorola y LG y de todos los que salgan en fechas próximas, porque este tipo de tecnología avanza muy rápido.

En definitiva, después de un par de semanas de uso, a este terminal de doy una nota de 7,4 sobre 10 en la ya famosa escala MPSO. Y si decides adquirirlo o ya lo tienes, pon tu opinión en los comentarios ;) .

El discurso trasnochado de un dinosaurio de la cultura un negocio caduco

¿Habéis visto ayer la gala de los Premios Goya? Yo tampoco.

El caso es que haciendo un poco de zapeo en todos los canales de la TDT sin ni siquiera ver ninguno, me encontré con que Enrique González Macho, el presidente de la Academia de Cine, iba a dar su discurso. Muy entretenido, por cierto.

A lo que voy: lo que vino a decir fue que Internet no forma parte del cine, ni en cuanto a distribución ni en cuanto a producción. Insistió en la palabra “desgraciadamente” y en que el futuro de Internet “todavía no ha llegado”.

Lo segundo fue un grande y sonoro “¿qué hay de lo nuestro?” dirigido al ministro José Ignacio Wert sobre las subvenciones. Vamos, se les vio el plumero. Algo así como que sin subvenciones no podremos mantener nuestra mansión.

Y, ahora, mi respuesta para el señor Macho: diría que está usted ciego. Pero no. La realidad es que no quiere ver, y ya sabe lo que dice el refrán.

Internet, como dijo el año pasado Alex de la Iglesia, no es el futuro, es el presente del cine. Y no sólo eso, es el presente del cine, la música y la literatura. Y, si me apura, de todo lo demás relacionado con la economía.

Usted, señor Macho, dice que no Internet es un futuro de distribución que todavía no hay llegado. Entonces ¿qué hace toda esa gente que se baja películas de Internet? ¿No existen? Eso es lo que ustedes quisieran…

Además, tampoco quiere ver que tecnología hay más que suficiente para distribuir películas, cobrando, a través de Internet. ¿Hay oído hablar usted de Netflix? Supongo que no, aunque se autocalifique de internauta. Para la música, ya que estamos, ¿hay oído hablar de Spotify? Y, para literatura, ¿ha oído hablar de 24symbols? ¿O del novísimo Booquo?

¿Ve, señor Macho? Ya hay empresas privadas que están haciendo lo que usted dice que es imposible. Empresas privadas, empresas cuyo único fin es ganar dinero. Y lo ganan. Vaya si lo ganan. ¿Y usted nos está vendiendo la moto de que Internet no sirve para ganar dinero vendiendo películas? ¡Ah!, claro. Para lo que no sirve es para seguir manteniendo los abusivos precios de las salas de cine, ni los mismos abusivos precios de los derechos de autor, ni para los caprichosos artistas del “trabajo un día y cobro siempre”.

Su negocio está caducado. Cuanto antes lo admitan, antes volverán a estar arriba. Alex de la Iglesia os lo dijo el año pasado. Tuvisteis un año para dar algún paso donde mostrar actitud y, no sólo no lo hicisteis, sino que seguís defendiendo algo muerto a capa y espada a costa del dinero de todos los españoles.

Ustedes deberían estar preocupados por esa testarudez. Los internautas, las personas, estamos muy tranquilas, porque todos sabemos que el tiempo suele poner a cada uno en su sitio.

De ortografía (o por qué es más importante expresar bien las ideas)

El otro día, leyendo los comentarios de las noticias de Menéame, me quejo de que cada día menos tildes se ponen y más faltas se cometen. Que, ojo, todos las cometemos y no tiene mayor problema que el de corregirlas. Pero de ahí a jactarse de ello hay mucho. Otros argumentan, simplemente, que se centran en las ideas, no en la forma.

Pero los que se escudan en esa idea, de que si es mejor el contenido que la forma, tendrían razón si no fuera porque, a veces, con eso de no preocuparse de la forma, no se entiende el contenido.

Y esto, precisamente, me lo recordó esta entrada de DesEquiLIBROS donde la viñeta pone un ejemplo bastante claro.

Aún así, otra entrada de este blog, ¿Realmente son pocos los inconvenientes que provoca la ausencia de tildes? Me dispongo a comprobarlo, lo ilustra muchísimo mejor. Vemos unos pequeños ejemplo:

El diccionario era amplio, pero él lo amplió aún más como ahora lo amplío yo.

El editor asesino de tildes barrió el barrio hasta que alguien le pisó el callo y calló.

Habla tú ahora: bebe a la salud de su bebé y pregúntate si sin tildes cabrá la cabra.

Antes de que alguien le cascara la cáscara de lector, catalogó la novela sin tildes en el catálogo de lo nefasto y me pidió que no celebre que llegue a ser célebre (y no lo celebré).

La escritura sin tildes contrarió al contrario tal como yo le contrarío ahora.

La moraleja de la historia es bien sencilla: cuida la ortografía igual que las ideas, no vaya a ser que digas lo que no quieres decir por ahorrare un par de tildes.

En resumen, como dicen en el blog: “Las tildes sólo1 molestan a quienes no saben dónde ponerlas”.

P.D.: Una de las mejores cosas para tomar consciencia de qué es lo que habéis escrito ahorrándoos esas tildes es poner vuestro texto en un lector de pantalla. Vamos, que sea el ordenador quien lea. Y también los tenéis on-line.

P.D.2: Los lectores de pantalla son más importantes de lo que la gente piensa en general, ya que las personas con deficiencias visuales también navegan por Internet, y el lector de pantalla es una de las formas que tienen de saber lo que hay escrito. ¿Habéis pensado alguna vez cómo una persona ciega lee vuestros comentarios? Imaginaos, ahora, si contienen faltas de ortografía.

1 Actualización 2012-02-22: Ese “sólo” no llevaba tilde en su forma inicial, como recomienda la RAE, pero yo, presonalmente, prefiero cometer esa falta de ortografía pos si hay ambigüedad, como en la frase “esta tarde estaré solo comiendo”. ¿Estaré solo, sin acompañamiento, o estaré solamente comiendo? :grin:

11 características que Twitter debería tener

Mucha gente usa Twitter, esa red social tan “rara” que sólo permite 140 caracteres en cada mensaje. Y quizás sea por eso su gran éxito a pesar de que sus características técnicas no han cambiado desde… bueno, casi desde que se creó. Por eso creo que, desde el punto de vista de un usuario (no de un desarrollador), Twitter necesita, al menos, que se implementen estas 11 características:

  1. Edición de tuits: Sería bueno poder editar los tuits, al menos durante un tiempo después de la publicación, para corregir, por ejemplo, faltas de ortografía. No sería bueno poder editarlos siempre ya que con la sucesivas ediciones podrías hacer totalmente incoherente la conversión con el resto de usuarios.
  2. Bloqueo de usuarios sin necesidad de dejar de seguirlos: ¿Sabéis eso de “te sigo por compromiso”? Pues eso. Además, he visto algunos tuits donde ya se demanda esta característica.
  3. Omisión de tuits en el timeline que contengan un determinado hashtag: No estaría demás que se pudiera, en el TL principal, omitir de forma automática los tuits que contengan algún hashtag determinado, por eso de ser, en ocasiones, bastante cansinos.
  4. Poder recuperar todos tus tuits: En caso de tener un cliente de Twitter que no sea el de Web (y creo que con el de Web también), sólo podrás recuperar tus 3000 últimos tuits. Aunque el resto siguen en la base de datos, su API no soporta recuperar más de esta cantidad.
  5. Posibilidad de copia de seguridad de tus tuits: No hay ninguna forma de recuperar todos tus tuits si no es con aplicaciones externas. Y a esto hay que aplicarle el límite del punto anterior. Twitter debería implementar una forma de hacer copia de seguridad de tus tuits.
  6. Respuesta pública: Posibilidad de responder a un tuit de forma pública (que lo vean todos los usuarios que te siguen en lugar de los usuarios que te siguen y los que siguen al que respondes) para así no tener que poner un carácter antes del nombre de quien estás respondiendo y tener que desaprovecharlo.
  7. Implementación de un sistema para “leer más tarde”: Yo, al menos, uso los favoritos como marcadores para leer luego. No tengo ningún tuit favorito, simplemente en mi cliente del móvil los marco (los que tienen imágenes, alguna URL…) para leer cuando esté en un ordenador o tablet. Recordemos las limitaciones de las pantallas pequeñas y, sobre todo, las limitaciones de las conexiones 3G.
  8. Formato del texto: Esta quizás sería la más rompedora con la filosofía de Twitter, pero ayudaría mucho a expresar justamente lo que queremos decir —“emociones” incluidas— con, al menos, negrita, cursiva y tachado.
  9. Enlaces contextualizados: Los enlaces deberían ir como en HTML, enlazando un texto en lugar de que vaya la URL directamente. El contexto es muy importante en la Web y Twitter está haciendo un esfuerzo enorme —entiendo que inconscientemente— para eliminarlo. Lo mismo que los acortadores URL, donde se pierde toda la semántica de las URLs amigables. Pero ese es otro tema.
  10. Estadísticas: Sería buena idea que se proporcionaran estadísticas —principalmente informativas— de uso de Twitter, tanto de los usuarios (tuits por día, horarios de tuiteo, retuits…) como generales (tuis diarios, tuits diarios por países, usuarios activos en tiempo real…).
  11. Avance automático en el cliente Web: En el cliente Web, cuando sale el aviso de que hay nuevos tuits, al hacer clic, la página debería avanzar automáticamente hasta el último que has leído. Además, en la nueva interfaz, se debería marcar de alguna forma el último tuit que has leído (en la antigua se hacía).

Y una característica extra, la duodécima: más caracteres. Aquí hay muchísima controversia. Quizás, como he dicho antes, el éxito de Twitter sea precisamente el de tener un número de caracteres limitados. Pero, al menos a mi, muchas más veces de las que me gustaría se me quedan muy cortos para escribir lo que quiero decir. Y a veces no soy capaz de hacerle caso al famoso mensaje “Tu Tweet contiene mas de 140 caracteres. Tendrás que ser más ingenioso.”.

No estoy diciendo que se ponga un número ilimitado (o muy grande) de caracteres como ocurre con Google+ o Facebook, pero sí alguno más, por ejemplo —por aventurarme con un número— 200; o, mejor, 256 (28, por eso de ser friki :tongue: ). Por ejemplo, las notas de Menéame tienen 1000 caracteres y creo que la mayoría de ellas no pasan ni de los 500, pero cuando hay algo más largo que decir, se puede hacer sin ningún problema.

Pero bueno, esta es sólo mi opinión. Y vosotros ¿qué opináis de estas 11 características que Twitter debería tener? ¿Alguna más? ¿Alguna menos?

¿Pagarías por usar tu distribución de Linux favorita?

Me ha llamado mucho la atención esta encuesta del blog Usemos Linux: “¿Pagarías por usar tu distribución favorita de Linux?”.

Mi respuesta corta: No.

Mi respuesta larga: No porque todas las distribuciones usan el mismo software. Todas. Todas usan X Window System (de momento Wayland está en desarrollo). Todas usan Gnome o KDE con alguna disidente que usa Xfce, LXDE o similares. Todas tienen las mismas librerías. Todas tienen la misma arquitectura multimedia. Y, como no, todas usan, en esencia, el mismo Kernel.

¿Por qué pagar por algo que haga una empresa cuando cualquier otra empresa o particular lo puede hacer sin ningún coste? Incluso, si eres un poco aficionado al tema, te puedes hacer tu propia distribución sin más coste que tu tiempo. Y, ojo, que no estamos hablando del servicio técnico.

Yo, personalmente, pagaría por tener algo diferente (y mejor, se entiende). Algo que haya hecho una empresa para mejorar lo que hay en lugar de ser una mera agrupación de distintos elementos de software, todo con el mismo Kernel, y ponerle un nombre rimbombante.

Si Windows no es de mi agrado a nivel técnico (y lo uso como usuario), Linux tampoco lo es (y también lo uso como usuario). Ya sabéis que yo soy más de BeOS/Haiku :P .

Instrucciones para cambiar el mundo

…para mejor, entiéndase, para peor es lo que ya hacemos a diario.

Instrucciones para cambiar el mundo

En tanto vivimos en una economía de libre mercado, todo irá irremisiblemente a peor. El capitalismo no es más que una fría ecuación tendiente a infinito en un mundo limitado y finito… y eso, la verdad, no pinta muy bien. Sin embargo, mientras que damos con la manera de evadirnos de este callejón sin salida, sí hay algunos pequeños (o grandes) cambios que todos podemos hacer individualmente:

  1. Piense por usted mismo: aunque parezca cosa fácil en nuestra sociedad de hiperdesinformación no lo es en absoluto. Desconfíe de los medios de comunicación privados (casi todos, incluido este periódico blog). Busque fuentes alternativas de información.
  2. Rehágase dueño de su tiempo: apague su televisor, desoiga los malintencionados consejos publicitarios que sólo persiguen mantenerlo a usted permanentemente como un infeliz yonqui adicto a las mercancías… ¡y a vivir!
  3. Consuma lo menos posible: reduzca cuanto pueda sus hábitos de consumo. Ello implica, claro está, renunciar en buena medida a este nivel de vida imposible de universalizar al que nos hemos acostumbrado. Pero descuide, aunque parezca heavy metal, en menos de un mes se sentirá como un dios…
  4. Reduzca sus movimientos: la hipermovilidad es absolutamente insostenible, ecológica y energéticamente. Abandone el coche, racione el avión, use el transporte público y desempolve la bici, el medio de locomoción más eficaz y limpio que jamás se ha inventado. La cercanía es un valor…
  5. No vote al bipartidismo: la democracia es, sin duda, un buen sistema de gobierno., pero es imposible su ejercicio en un sistema capitalista, pues esta impone la primacía del mercado sobre la política y lo hace a través de los dos partidos oficiales, aunque bien valdría sólo con uno.
  6. Empiece a imaginar otro mundo: hable con los demás, comparta inquietudes y esperanzas, imaginen juntos las soluciones a esta debacle. Hagamos emerger entre todos una corriente humana y política que haga al fin posible la sensatez en el mundo.

Copiado íntegra y descaradamente del blog Clismon: ¡bueh! Como polillas a la bombilla.

Y, ahora, mi opinión, que para eso es mi blog, ¿no? :P :

  1. Piense por usted mismo: creo que con la mayoría de la población cumpliese esta, sería más que suficiente.
  2. Rehágase dueño de su tiempo: refiriéndose a apagar la televisión es totalmente innecesaria… siempre y cuando se cumpla el primer punto. Una vez que se es crítico, cualquier programa o publicidad no tiene ningún efecto.
  3. Consuma lo menos posible: no creo que esté de nuestra mano, al menos la mayor parte. ¿Habéis oído hablar de la obsolescencia programada? Pues eso. Y si queremos estar informados para ser críticos (esta esta la verdadera revolución de Internet), no nos queda otra que consumir tecnología para acceder a Internet, estar informados y ser críticos.
  4. Reduzca sus movimientos: en una ciudad pequeña la bicicleta, sin duda, es el mejor medio de transporte (si no llueve mucho, claro). Pero, en ciudades grandes, con un sistema de transporte público precario y caro, con una vivienda alejada del centro de trabajo debido al famoso “comprar es mejor que alquilar, que eso es tirar el dinero”, ¿cómo lo hacemos? Difícil, a mi entender.
  5. No vote al bipartidismo: principal. Si se cumple, otra vez, el primer punto, también sería innecesario.
  6. Empiece a imaginar otro mundo: siendo críticos (volvemos al primer punto), es una consecuencia lógica: imaginar tu mundo mejor.

Resumiendo: piensen por ustedes mismos.

Lo que no me gusta de la Samsung PL200

¿Se acuerdan ustedes que hace dos meses me compré la cámara Samsung PL200 como sustitución de mi Pentax Optio S? Bien, pues después de dos meses de uso tengo que decir que, para mi, tiene estos problemas:

  • El tiempo de inicio, que incluye sacar el objetivo y estar disponible para disparar, es bastante reducido, como de un segundo. Pero el tiempo de montado de la tarjeta de memoria de 16 GB es bastante más grande, como de unos dos o tres segundos, con lo que, al final, tenemos que para disparar la primera vez nos hacen falta tres o cuatro segundos.
  • Durante el proceso de inicio también carga el condensador del flash, aunque no sea necesario, con lo que uno o dos segundos adicionales se suman al proceso de inicio. Si sumamos esto al tiempo de montado de la tarjeta de memoria, tenemos que necesitamos cuatro o cinco segundos para disparar la primera vez.
  • El proceso de enfoque de la escena, aún con buena luz y usando tanto el modo semimanual como el totalmente automático, a veces falla y saca las fotos borrosas. Y, cuando digo “a veces”, me refiero a bastantes veces; no sabría calcular el porcentaje, pero muchas más que mi Pentax Optio S.

Y estos tres “pequeños” problemas hacen que, muy probablemente, no vuelva a comprar ninguna cámara Samsung (y eso que con la televisión estoy encantado). Para la próxima (que espero que sea dentro de bastante tiempo, todo hay que decirlo) probaré con alguna marca de cámaras de verdad, como Canon o similares. A ver qué sale…

¿La voluntad del pueblo?

Me dicen por aquí que ahora que se ha mostrado la voluntad del pueblo que felicite al PP por su victoria.

Bueno, la lectura de esto es mucho más amplia que “eso”, pero yo, hoy, seré breve:

Lo primero: el PP no ha ganado, ha perdido el PSOE. No os hagáis ilusiones. Si, si, si… venga, va. Van a gobernar en todas las comunidades. Pues adelante.

Lo segundo: la voluntad del pueblo no es que gane el PP, es que pierda el PSOE.

Y lo tercero: como el pueblo es una masa IGNORANTE, así, en mayúsculas, pues lo que emite es un voto de castigo contra quien lo ha hecho mal en lugar de votar a quién ellos crean que lo va a hacer bien. Pero ¿cómo sabe el pueblo quién lo puede hacer bien? Pues no lo sabe, porque NO SE INFORMA. De ahí lo de ignorante. Sólo se preocupan de tragarse todo lo que sale en televisión y en los periódicos y se acabó. No hay crítica. No hay pensamiento personal. Hay pensamiento colectivo y eso siempre lleva al aborregamiento.

Siento decirte, Dover, que no voy a dar la enhorabuena al PP porque lo único que han hecho (¿puedo decir habéis hecho?) ha sido esperar a que el PSOE se caiga por sí mismo. Y eso no es política.

Ahora, a los señores que han votado así, espero que ni se les ocurra protestar cuando estos muchachos empiecen a hacer de las suyas.

Y a los que no han votado, espero que ni se les ocurra protestar.

P.D.: Por cierto, que sucediese esto, por desgracia, yo lo tenía muy claro. En una semana de concentraciones (enhorabuena a todos los que habéis estado ahí) no se puede convencer a veinte millones de personas para que piensen por sí mismas. Pero tranquilos, para las elecciones nacionales queda un año. Y la semilla ya está puesta.

#nolesvotes: por un voto RESPONSABLE

  1. Objetivo de #nolesvotes: Las personas que apoyamos a la iniciativa #nolesvotes desde sus inicios, a la vista de la catarata de tergiversaciones vertidas por políticos y medios de comunicación, queremos recordar y subrayar que la iniciativa en ningún modo promueve la abstención, y que surgió para hacer una llamada al ejercicio del voto responsable el próximo 22-M. La iniciativa pide específicamente que no se vote a los partidos que responden a intereses distintos a los de la ciudadanía: PP, PSOE y CiU, pero recomienda que en su lugar se examinen otras opciones. La iniciativa no pide el voto para ninguna opción concreta: el voto es responsabilidad de cada ciudadano.
  2. Haz de tu página un cartel electoral: Las calles están llenas de carteles electorales, pero muchas personas no se ven representadas en ellos: la intermediación hizo que la política sea cada vez más lejana al ciudadano. Para subsanar tal déficit democrático, proponemos que todo ciudadano que así lo desee pueda convertir su blog, su web, su muro o su twitter en un “cartel electoral” del movimiento. Si quieres respaldar esta iniciativa, convierte tu sitio en Internet en un cartel electoral antes de las 24 horas del próximo día 20 de mayo, con el logotipo de #nolesvotes o de las plataformas con las que simpatices, y el texto “ni PP, ni PSOE, ni CiU”.
  3. Colaboración distribuida: Te invitamos a copiar este texto y construir páginas de enlaces que referencien todos los sitios que dan apoyo a la iniciativa. De igual modo, invitamos a los demás colectivos que comparten nuestra propuesta a que lleven a cabo acciones similares. La fuerza de la red reside en la distribución y colaboración entre sus nodos.
  4. Tú eres el altavoz: Tan importante es la red como la calle: no te limites a actuar en internet. Levántate y explícaselo a todos tus conocidos, especialmente a aquellos más vulnerables a la propaganda en los medios de comunicación masivos.
  5. Acción: No te quedes en casa el domingo 22. Sal a la calle y ejerce tu derecho al voto. No votes a quienes, actuando abiertamente en contra de la voluntad e intereses de los ciudadanos, han convertido la democracia en una burla de sí misma. Por la participación democrática activa: ni PP, ni PSOE, ni CiU.
  6. Implicaciones del voto nulo y el en blanco (añadido desde Enchufa2): Al igual que esta iniciativa no promueve la abstención, tampoco promueve el voto en nulo o en blanco. El primero, a todos los efectos, es lo mismo que la abstención. El segundo computa como voto válido, lo que significa que aumenta el número de votos necesarios para obtener un representante; en otras palabras, el voto en blanco le quita representantes a los partidos minoritarios y se los da a los mayoritarios.

Más información:

Yo lo he copiado del blog de Ricardo Galli, pero hay muchos más.

Y recuerda, lo que aquí se pide es un voto RESPONSABLE, en ningún momento se pide el voto para ningún partido en particular.

Parece que algo está cambiando…

#nolesvotes

Ayer, en 50 ciudades españolas, ciudadanos normales —y no sólo jóvenes, parados, desencantados… como habitualmente nos llaman los medios de comunicación— se manifestaron contra los actuales poderes políticos y la vergüenza de democracia (si se le puede llamar así) que tenemos en este país.

Parecía que sólo había que manifestarse contra ellos, pero los hechos nos han mostrado que también hay que hacerlo contra los periódicos, porque la cobertura mediática de estos eventos (recordemos, 50 ciudades españolas simultáneamente y sin ningún color político de por medio) ha sido vergonzosa, patética, nimia y partidista. Incluso RTVE, la televisión que pagamos todos, ni siquiera se ha dignado a narrar una noticia en condiciones más allá de los pocos segundos. Y los que lo han hecho lo han hecho mal. Fijáis cómo ha sido que, para informarse de lo que realmente estaba pasando, había que leer la prensa extranjera. Por ejemplo, The Washington Post.

Ahora, del famosérrimo #nolesvotes, tendremos que pasar al #nolesleas, porque parece que si no les damos donde más les duele, en el bolsillo, no se enteran.

Fijaos que lo que más se comenta, después de todas las críticas que la ciudadanía había recibido respecto a que sólo había revoluciones de ratón y teclado, es esto:

De repente, después de tanta tanta cháchara sobre ciberrevoluciones, va Internet y funciona. Después de tanta discusión sobre la pasividad de los jóvenes, van y salen a la calle.

Sólo me queda esbozar una gran sonrisa pensando que, aunque la mayoría de las protestas las hacemos a través de Internet ya que esta es la mejor plataforma de organización descentralizada, también sabemos salir a la calle, protestar, hacer ruido, mostrar nuestra indignación… por mucho silencio mediático que haya. Porque aunque apenas nadie dice nada, los hechos está ahí y ya nadie los podrá borrar.

Ahora, el 22 de mayo tenemos la segunda oportunidad de cambiar las cosas. El año que viene, la definitiva. Y sólo depende de ti. #nolesvotes, ¡pero vota!

Teclados sin teclas

Teclado táctil

Bueno, sin teclas reales, más bien teclas virtuales al mejor estilo de los tablets y de los teléfonos “inteligentes”. Esta es la nueva moda de los dispositivos.

Los dos ejemplos que he visto son este teclado (el de la foto) y un ordenador Acer que no encuentro en su Web pero que sí he visto (y probado) en ese centro comercial tan conocido de color rojo…

Y ahora es cuando viene la cara de “¿pero qué coño es esto?”. Si, en serio. No entiendo qué se pretende con estos teclados a parte de ser más cool que los demás. A priori, consumen energía. En el de la foto no es mucha, sólo tiene luz. En el del portátil (que ya pondré la foto si lo encuentro) hay que alimentar una pantalla adicional táctil. Genial. Ya dura poco la batería en general para tenga el consumo de dos pantallas.

Pero, lo más importante: ¿cómo piensan los diseñadores de este cacharro que vamos a escribir rápido —o, escribir, simplemente— con un teclado donde no sientes las teclas en tus dedos? ¿Involucionamos y tenemos que mirar el teclado para escribir como cuando estábamos aprendiendo?

Bueno, quizás los diseñadores no tengan culpa. Ellos están para crear productos para venderlos y ganar dinero. Peor es la gente que lo comprará, lo usará y lo defenderá diciendo que es el futuro de los teclados. Por suerte, el tiempo y la necesidad de escribir rápido sin mirar las teclas nos darán la razón.

Otra vez hablando de lo que no sabe

Cómo nos gusta hablar de lo que no sabemos… ¿eh? Sobre todo a mi… y a Alejandro Sanz.

Tómense ustedes este artículo como un recopilatorio de varias de las cosas que se han dicho respecto a las palabras de este señor que, por cierto, vienen al caso a raíz de la publicación del documental ¡Copiad, malditos! de RTVE.

Lo cosa está en que RTVE ha hecho este documental tratando los temas de la propiedad intelectual y de las licencias libres, como el Copyleft o Creative Commons, donde éstas se explican y se defienden. En él aparecen los dos abogados que más se han involucrado y defendido este tema: David Bravo y Javier de la Cueva.

Y parece que dicho documental, así como las declaraciones de estos abogados (y más gente que aparece), han dado que hablar… a Alejandro Sanz:

Y yo me pregunto si esos dos abogados que con tanto ahinco defienden la gratuidad cobran por su trabajo o predican con el ejemplo.

Pues la respuesta es bien sencilla y, si hubieras visto el documental, lo sabrías: sí. La respuesta es sí. Toda la documentación de estos abogados es libre, está en Internet de forma abierta, con licencias de tipo Copyleft y Creative Commons. Y el hecho de que tenga estas licencias no significa que sea gratis, pero, aún así, lo es. Libre y gratuita. ¿Queda claro?

Pero, como dicen ellos en el propio documental, mis documentos son libres, pero si me tengo de mover de mi asiento te voy a cobrar. Así de claro. Y de sencillo. La conclusión, muchas veces repetida, es: tú no tienes derecho a vivir de tus obras, tú tienes derecho a intentarlo.

Porque yo también soy creador. Sí amigos. Creo este blog, que tendrá mejor o peor calidad, pero lo hago yo. ¿Tengo por eso derecho a vivir de mi obra? ¡No! A lo que tengo derecho es a intentarlo. Pero no hay ni debería haber ninguna ley que diga, en perjuicio de cualquier otra persona, que yo tengo derecho a vivir de mi obra.

La conclusión es que no entienden. No entienden nada de lo que es la propiedad intelectual ni cómo deberían estar las leyes alrededor de ella. Y lo peor es que su lobby tiene poder suficiente para actuar en contra del bien común.

P.D.: Esta entrada en Blogoff lo explica mucho mejor que yo dejando claro de qué va esto de la propiedad intelectual y por qué hablan sin saber con la única intención de mantener sus intereses comerciales.

La cuenta de la vieja o que una plaza de un alumno de educación primaria cuesta 4576 €/año

Heraldo.es: Una plaza escolar cuesta 4.576 euros al año, una cesárea 3.028 y un contenedor de basura 700

Hablemos sólo de los costes de la plaza de educación primaria y, para ello, vamos a hacer un pequeño símil.

Pongamos un colegio en el que hay 500 alumnos de educación primaria. Estos alumnos se dividen en clases de 25 alumnos con lo que nos sale que el colegio debe tener al menos 20 aulas y 20 profesores distintos. Los profesores son diferentes para cada asignatura, pero el símil es el mismo si cada profesor sólo impartiese clase a un grupo de alumnos.

Si nos cuentan que cada año y cada alumno cuesta 4576 €, tenemos que, a lo largo del año, por cada clase se gastan 114 400 € (2 288 000 € se gastan por los 500 alumnos). Suponiendo que el sueldo medio de un maestro de primaria son 45 000 € brutos/año (algo menos; no he encontrado los de Castilla y León, pero supongo que serán similares), nos quedan 69 400 € para el mantenimiento del aula, incluyendo la limpieza, además de para material escolar.

Yendo un poco más allá, después de pagar a los 20 profesores de primaria, nos quedan 1 388 000 € para el mantenimiento de todas las aulas de educación primaria además de para comprar material escolar.

Pongamos que el mantenimiento de 20 aulas para 500 alumnos lo realizan 4 personas con 30 000 € brutos anuales (que, supongo, con eso de “recortar” gastos, cobrarán menos, pero esto no lo se), con lo que nos quedan 1 268 000 € para material escolar.

Y ahora la pregunta del millón (nunca mejor dicho): ¿una comunidad autónoma se gasta más de 1 200 000 € al año en material escolar por cada 500 alumnos? Esto sale a más de 2500 € por alumno y año. ¿Algo más a parte de las sillas, mesas y los famosos Netbooks? Porque los libros los tiene que seguir pagando el alumno (vamos, sus padres).

Ya lo decían en los comentarios de Menéame: las papeleras de 300 € son algo carillas.

PD: Probablemente me he equivocado en los cálculos o, más probablemente, he obviado u olvidado gastos existentes, así que se agradecerán los comentarios al respecto.

Y ahora a 110 km/h en autovías y autopistas

Señal de límite máximo de 110 km/h

Ya se ha escrito bastante (sobre todo en Twitter) sobre la medida sin sentido del este nuestro gobierno que dice que, a partir del 7 de marzo, no se podrá superar la velocidad máxima de 110 km/h en autovías y autopistas. Un buen razonamiento de este, a mi entender, errónea decisión, es la que se ha escrito en el Blog Salmón.

Aún así, yo quiero dejar aquí mis preguntas, a ver si así me quedo a gusto:

  1. Si la nueva medida está orientada al ahorro energético privado, es decir, de cada familia, ¿qué es lo que ahorra el Estado? ¡Ah…!, que se reduce el déficit. Pues entonces dejemos de comprar coches extranjeros, dejemos de fabricar fuera de España, dejemos de comprar licencias de Microsoft… en definitiva, dejemos de decir gilipolleces.
  2. Entonces ¿por qué el Estado no se preocupa de realizar medidas de ahorro global, común, para todos, en lugar de preocuparse individualmente por cada uno de nosotros (prohibiendo, por supuesto) y deja que seamos nosotros los únicos responsables de nuestra propia economía? Si es que somos nosotros los que vamos a pagar ese sobreprecio y hay muchas y mejores formas de reducir el déficit.
  3. ¿Y cuánto se va a ahorrar en las grandes ciudades donde la mayoría de los desplazamientos no no son por autovía ni autopista? Porque yo, en mis viajes al trabajo diarios, no voy a ahorrar absolutamente nada porque en ningún momento voy por autovía. Sólo cuando voy de viaje y es, más bien, poco (unos 300 km mensuales, de media; en verano más, pero ahora…).
  4. ¿Cuál será la recaudación adicional en multas por exceso de velocidad?
  5. ¿Por qué se están tumbando las renovables esgrimiendo como argumento las primas cuando hemos gastado en dos días más dinero en petroleo que todas las primas de las renovables en un año?

En definitiva, entre la estrepitosa mala gestión y el paternalismo y proteccionismo, a lo único que vamos a llegar es estar mucho peor socialmente (vamos camino) y a que nos hagamos más gilipollas cómodos y no movamos un dedo para mejorar nuestra vida esperando que el Estado lo haga todo. Y no, por ahí no paso. Ya somos mayorcitos.

Señor Estado, haga el favor de gestionar los recursos comunes de forma eficiente y deje que seamos nosotros quienes gestionemos nuestros recursos privados. Pero como sé que no vais a hacer ni puto caso —ni a mi ni a nadie— pues #nolesvotes, pero vota.

Mi pequeña opinión (y cabreo) sobre la «Ley Sinde»

Bueno, como ya se ha visto, los señores del PP y PSOE han aprobado, a expensas de lo que piense la mayoría de la ciudadanía (que no los internautas), la tristemente famosa Ley Sinde. Y lo han hecho por sus cojones, así, sin más.

Las consecuencias que tendrá esta ley, según mi opinión, serán:

A nivel de descargas: absolutamente ninguna. ¡Oh, vaya!, no se si se ha entendido: ninguna. Porque hay muchas lagunas, muchas cosas por decidir que no son obvias. Como dice Ricardo Galli (texto largo), ¿qué es un enlace? ¿Qué pasa si sólo está el texto del enlace? ¿Y si no lleva el protocolo? Vamos, que harán lo que les salga de las gónadas en nombre de “los derechos de autor”.

Y los dueños de las páginas, con llevarse su hosting a otros países solucionado. Porque si no es así nos cierran Google (alguien me ha dicho que en Google se encuentran enlaces a torrents, pero yo ni idea). Y aquí la carcajada que, con el siguiente párrafo, será ira.

A nivel de libertad de expresión: demasiado. Porque en nombre de esta supuesta infracción de los derechos de autor podrán cerrar cualquier Web en la que encuentren un sólo enlace que pueda ser lesivo para algún mal llamado creador. Así de simple.

La sección podrá adoptar las medidas para que se interrumpa la prestación de un servicio de la sociedad de la información que vulnere derechos de propiedad intelectual o para retirar los contenidos que vulneren los citados derechos siempre que el prestador, directa o indirectamente, actúe con ánimo de lucro o haya causado o sea susceptible de causar un daño patrimonial.

Y esto nada tiene que ver con los creadores artistas y, ni siquiera, con el dinero (que es única y exclusivamente la razón por la que se hace todo esto: dinero). Esto ya toca la libertad de expresión. Y por ahí no pasamos.

Dice Rajoy que es para “proteger los derechos fundamentales y los derechos de autor”. Mis derechos fundamentales, ese de la libertad de expresión, ese de la copia privada sin ánimo de lucro, no los protege. Y yo, como autor, tampoco. Pero ese es otro tema. Citando a Julio Alonso, ha fallado dos de dos.

La solución es muy, muy, muy simple: cambiar el modelo de negocio. ¿Que no es tan simple? Quizás si todo el dinero que han invertido malgastado en poner a un topo en el gobierno, hacer las campañas mediáticas donde insultan a sus clientes llamándoles piratas, crear miedo y desconcierto entre la población (conocido como FUD en inglés), quizás si todo ese dinero lo hubieran invertido en I+D, hoy no habría descargas, porque si hay algo que pueda competir con lo gratis es lo sencillo.

Si yo, desde mi TV, desde el mando de mi TV, pudiese elegir y comprar, por un precio módico (una película, en tu casa, por más de 3 € ya sería cara; que les entre bien en la cabeza, mi casa no es el cine) la película que en ese preciso momento quiero ver ¿en serio creéis que me voy a molestar en encender el ordenador, buscar el enlace, ponerlo a descargar, esperar (con estas conexiones de ADSL un par de días), pasarlo al disco duro y verlo en la TV? En serio, mi tiempo vale mucho más que 3 €.

Señores pertenecientes a la industria del entretenimiento, que no creadores artistas, estáis empresarialmente muertos, pero aún no lo sabéis. Yo que vosotros me pondría las pilas y dejaría de legislar en contra de quienes os damos de comer. Pero esto es sólo un consejo. Es el tiempo quién os pondrá en vuestro sitio.

Actualización 26/1/2011: Muy interesante y didáctico el artículo de El Mundo donde se resume qué es y cómo actúa la Ley Sinde.