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Fases de una burbuja económica

De un comentario en Menéame saco estos dos gráficos, uno de las fases de una burbuja económica y otro de los precios de la vivienda en España.

Esto no se si será fiable en un futuro, pero ahí están los hechos. Vamos, las imágenes casan casi a la perfección. Ahora habrá que esperar a ver si se cumplen los pronósticos que, si son ciertos, todavía le queda mucho que bajar al precio de la vivienda.

La culpa la tenemos nosotros

Y en esta viñeta del El Roto se resume perfectamente:

Viñeta de El Roto

Sí, sí, venga, vale. Ya se que cuando no tienes nada es muy jodido y no puedes hacer otra cosa que agarrarte a lo que sea, pero es que esto no es de ahora, esto viene ya desde muy lejos, viene de cuando nos decían: “estudiad, formáos, aprended, coged experiencia para que cuando vayáis a trabajar podáis exigir igual que ellos nos exigen”; pero la respuesta siempre era la misma: “¿para qué voy a estudiar si de albañil gano más?”. Y ahora toca lo que toca.

¡Mamá, Linux está en la tele!

Literalmente, además.

El caso es que cada día más y más marcas se unen a la moda corriente de poner un sistema operativo Linux en sus televisores, entre otros Sony y Samsung. Pero no por lo cool que podría ser tener Linux en este dispositivo, sino por todas las posibilidades (de ganar dinero) que trae. Porque, digámoslo claramente, es única y exclusivamente para ganar más dinero.

Gracias a Linux… bueno, lo lógico sería decir gracias a GNU/Linux, un sistema operativo que desarrolla muchísima gente y que es gratuito, podemos tener en el televisor mucho más que un televisor. Hacia lo que van ahora mismo las marcas es a integrar Internet, es decir, que no sea necesario un ordenador para ver vídeos, escuchar música o ver tus series favoritas por streaming.

Lo bueno que tiene Linux es que está muy desarrollado, muy probado, funciona en multitud de arquitecturas y, además, está libre de royalties y de pago de licencias. Aunque la licencia no lo obliga, lo único que se debería hacer es, si desarrollas algo que funcione con él (por ejemplo el driver de tu televisor), sería publicarlo bajo la misma licencia, esto es, hacer software libre.

Hay empresas, como Samsung, que ya tienen su propio Linux para procesadores ARM dentro de sus televisores, con lo que, gracias al software libre, tienen el valor añadido de que es el propio aparato el que reproduce directamente archivos de vídeo, como .avi y .mkv, sin necesidad de ningún reproductor externo.

Estas dos cosas son las que están llevando cada vez a más marcas a adoptar el modelo de negocio de dar más valor añadido a sus productos. Pero claro, desarrollar un sistema operativo, aunque una gran parte ya esté hecho, es una tarea ardua, difícil y, sobre todo, cara. ¿La solución?: Google. Sí, Google tiene su sistema operativo, Android, especialmente diseñado para dispositivos embebidos, esto es, teléfonos móviles, tablets,… y es muy fácil adaptarlo a televisores, con lo que tanto Sony como Samsung están pensando en pasare al mismo.

Aunque todavía es muy pronto para aventurarse, creo que el futuro va a ser tener a la televisión como sustituto de los HTPC teniendo en el propio televisor todo lo necesario para grabar, reproducir, guardar multimedia y conectarse a Internet sin necesidad de nada más. Además, todas las empresas que apuesten por estas tecnologías (no necesariamente con Android) serán las que vayan mejor en los mercados. Porque si algo caracteriza a la sociedad actual es que cada día somos más exigentes con lo que vemos y escuchamos y lo que queremos es poder elegir. Y este sistema es con el único con el que lo conseguiremos… eso si antes no eliminan la neutralidad de la red, pero ese es otro tema.

Tu mejor y tu peor compra

¿Cuáles han sido, de entre tus compras de tecnología (o cualquier cosa) más o menos reciente, la mejor y la peor de ellas?

Para mí, las mejores hay sido mi televisión, porque es también es reproductor multimedia, tiene Linux dentro y se puede hackear, y mi teléfono móvil, porque tiene Android dentro que lo hace muy potente, aunque éste ya quiere un cambio ya quiero cambiarlo :P .

La peor ha sido la impresora Epson Stylus Photo R200, porque la tinta cuesta más que la sangre de unicornio, si no la usas se estropean los cabezales, porque consume muchísima tinta y porque cuando se gasta uno de los seis cartuchos que lleva, los otros dejan de funcionar (aunque la compré porque imprimía CD’s directamente sobre ellos; pero no merece la pena).

No a la financiación de las iglesias por el estado

Desde aquí todo mi apoyo para la campaña de “No a la financiación de las iglesias por el estado”, de la Web Laicismo.org, que supone tres puntos principales:

  1. La no-financiación de las iglesias con dinero público.
  2. La eliminación de la asignación tributaria en la declaración del IRPF.
  3. La derogación del Concordato y de los Acuerdos de 1979 del Estado español con la iglesia católica, que da cobertura a este sistema de financiación privilegiado.

Por supuesto, eso va en contra de la financiación de TODAS las iglesias y en especial de la iglesia católica.

Hipocresía desnuda

Hipocresía desnuda (Viñeta de J.R. Mora)

Es que esto de hacer playas familiares sin gente que practique el naturismo… se pasa. Bueno, se pasan.

Mi opinión es: cada uno que haga lo que quiera y el que no esté a gusto que mire para otro lado.

Los que están a favor tienen los argumentos estándar: que si yo no tengo que ver los genitales de nadie, que si eso atenta contra mi dignidad, que si mis hijos…

El caso es que todos esos argumentos son falaces. Creo que ver imágenes de violencia y guerra en el telediario atenta más contra tu dignidad que ver gente desnuda. Pero, curiosamente, nadie dice nada.

A parte, si un cuerpo desnudo atenta contra tu dignidad, el que tienes el problema eres tú, no el que va desnudo. ¿Qué es lo que ves en él para que te haga daño? ¿Alguna parte del cuerpo es más o menos que alguna otra? ¿Tú no aceptas tu cuerpo tal y como es que no gusta ver el de los demás? En serio, antes de responder, pregúntatelo a ti mismo.

Y lo de los niños. Ese “gran” argumento, ese que dice que los niños no tienen por qué ver un cuerpo desnudo, es el más falaz de todos. Los niños, hasta los cinco años, más o menos, ven los cuerpos como lo que son: cuerpos. No ven absolutamente ninguna conducta sexual en un cuerpo desnudo. Todos los argumentos de protección de los niños no son más que la proyección de los pensamientos de sus padres ante cuerpos desnudos. Y si sus padres piensan eso, son ellos los que tienen un problema.

De verdad, todos los que piden playas familiares quieren tolerancia, pero son ellos los intolerantes al no permitir que ejerzas tus derechos como ciudadano. Y recordemos que el nudismo está permitido en todo espacio público abierto.

De Netscape 4.5 a Chrome 5

Desde que salió Firefox 1.0 no he vuelto a usar otro navegador Web. Antes (mucho antes) fue Netscape 4.5 y luego, cuando este dejó de ser el mejor, fue Internet Explorer (no se exactamente qué versión, aunque supongo que la 5.5 y la 6).

Firefox fue “el navegador”. Lo primero que introdujo fue la navegación por pestañas. Acostumbrados a tener unas cuantas ventanas, esta característica hizo que tu escritorio estuviera más limpio, más ordenado. Luego vinieron los plugins, y ahí ya todo cambió. Eso de poder tener tus añadidos era impresionante. Sobre todo para temas de desarrollo.

En sucesivas versiones de Firefox, lo que principalmente se mejoró fue su gestión de recursos (siempre se acusó un alto consumo de memoria) y su adaptación a los estándares Web. A parte de esto no hubo muchas más características nuevas. Además, tampoco se esmeraron suficiente en el desarrollo de su motor de Javascript, SpiderMonkey/TraceMonkey, con lo que el uso extensivo de Javascript en la Web 2.0 no ha sido todo lo “gran experiencia del usuario” que debería.

Pero el tiempo pasa, la tecnología evoluciona y… salen nuevos navegadores, como Google Chrome, la incursión de Google en el software de clientes Web.

Chrome es un navegador basado en WebKit, es decir, el motor de renderizado del HTML no lo han hecho ellos, mientras que el motor de Javascript, V8, sí que lo han construido desde cero. Y es ahí donde realmente destacan, aparte, por supuesto, de su interfaz de usuario minimalista y funcional, su integración con Flash, su geolocalización, su WebGL,… en definitiva, muchas características de las que otros navegadores carecen.

Y es precisamente por esto, tanto su velocidad como su mayores “features” por lo que he cambiado (casi) definitivamente de navegador principal: de Firefox a Chrome.

Lo único que hecho de menos, principalmente para desarrollo, es un validador de HTML al estilo del HTML Validator de Firefox. Pero el resto de herramientas es bastante buena ya que cuenta con Web Developer y con Firebug (Lite, eso sí).

Pero como siempre, dejo la puerta abierta al próximo navegador Web. Si es mejor que Google Chrome, no dudaré ni un segundo en cambiarme ;) .

Quejarse no os hará ganar

Otra vez vuelven al ataque los editores de libros diciendo que los poderes públicos son “cómplices de piratería” porque fomentan la gratuidad de los contenidos educativos. Esta es la segunda guerra de los contenidos. La primera, aún sin finalizar por la insistente persistencia de los productores musicales con la connivencia del gobierno, es la de la música.

El caso es que los editores de libros de texto, que no son los mismos que los crean, que sólo los imprimen y los distribuyen, que no contribuyen al conocimiento, que sólo gastan papel y gasóleo, se quejan porque los poderes públicos fomentan la gratuidad de los contenidos educativos. Faltaría más, su actitud es muy lógica cuando alguien, en teoría, intenta hundir tu negocio.

En cambio yo, como pagador de sus contenidos, estoy contento. Y no sólo no me quejo, sino que aplaudo la actitud del gobierno. Alguien podría decir que no soy empático con ellos, que no me importan. Pero es justamente lo contrario.

Yo también podría lloriquear como ellos y, como comenté en su día, decir que cada año se sacan de la manga un libro nuevo para cada curso con exactamente los mismos contenidos (porque creo que la Historia y la Biología no cambian de un año para otro) pero remaquetados al mejor estilo Edición 2.0 (por analogía a la Web 2.0), pero sin grandes cambios sustanciales, excepto la corrección de erratas de la edición anterior (que, por cierto, hemos tenido que esperar un año para verlas corregidas).

Pero no lo voy a hacer.

En cambio, con generosidad, voy a (intentar) darles la solución: señores editores, el negocio de la distribución de contenidos por canales obsoletos como los libros en papel y las librerías está obsoleto y avocado a la desaparición. Señores, cambien de negocio.

Podría pensarse que es una solución vaga y radical, pero lo que estoy haciendo es presentarles el futuro cercano en bandeja de plata. La distribución por canales que tienen más de 500 años está muerta. Ahora queremos información en tiempo real, información donde los errores los puedas corregir tú mismo, datos que no sean manipulados,… en definitiva, queremos conocimiento infinito sin intermediarios.

Por suerte, para todos, eso sólo se consigue gracias a Internet.

Por desgracia, para los editores, eso sólo se consigue gracias a Internet.

Así que, la solución, señores editores, está en evolucionar. Internet es de todos y para todos. Úsenlo como mejor les convenga. Adáptense, no sólo a los tiempos, sino a las personas. Aún están a tiempo. No cometan los mismos errores que sus compañeros de la música.

P.D.: Jordi Ardel les ha escrito una carta abierta de interesante lectura.

¿Copia Mercedes Benz una idea para su anuncio de la tecnología “Blue Efficiency”?

Pues resulta que haciendo un poco de zapping por las distintas cadenas de nuestra nueva y flamante TDT, me encuentro con el nuevo anuncio de Mercedes que muestra sus nuevas tecnologías de “Blue Efficiency” (por cierto, todavía no he encontrado el vídeo de dicho anuncio, así que si alguien lo tiene que lo comente, que lo enlazo aquí).

En ese anuncio aparece la idea de que a principios de siglo, el estiércol de los caballos era un grave problema en las ciudades debido a su acumulación, hasta que llegó el coche de gasolina, pero hoy en día es el coche de gasolina, que nos salvó en su momento, el que produce los problemas de contaminación. Y, claro, ahí es donde Mercedes muestra sus nuevas tecnologías no contaminantes (o, al menos, no muy contaminantes): las “Blue Efficiency”.

Este anuncio no tendría nada de especial si no fuera porque hace muy poco puse una cita en el blog comentando ese mismo hecho, cuya referencia era la entrada “¿Cuál fue el medio de transporte que más problemas causó a la humanidad?” del blog Genciencia.

¿Y esto ha sido una mera coincidencia o resulta que los responsables de marketing de Mercedes lo han leído (no necesariamente en Genciencia) y lo han aplicado a su campaña? Si es lo segundo ¿hasta qué punto podría ser un plagio? Porque todos sabemos lo que suelen hacer las compañías con Internet: como está ahí, es de todos y lo puedo coger para hacer lo que quiera. Porque lo de las licencias Creative Commons (y compañía) es como si no existieran.

Pareidolia

Cuando alguien te venga con el cuento (sí, el cuento) de que ve la cara de Jesús (el Jesús de los católicos) en una tostada, o que ve a la virgen en una pared, o cualquier otra tontería similar aduciendo que es por intervención divina, no os echéis para atrás y contadle la verdad: tienen pareidolia.

La pareidolia es un fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible (definición de la Wikipedia).

Este fenómeno no sólo pasa en místicos que en cualquier lugar ven a los seres imaginarios que gobiernan su vida, sino es que algo más bien común: todos hemos visto más de una vez formas reconocibles en las nubes. La diferencia con los fanáticos es que a nosotros no nos marcan el camino a seguir. Simplemente son formas con las que pasar el rato.

De todas formas, si conseguís ver la cara de Jesús o la virgen en cualquier sitio, no desperdiciéis la oportunidad y vendedlo. Siempre habrá un tonto que os lo compre.

Privacidad en Facebook

Estoy harto de ver en las noticias que si a Facebook no le importa tu privacidad, que si es inseguro, que si tus datos los ve todo el mundo… tonterías.

Todos los datos de Facebook los ve quién tú quieras que los vea. Eso sí, tienes que perder gastar un poco de tu tiempo que configurarlo como debe, porque Facebook no va a hacer el trabajo por ti. Basta con ir a tu perfil, leer lo que pone (remarco leer porque nadie lee lo que pone y luego van al pringao informático de cabecera a preguntar) y marcar las opciones que creas oportunas.

Pero, como hay opciones que parecen la letra pequeña y está un poco ocultas, existen herramientas que te ayudan en la tarea de la configuración, como por ejemplo Reclaim Privacy (gratis, que yo sepa).

Esta página te insta a que añadas un enlace en tu barra de marcadores del navegador para luego irte a tu cuenta de Facebook (estando ya autentificado) y, al darle al enlace que acabas de añadir, te saldrán una serie de comprobaciones indicado si las opciones que tienes hacen seguro o inseguro tu Facebook. En caso de que no lo sea, simplemente sigue las instrucciones que te marca.

Opciones de Reclaim Privacy para la privacidad de Facebook

Y listo.

Internet, Facebook o cualquier otra herramienta social no es mala, no distribuye nuestros más íntimos secretos a través de la Red. Quienes lo hacemos mal somos los usuarios que no nos paramos a ver qué es lo que estamos usando y como nos afecta. Porque si una herramienta no hace realmente lo que nosotros queremos o necesitamos, simplemente dejamos de usarla (excepto con Windows, que eso no pasa; seguimos usándolo aunque nos pierda todos los datos).

Además, como dijo en su momento alguien de Google (creo recordar, no me hagáis caso): “si no quieres que algo se sepa, no lo hagas.

Día de Internet

Hoy, 17 de mayo, es el Día de Internet.

Pero no debería llamarse “Día de Internet”. Internet es una red que interconecta otras redes de datos. No más que eso. Internet es la infraestructura, tanto física (cables) como lógica (protocolos) que posibilita el libre (de momento) intercambio de información.

Por lo que el “Día de Internet” debería llamarse el “Día del libre intercambio de información”.

La mochila electrónica

Ya hace tiempo que comenté por aquí eso de que cada año que pasa, los escolares tengan que comprar libros nuevos con casi los mismos contenidos pero que, por alguna extraña razón, no valen de un año para otro.

Kobo eReader

Ahora me he vuelto a acordar al ver un artículo en El Mundo sobre la mochila escolar y el libro electrónico. Lo más divertido de todo esto son las conclusiones a las que llegan las editoriales para darnos a entender que su negocio es el mejor, que no puede desaparecer y que el libro electrónico poco menos que viene del infierno.

Dicen algo así como que la postura de lectura es mucho más forzada que la de un libro normal y que la pantalla cansa mucho más la vista que la tinta y el papel y, ya para rematar, que la velocidad de lectura se reduce en un 25%.

Nada más lejos de la realidad, por supuesto: la posición de lectura es mucho más ergonómica… bueno, en realidad es mucho más “como tú quieras” porque un libro electrónico pesa unos 200 g mientras que un libro de literatura (de esos que llaman best sellers y que están llenos de paja) pueden pesar hasta medio kilo, sino más. A parte, no es necesario que tengas tus dedos entre las páginas para sujetarlas y que no se cierren con lo que te cansarás bastante menos.

Ahora mismo, en la mayoría de libros electrónicos se pueden hacer anotaciones, las mismas que en un libro de papel. Y conforme la tecnología avance, habrá muchas más posibilidades, como que se puedan hacer con un lápiz especial o simplemente con el dedo o la voz.

Pero lo más divertido de sus conclusiones es que cansa la vista y que se reduce la velocidad de lectura. Aquí tengo que esperar a que se me pase la carcajada porque, como dice en el artículo del El Mundo, los estudios están hechos sobre pantallas de ordenador, sí, esas que usamos todos los días y que están retroiluminadas, mientras que un libro electrónico lo que tiene es tinta electrónica.

¡Oh, vaya! ¿Acabo de tirar por tierra todo su estudio? Una pena. El caso es que las pantallas de tinta electrónica no están iluminadas. No emiten luz de ningún tipo. Es más, necesitas luz exterior, al igual que con los libros normales, para leer. En definitiva, a mi entender, el libro electrónico es mucho mejor que cualquier libro en papel, siempre y cuando no seas un nostálgico del tacto áspero y el olor a biblioteca.

Si te gustan los libros, los libros como tal, si te gusta tener tu biblioteca en casa (que a mi también me gusta) pues, adelante, ten tus libros. Estupendo, en serio. Ver una biblioteca en casa siempre da un aire de intelectualidad que no da un ordenador o libro electrónico, aunque los contenidos sean los mismos.

Pero si lo que te gusta es leer, estudiar, aprender,… de verdad, el libro electrónico es lo mejor. Sobre todo, como comentaba al principio, para esos libros que usamos todos en el colegio y que cambian cada año… y ahora ya se por qué: el negocio de las editoriales se va al garete gracias a las nuevas tecnologías.

En estas cosas modernas que benefician a muchos y perjudican a muy pocos, siempre digo lo mismo: señores editores, renueven su modelo de negocio o mueran (como modelo de negocio, claro :P ).

Por cierto, el libro electrónico de la imagen es el Kobo eReader, un libro electrónico que todavía no ha salido a la venta pero que es el más barato, unos 159 dólares, y que sólo sirve para eso, leer (no tiene ni 3G, ni acceso a Internet ni nada por el estilo). Yo todavía estoy expectante a ver si empiezan a bajar de precio porque un libro de estos cuesta 259 dólares, lo mismo que cuesta un Eee PC, y como que no es lo mismo.

Un negocio bien montado

Los autores… más bien las gestoras de derechos de autor, lo tienen muy bien montado. Yo, que hago martillos (de momento de forma ficticia ;) ), algo tangible, algo que te compras, que puedes tocar, que usas para multitud de cosas… no cobro más que la primera vez, cuando los vendo. A quienes se los vendo pueden hacer lo que quieran con ellos, y yo no les cobro cada vez que dan un martillazo.

Ellos (más que los autores, los gestores) que hacen una canción, escriben un libro, ellos que hacen cosas intangibles —porque un libro no es el papel donde está impreso— cobran cada vez que alguien lo lee. No cada vez que alguien lo compra, sino cada vez que alguien lo lee; o cada vez que alguien escucha una canción. O, más bien, cada vez que alguien supuestamente escucha la canción o quizás la vaya a escuchar en algún lugar en algún momento de su vida. Eso se llama canon.

Tú no te puedes comprar una canción, un libro, un película, y es para ti para siempre. No. Digamos que lo tienes en alquiler y sólo lo puedes usar tú. Pero como ellos dicen que eres malo, saben que vas a prestar esa obra, ya, de antemano, te cobran. Por si acaso.

Y lo peor, si se mueren, sus herederos seguirán cobrando hasta 70 años después.

Lejos de quitar este modelo, yo creo que todos deberíamos seguirlo. ¿Por qué ellos se lucran continuamente y yo no puedo hacerlo? A partir de ahora me voy a ir por todas las carpinterías de España contando el número de martillos. No importa si los he fabricado yo o no. Son martillos, tienen que pagar. Luego estimanré el número de martillazos que se dan y, a partir de ahí, cobraré el canon por el uso de mi obra. Además, de ahí no se pueden escapar, un martillo no te lo puedes bajar de Internet. Lo tienes y punto. Martilleas y pagas.

Y lo mismo con todo lo demás: los fabricantes de sillas, de mesas, de pelucas, de condones, de dedales, de suelos, de teclas, de… todo. A cobrar. Si ellos pueden, tú también.

De hecho, quizás debería dedicarme a la fabricación de teclas. De teclas para teclado de ordenador. Así, cada vez que presionen una, a pagar. Incluso este es un mejor negocio que el de los martillos, ya que casi todas las empresas usan un teclado atado a un ordenador, mientras que mi negocio sería poco lucrativo si sólo me dedico a cobrar por martillazo.

¡Puf, esto es mejor que si te toca la lotería!

Oh, wait! Vaya, se me había olvidado que ellos tienen el apoyo del gobierno porque tienen un topo metido en las filas de nuestros representantes y yo sólo tengo un tonta idea. ¿Habrá algún banco que me apoye? :P

De lo tangible y lo intangible

Me hace gracia como, para justificar de alguna forma su gran actuación respecto a cobrar el canon, el osito Teddy señor Bautista se empeñe en decir frases como esta:

20minutos.es: Me hace gracia que el copyleft haga cultura gratis y no viviendas gratis.

Parece mentira que a estas alturas todavía nadie le haya enseñado ese capítulo de Barrio Sésamo en el que se mostraban las diferencias entre lo tangible y lo intangible. Vamos, así rapidito y para que lo entienda: lo tangible es lo que se puede tocar, como una casa; y lo intangible es lo que no se puede tocar, como la cultura. Que no, señor Bautista, un CD, un disco duro, un MP3, no son cultura.

Y es justamente lo que ustedes venden, CD’s con cosas dentro a lo que se empeñan en llamar cultura y cobrar por ello. Pero no, la cultura no se compra ni se vende, la cultura se explota, se sacan beneficios de ella. Pero usted, por más que lo intente, no puede comprar cultura.

Lo mismo con la propiedad intelectual. Yo hago algo y es mío. Pero mío siempre. Yo no vendo sus derechos. Yo no digo, durante un tiempo y por un módico precio, que lo que yo he hecho lo ha hecho otro. Yo lo que hago es ceder los derechos de explotación, los derechos para usar esa obra con fines lucrativos. Pero es mía.

Por eso, los que estamos en este mundo digital, en este mundo de redes sociales, en este mundo, igual que antes pero mucho más comunicado, es abogar por la cultura libre, que no es lo mismo que gratis. Cultura libre de la que puede vivir su autor, pero cultura de lo que no deberían vivir los intermediarios que lo único que hacen es defender sus propios intereses.

Desde aquí: cultura libre para todos.

Claves

8. Políticas de ascenso basadas en el rendimiento y la creatividad. NUNCA deben estar basadas en opiniones subjetivas. [...]

Una de las claves para mejorar la situación laboral.

Pero me da que no se van a llevar a cabo, porque estas implican a los empresarios… aunque también están las de los empleados (aunque creo que las de los empresarios dependen del dinero que podamos generar los empleados, mientras que las de los empleados no dependen del dinero que nos paguen, sino de como nos traten. De esto se podría hablar largo y tendido…).