Hoy no voy a hablar de lo que me ha gustado Guitar Hero World Tour sino de su campaña publicitaria.
Porque acabo de ver en televisión (son las once y cuarto de la noche) la versión censurada del anuncio. Y es que yo pensé que en España no pasaban estas cosas de la censura… pero parece que me equivocaba.
Más que ir hacia la libertad, pero la de verdad, la de que tú opinas y que no me ofendo, nos vamos hacia la otra libertad, a la libertad que algunos nos quieren imponer con sus autoproclamadas verdades absolutas (quizás impuestas, no en pocos casos, por algún dios inexistente, inventado por mentes con el afán de controlarlos).
Pero no. Gracias a Internet tenemos la buena, la de verdad, la versión del anuncio que se han currado sus creadores. Lo que realmente vende.


Busca las diferencias
Porque es de lo que se trata, señores, de vender un juego. Nada más. No hay que tomárselo tan a pecho. No van a herir ninguna sensibilidad. No nos vamos a escandalizar viendo a una señorita en ropa interior. Y no nos vamos a escandalizar porque lo vemos todos los días en los anuncios de desodorantes, en los anuncios de champúes, de geles de baño, insinúan bastante más en anuncios de perfumes, incluso hasta en anuncios de hamburguesas. Y se ven cosas peores (según se mire, no es publicidad) y nadie protesta.
Y tampoco nos vamos a escandalizar porque, por suerte, lo vemos todos los días en casa sin que nadie nos censure (a ver si ahora tengo que apagar la luz porque a algún iluminado le venga en gana).
En lugar de regir nuestras vidas por nuestra propia moral, tenemos que adecuarnos a una de las morales de esos que tienen dos pero sólo presumen de la primera cuando realmente usan la segunda.
A seguir así, muchachos, a seguir así…





